Vázquez buscó seducir en San Pablo a empresarios descontentos

Presidente dijo que en Uruguay no se necesita andar en "coches blindados"
Vázquez a empresarios brasileños "nadie les va a pedir coimas"

Con el telón de fondo del Mercosur en crisis, el cambio de timón en Brasil que enfrió las relaciones con Uruguay, y en un momento en que el gobierno uruguayo se propone vencer las barreras del bloque para explorar acuerdos de libre comercio con otros socios, el presidente Tabaré Vázquez llegó a San Pablo junto con parte de su gabinete para disertar ante la elite empresarial paulista.

El mandatario pasó varios mensajes contundentes a los hombres de negocios congregados en los grupo LIDE (Líderes Empresariales) que lo escucharon en el hotel Grand Hyatt en un evento organizado por la empresa Lobraus.

Vázquez comenzó hablando del Mercosur y las "asimetrías" que resultan del tamaño de dos potencias regionales como Brasil y Argentina y dos países pequeños como Uruguay y Paraguay. "La realidad indica que para integrarse en un proceso se necesita la voluntad de varios y el compromiso de todos para gobernar ese proceso. En nuestro caso, se requiere gobernar las asimetrías existentes entre los países involucrados y el derecho a la igualdad entre todos los países que integramos el proceso", dijo.

Agregó que Uruguay sigue apostando a la integración regional pero "no renuncia" ni "subvalora" la "proyección global" que la organización regional requiere.

Advirtió que la unión y el proceso de integración no puede terminar siendo "una jaula de oro desde donde observar el paso del tiempo y las oportunidades" para el desarrollo. Por eso, insistió en que un país como Uruguay requiere de "flexibilidad" para avanzar en acuerdos bilaterales sin "lastimar las bases estructurales" del bloque.

Puso como ejemplo a México, con quien Uruguay mantiene un TLC bilateral, para hablar de la emergente posibilidad de liberalizar el comercio con China, que catalogó como "un objetivo razonable y posible". "Uruguay prefiere llevar adelante un TLC con todos los países del Mercosur. Y ojalá lo podamos lograr (...) No renunciamos ni renegamos a acuerdos a través del Mercosur", dijo. Y agregó: "si es con todo el Mercosur, estupendo, y si no intentaremos seguir".

Invitación a invertir


El presidente del grupo Lobraus, Renato Ferreira, el presidente de LIDE, Luis Furlan, y el gobernador de San Pablo, Gerardo Alckmin, se deshicieron en elogios para Uruguay y Vázquez en un momento en el que los brasileños miran a su sistema político con una mezcla de pena, fastidio y desconfianza. Lobraus dijo –con un tono humorístico– que aunque en Uruguay "todo pasa 20 años después", se puede encontrar "paz", "las cosas son simples y transparentes" y es un país "serio". Furlan afirmó que Uruguay lleva 15 años de crecimiento consecutivo y se frenó en la palabra "crecimiento", algo de lo cual dijo sentir "nostalgia" en Brasil. Finalmente, el gobernador de San Pablo afirmó que le han dicho que se necesita "un ingeniero" para la presidencia, a lo que retrucó que cuando la situación es compleja es "mejor llamar a un médico".

El presidente respondió a estos cumplidos con una invitación a invertir en Uruguay –sobre todo en infraestructura– y con una presentación del país que ya utilizó en otros destinos, en la que se destaca las seguridades y oportunidades que el país ofrece.

Sin embargo, en su discurso hubo algunos puntos preparados para la ocasión. Vázquez dijo que Uruguay "no es el paraíso, pero tampoco un paraíso fiscal". Les dijo que en el país que preside el Estado y los privados tienen importantes roles y cada uno respeta su lugar; que no es necesario que anden en "coches blindados" (como sí lo hacen en San Pablo) y que no se requiere "ni un solo peso de coima" para "hacer buenos negocios" – una frase que indirectamente alude a los escándalos de corrupción que han sacudido a Brasil.

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