Vacunarán a perros y gatos por murciélago con rabia hallado en Pocitos

El animal apareció en una casa de Buxareo y Echevarriarza; los animales a vacunar serán los que viven en 200 metros a la redonda

Una mujer encontró un murciélago en su casa de Buxareo y Echevarriarza, en el barrio Pocitos, según informó ayer Subrayado, y la Comisión de Zoonosis confirmó que el animal tenía rabia. Por esta razón, se implementó un operativo de vacunación de perros y gatos a 200 metros a la redonda, con el objetivo de contener el contagio de este virus que tiene un nivel elevado de mortalidad.

Además, la mujer que tocó al animal con sus manos recibió una vacuna antirrábica y gammaglobulina, un suero con anticuerpos que ataca al virus.

Según dijo a El Observador el presidente de la Comisión Nacional de Zoonosis, Ciro Ferreira, el virus que padecía el animal es de una variedad diferente (tipo 4) al que se difunde entre perros y gatos (del tipo 1 y 2, rabia canina urbana). De todos modos, los tipos 1 y 2 fueron erradicados en Uruguay en la década de 1960.

Un ser humano que entró en contacto con un murciélago infectado sí puede contagiarse. Además, si un perro o gato no está vacunado contra la rabia y se contagia del virus por entrar en contacto con un murciélago, luego puede transmitirlo a un humano.

Ferreira dijo que la enfermedad de la rabia en murciélagos insectívoros está presente en todo América, en el 1 o 2% de toda la población de esta especie. De hecho, en 2003 se registró un caso en Ciudad Vieja, en 2009 en el Prado y en 2011 en Tres Cruces.

Además, en el norte del país en los últimos años se han dado casos de vampiros que transmiten la rabia al ganado (tipo3). Ferreira explicó que estos animales "han bajado de Brasil por la deforestación", por lo que se ha debido vacunar animales para evitar el contagio de la enfermedad.

El pasado viernes, la Comisión Nacional de Zoonosis debió vacunar a una mujer que entró en contacto con un murciélago moribundo en una plaza del departamento de Tacuarembó. Al tomarlo el animal la mordió y salió volando, por lo que no se pudo analizar si padecía o no rabia.

Ferreira exhortó a no entrar en contacto directo con murciélagos moribundos, ya que si se encuentran en el suelo tienen más posibilidades de estar infectados con rabia, aunque recomendó que, utilizando guantes y un recipiente, trasladen al animal a alguna de las oficinas que Zoonosis tiene en todo el país para que se le realicen estudios. De esta forma, si el murciélago está enfermo se activa el mismo protocolo que se aplicó en Pocitos.


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