Vecinos de La Pedrera denuncian penalmente a boliches y a la intendencia por "desacato"

La Justicia había ordenado el cese de los locales bailables pero los denunciantes aseguran que no se cumplió con el mandato

Más de 130 vecinos del balneario La Pedrera, en el departamento de Rocha, radicaron una denuncia penal por entender que los boliches del lugar incumplieron con la orden de la Justicia de que dejaran de funcionar como locales bailables.

Según informó La Paloma Hoy, el argumento de los vecinos es que los boliches están habilitados para abrir como restopubs y no como locales bailables aunque así fue como funcionaron durante los últimos días.

A principios de mes los vecinos habían interpuesto un recurso de amparo y el juzgado de paz de La Paloma ordenó "el cese inmediato de actividades bailables" en los locales Monkey, Paullier y Guaná, Chilli, Charly y Bar La Negra", ya que en La Pedrera no está permitido que los boliches armen discotecas.

En diálogo con El Observador, el abogado de los vecinos Pablo Correa, dijo que la denuncia se realizó porque a pesar de la orden judicial, los boliches siguieron funcionando como discotecas, por lo que entienden que los responsables jurídicos de estos locales incurrieron en el delito de desacato.

El artículo 173 del Código Penal señala que se comete desacato cuando, entre otras cosas, se da la "desobediencia abierta al mandato" de la autoridad pública. La norma prevé un castigo de entre tres y 18 meses de cárcel.

Correa agregó que la denuncia también incluye al responsable jurídico de la Intendencia de Rocha, dado que no procedió a clausurar ninguno de los locales a pesar de haber ido a hacer controles.

De todos modos, el abogado señaló que eso no implica que la denuncia vaya contra el intendente Aníbal Pereyra, dado que dependerá de quién fue la persona encargada de fiscalizar que se cumpla con la disposición judicial.

En caso de que la Justicia de lugar a la denuncia, el abogado señaló que utilizará como prueba los testimonios de los 143 denunciantes.

La diferencia entre un restopub y un local bailable radica fundamentalmente en el nivel de decibles que está permitido en cada uno de los negocios, los cuidados acústicos, la cantidad de baños y las habilitaciones necesarias por parte de Bomberos. Además, mientras que un pub puede funcionar hasta las 2.30 de la madrugada, una discoteca puede hacerlo hasta las seis.

"Ningún vecino quiere ver a nadie preso, lo que se quiere es que la Intendencia respete los derechos de los vecinos y a su vez generar un ámbito en el que puedan negociar vecinos, intendencia y comerciantes, donde se determinen áreas donde sí pueda haber locales bailables", dijo Correa.

Cuando la Justicia ordenó que los locales dejaran de funcionar como discotecas, el intendente Aníbal Pereyra había expresado a El Observador que la denuncia estaba "direccionada" porque había boliches que habían abierto como discoteca y que sin embargo no estaban en la lista de los denunciados. "La intendencia va a actuar con todos, con los denunciados y con los otros también. No cobramos al grito", señaló.

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