Vázquez asume inicio de diálogo por seguridad como cambio de rumbo

Ante la oposición, el presidente descartó remover a Bonomi, consideró que el diálogo implica un cambio de rumbo e implicó de forma irónica a Lacalle Pou
Por Gonzalo Charquero y Leonardo Pereyra

En apenas dos frases, el presidente Tabaré Vázquez desbarató las pretensiones de la oposición de introducir cambios drásticos en el equipo que lidera el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, pero le abrió la puerta para que incida en la política de seguridad pública que viene desarrollando el gobierno del Frente Amplio.

"Esto (la reunión y el intercambio de propuestas) implica un cambio de rumbo. Pero no voy a cambiar el equipo porque yo creo mucho en el trabajo de equipo", dijo Vázquez durante la reunión de ayer de la Torre Ejecutiva luego de que los colorados reclamaran la renuncia de Bonomi y los blancos le pidieran un compromiso explícito acerca de que está dispuesto a cambiar el rumbo de la política de seguridad.
Y, luego, sin nombrarlo, cuestionó irónicamente al líder blanco Luis Lacalle Pou. "Como habrán visto, acá no hay fotógrafos ni cámaras de televisión. El presidente no está para sacarse fotos", afirmó Vázquez.

Lacalle Pou había dicho que no concurriría a la reunión con Vázquez y lo explicó de esta manera: "Yo estoy para ponerme al hombro el país, pero no estoy para sacarme la foto", afirmó.
Pese a la novedad del encuentro para hablar sobre políticas de seguridad, la reunión entre el Poder Ejecutivo y la oposición mantuvo incambiada la situación de enfrentamiento previa por uno de los temas que más preocupa a la gente.

La cita fue convocada tras una sucesión de asesinatos ocurrida entre los meses de febrero y marzo, y como respuesta al planteo del senador del Partido Independiente, Pablo Mieres, de establecer acuerdos en materia de seguridad. El encuentro estuvo precedido de cruces entre el oficialismo y la oposición, incluido el reiterado pedido de renuncia del ministro Bonomi y la afirmación del ministro de que el gobierno rechazaría el aumento de penas. La tensión llevó a que los principales líderes de los blancos, Luis Lacalle Pou (Todos) y Jorge Larrañaga (Alianza Nacional), y el colorado, Pedro Bordaberry, no participaran del encuentro.

La reunión


El presidente dijo al inicio de la reunión que el gobierno está preocupado por el tema y advirtió que no eludía la responsabilidad, dijeron a El Observador participantes del encuentro.
Además, el mandatario presentó un documento de 100 páginas con cinco capítulos y distintas propuestas. El Poder Ejecutivo pretende evitar la salida anticipada de las cárceles de reincidentes, fortalecer el rol de las fiscalías en las investigaciones, acortar el proceso judicial y planteó a la oposición volver a reunirse dentro de 10 días.

Vázquez tampoco se olvidó del líder blanco Lacalle Pou, que cuando fue convocado el encuentro, sostuvo que no iría a una reunión "para la foto".

Los líderes blancos y colorados argumentaron que la invitación fue a los partidos y no personal, y por eso concurrieron otros dirigentes.

Ida y vuelta


Al tiempo que los partidos tradicionales pidieron endurecimiento de penas a los delincuentes y la renuncia de Bonomi, el Partido Independiente y Unidad Popular se distanciaron de esos planteos.

En la reunión, el colorado Germán Cardoso dijo que la renuncia de Bonomi era un planteo de toda la oposición, lo que provocó la reacción de Mieres. El senador sostuvo que eso no era así porque si bien tiene diferencias con el oficialismo, desde el retorno a la democracia no hubo un gobierno durante el cual no hayan aumentado las rapiñas.

Entonces, el senador nacionalista Javier García dijo que los blancos ya habían pedido la renuncia de Bonomi, y que no iban a volver a hacerlo, pero le preguntó a Vázquez si estaba dispuesto a cambiar la política de seguridad. El presidente respondió que las reuniones implicaban un cambio.
Por otra parte, según informó Subrayado, el gobierno propuso un proceso judicial "abreviado" con "vías alternativas de resolución de conflictos y ampliación del principio de oportunidad", limitar la libertad anticipada, mejorar la lucha contra el tráfico de pasta base y en la "persecución del crimen organizado", así como un nuevo marco jurídico para la seguridad privada.

El excandidato a la Intendencia de Montevideo por el Partido de la Concertación, Edgardo Novick, que concurrió acompañado del exministro del Interior colorado, Guillermo Stirling, también se desmarcó del pedido de renuncia de Bonomi.

En conferencia de prensa, Novick enfocó su discurso en las políticas de seguridad sobre la mejora de las cárceles. "No puede ser que la cárcel sea una escuela de robo", dijo.

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