Vargas Llosa: el laberinto de un Honoris causa

El escritor Mario Vargas Llosa pasó unos días de vacaciones en Uruguay. Recorrió Montevideo, caminó por calles y veraneó en Punta del Este. La UDELAR pudo haber enmendado un teléfono descompuesto.

Por Jaime Clara

HISTORIA DE UN CULEBRÓN. El 22 de mayo de 2012, el portal web de Universidad de la República informó que el Consejo Directivo Central (CDC) de UDELAR, aprobó la propuesta de conceder al escritor peruano Mario Vargas Llosa el título de Doctor Honoris Causa. http://www.universidad.edu.uy/prensa/renderItem/itemId/30534

En la noticia se aclara que  "la iniciativa no contó con los votos de la delegación estudiantil." De todos modos, se explica que "la propuesta fue formulada por el Consejo de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración -a partir de la iniciativa del consejero Daniel Mathó-, y fue informada por una Comisión integrada según la prescripción de la Ordenanza de Títulos Docentes Honoríficos, por el rector (Rodrigo Arocena), dos universitarios con larga trayectoria académica (Hugo Achugar y Susana Mallo), y dos integrantes con títulos honoríficos otorgados por la Udelar (Guillermo Dighiero y Rodolfo Gambini). Según establece la norma, el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad será otorgado a quienes hayan prestado una contribución notable al progreso de la ciencia, la cultura o el bienestar general."

La noticia, redactada por la página web de la Casa de estudios, informa que "la Comisión destacó que Vargas Llosa, quien ya recibió el título de Doctor Honoris Causa de cerca de 30 universidades en Europa, Estados Unidos y América Latina, no es un autor, ensayista o periodista «complaciente: sus opiniones han despertado polémicas y no concita la adhesión indiscriminada de todos sus lectores, pero esto no es novedad entre los grandes maestros de la literatura a nivel mundial». Considerando que lo polémico no tiene relación directa con el asunto, afirman que «el otorgamiento del título se justifica plenamente por su contribución a la creación de un cuerpo narrativo que comienza rompiendo con el realismo esclerosado que dominaba el horizonte de la creación literaria»." Y define a Vargas Llosa como «maestro de la lengua y de la imaginación su obra ficcional nos ha hecho mejores, nos ha mostrado caminos y nos ha hecho pensar. Algo similar ocurre con su obra crítica y ensayística. ¿Qué más se le puede pedir a un universitario? ¿Cuál es la labor que distingue a un universitario destacado sino es la de hacernos pensar, la de traspasar fronteras, la de hacernos mirar el mundo con otros ojos? Sobre todo, cuando, como lo hace Mario Vargas Llosa, su prosa se ofrece como un deleite y su imaginación nos hace soñar que podemos ser mejores».

LA QUEJA. A comienzos de junio de 2014, en entrevista publicada en suplemento Cultural de El País, el escritor peruano comentó que le sorprendió haber leído "en una revista que la universidad se había propuesto darme un doctorado honoris causa, a pesar de que había sido objetado por estudiantes de izquierda; y efectivamente, recibí una carta del rector, que agradecí, y propuse una fecha para ir a recibir el doctorado honoris causa, pero nunca más volví a recibir ningún tipo de comunicación. Entonces siempre me he preguntado si ese doctorado me lo quitaron…”.

El mismo día de la publicación, el entonces Rector Rodrigo Arocena, un par de meses antes de terminar su rectorado, le escribó a Vargas Llosa indicándole que por algún lado hubo un teléfono descompuesto. "Temo que algún mensaje se ha perdido en nuestro intercambio de comunicaciones con motivo de que la Universidad de la República le otorgara su Doctorado Honoris Causa." Asumió " la responsabilidad que pudiera caberme en no haber insistido", para enterarse cuándo el Premio Nobel estaría en el Río de la PLata. Arocena explicó que "cuando se hizo la propuesta de otorgar a usted el Doctorado Honoris Causa, la Universidad de la República registró posturas diversas y encaró un gran debate. Lo hizo de manera pública y abierta como siempre procede. Lo hizo dando tiempo para que los Consejos de Facultad y los órdenes universitarios se pronunciaran al respecto. Durante ese período la institución fue atacada por cierta prensa que suponía que la propuesta sería rechazada. Poco destacó esa prensa la forma democrática y transparente de adoptar decisiones que es propia de nuestra Universidad; poco destacó también que la resolución, no unánime pero sí ampliamente mayoritaria, fue afirmativa. Por supuesto, esa resolución sigue plenamente vigente.

COSAS QUE PASAN Esta misiva del ex Rector Arocena llegó al destinatario de forma confusa, como escribió el propio Vargas Llosa. "He recibido su carta en condiciones que convertían su lectura en un desciframiento poco menos que arqueológico. Aunque usted no lo crea, las letras venían superpuestas sobre una fachada que imagino es la de la Universidad del Uruguay y buen número de palabras quedaban  completamente  oscurecidas  y  había  que  adivinarlas. Sin  embargo,  con  la ayuda de los ojos de mi secretaria, que son más perceptivos que los míos, creo que he conseguido enterarme de lo central de su amable comunicación. Mucho le agradezco que me aclare un asunto que se había vuelto para mi enigmático. Recuerdo muy claramente su primera comunicación, anunciándome la buena noticia de ese reconocimiento, y le aseguro que le respondí de inmediato diciéndole cuánto me alegraba recibir un homenaje tan preciado de una institución tan prestigiosa. Recuerdo incluso haberle propuesto una fecha para ir a Montevideo en persona, porque iba a estar en Buenos Aires asistiendo a un certamen literario. Pero le aseguro que nunca recibí respuesta alguna. De otro Iado, me Ilegaron ecos de alguna protesta contra este doctorado Honoris Causa de parte de un sector estudiantil, de modo que pensé que tal vez todo aquello había quedado en suspenso. Y me pareció poco atinado intentar una averiguación con la propia universidad."

El premio Nobel indicó que "si hubiera alguna posibilidad de aplazar la entrega hasta el próximo año, en el mes de enero, precisamente, debo hacer un corto viaje al Uruguay y si esa fecha fuera conveniente, desde Iuego que podría darme un salto a Montevideo. En todo caso, es para mí sumamente grato saber que he sido incorporado simbólicamente a un claustro del que han salido tantos y tan admirables pensadores y escritores."

Pero la Universidad prefirió evitar la ceremonia o el acto íntimo de entrega de la distinción, aunque sea como forma de dar por superados todos los malentendidos. Según un pedido de informes realizado por el senador Ope Pasquet, se informó que la Udelar prefirió mandar el premio por correo, según informó El País, en su momento.

Hace algunas semanas, en el comienzo de este año 2015, Mario Vargas Llosa y familia, estuvo en Uruguay. Paseó por la ciudad, se hospedó en el Hotel Carrasco y cenó en los restaurantes del barrio. Luego fue algunos días a Punta del Este. La Universidad prefirió dejar las cosas como estaban. Fin de la novela.


Comentarios

Acerca del autor