Vázquez sin "esperanzas" de que reabra Fanapel

El presidente también se cruzó con el senador nacionalista, Jorge Larrañaga, por el debate sobre educación
El presidente Tabaré Vázquez fue pesimista sobre una eventual reapertura de la papelera Fanapel que resolvió cerrar el lunes su histórica planta ubicada en la ciudad coloniense de Juan Lacaze. Luego de reunirse en Moscú con su par ruso, Vladimir Putin, el mandatario uruguayo fue terminante al afirmar que "no abriga esperanzas" de que el problema tenga solución.

"Estuvimos analizando el tema y es una situación verdaderamente difícil. Yo lamentablemente no abrigo esperanzas a que el problema de Fanapel se pueda superar; lo que obliga al gobierno a comenzar a pensar más allá de Fanapel. A comenzar a pensar en Juan Lacaze porque va a tener un impacto negativo muy importante si no logramos superar esta instancia", dijo Vázquez durante una conferencia de prensa que brindó en Rusia.
"Quizás sea conveniente desarrollar algunos programas que atiendan la situación de la localidad de Juan Lacaze. Esto está en estudio pero esta es la realidad hasta este momento", agregó el presidente.

En la conferencia de prensa Vázquez también le respondió al senador nacionalista, Jorge Larrañaga, que lo criticó por haber señalado que su viaje a Finlandia tenía como prioridad tratar temas vinculados a la enseñanza. El legislador se molestó porque había estado en ese país en 2013 al comienzo de la campaña electoral y acusó a Vázquez de restarle importancia a su acción.

Vázquez dijo que al Frente Amplio "siempre" le interesó el tema educación y señaló como relevante que en caso de modelos exitosos en otros países se debe "ver la posibilidad de si es posible que esos éxitos trasladados al país puedan dar los mismos resultados".

"Ahora bien, hay dos formas de hacerlo. Una es a lo pampa, a lo salvaje, con concepciones primitivas de pensar que cualquier experiencia exitosa en un país automáticamente se transporta al otro, se extrapola, y ya por ese simple hecho es positiva. Pero hay otra forma de encarar la situación y es decir: bueno, acá hay cosas positivas, entonces hacemos el diagnóstico, y veamos como lo tratamos. Y veamos si es posible extrapolar esa experiencia de un país a otro. Eso requiere un tiempo, un estudio serio, y requiere ver si las costumbres de un país, el modo de vida, lo social y lo político permite transpolar a otro país que tiene otro modo de vida y otras características", continuó el presidente.

"Lo que nosotros siempre hemos dicho es que no se puede salir y decir 'bueno qué bien Finlandia, así que vamos a hacer lo que hace Finlandia'. No, qué bien Filandia, muy bien y lo aplaudimos. Ahora, veamos con seriedad cómo está el tema, qué diagnóstico tenemos, y busquemos si podemos extrapolar lo positivo. Para eso se requiere trabajo y esto fue lo que hablamos con el primer ministro finlandés", concluyó el mandatario.


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