Vázquez juega con fuego

La suba de impuestos coloca al gobierno en una situación compleja ante la opinión pública

Es bravo tomar decisiones que impliquen suba de impuestos y, peor aún, los relacionados al ingreso de los uruguayos por su trabajo. En situaciones de crisis se puede esperar alguna cosa de ese estilo. A esta altura todos tenemos claro que la brutal ola de crecimiento económico de la última década ya es historia y el país se debe preparar para ajustarse el cinturón. Pero por más justificado que sea, haber dicho en la campaña electoral en todos los actos que no subirían impuestos coloca ahora al gobierno en una situación compleja ante la opinión pública.

En esa línea delgada de lo que necesita y le conviene hacer, el presidente Tabaré Vázquez arriesga demasiado con el objetivo de equilibrar las cuentas públicas. Motivos tiene y el equipo económico que lidera Danilo Astori defiende la medida. Sin embargo el mensaje que suele llegar de forma clara y resumida a oídos del público es más simple: suben el impuesto al trabajo. Y por más que repitan hasta el cansancio que 80% de los trabajadores no pagará el aumento del IRPF, todos los trabajadores asumen que les afecta. No hablo de ignorancia, me refiero al mensaje, a la señal. Y a los que realmente afecta, cada mes al ver su recibo de sueldo masticarán la bronca.

Tampoco parece un atenuante que desde el Poder Ejecutivo endulcen la transmisión del incremento impositivo, como por ejemplo con las deducciones (descuentos), porque parecería que eluden lo realmente importante que es una suba del tributo.

Hace unos meses el gobierno hurgó en el idioma español en busca de las palabras más livianas para comunicar una suba de tarifas públicas por encima de la inflación, cuando en algunos casos (como UTE) incluso no hubiera sido necesario. Lo hizo, directamente, para hacer caja. Y eso ofuscó a muchos. Ahora tratan de evitar que se llame ajuste fiscal a esto, que es un ajuste fiscal.

Algo tiene a su favor el gobierno, y es razonable pensar que Vázquez y Astori lo hayan tenido en cuenta para subir el IRPF: falta mucho para las elecciones. De aquí a 2019, el año electoral, este mal trago puede diluirse con logros. Deberá esmerarse el presidente para que los planes le salgan, o la coalición de izquierda deberá poner la cara para mantenerse en el poder. Si el gobierno fuera blanco o colorado las manifestaciones habrían comenzado el lunes a la tarde.


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