Vendimia: calidad óptima y oferta adecuada a la demanda

Por segundo año, tras varias zafras adversas, los viticultores al menos cubrirán los costos
La vendimia de este año, que está cerca de concluir, reportó buena calidad de uva, que coincide con un precio que al menos permite cubrir los costos, factores que suceden por segunda zafra en forma consecutiva.

Este balance fue efectuado a El Observador por Marcos Guerrero, presidente del Centro de Viticultores del Uruguay (CVU), quien destacó que ese doble logro ocurre por segundo año al hilo, lo que al menos genera un escenario de calma tras varios ejercicios en los que "se trabajó en rojo".

Guerrero explicó que este año, por factores relacionados con el estado del tiempo, la vendimia se atrasó. La brotación se produjo 10 días luego de lo habitual. En un año normal debería haber concluido, pero en esta Semana Santa aún se cosechan algunas uvas tintas, como las Cabernet, y se estima que en las variedades blancas finalizará la semana próxima.

"Ha sido una vendimia larga, con buen tiempo para la uva, lo que permitió que se pueda esperar a hacer la cosecha hasta cuando cada variedad expresara su máxima calidad, su nivel de maduración óptimo", explicó.

No hubo problemas sanitarios y, en relación al déficit hídrico que hubo durante 40 o 50 días en enero y febrero, adverso para los productores en otros rubros del agro, "en nuestro caso fue positivo, hizo que la cosecha mermara, lo que permitirá obtener un volumen de uva de buena calidad y, además, en cantidad suficiente como para que haya un equilibrio razonable entre la oferta y la demanda".

La falta de lluvias en enero y febrero hizo que la cosecha de uva mermara un 10%.

La merma, puntualizó, "es difícil de cuantificar"; no es sencillo estimar cuánto habría dado cada viñedo si hubiese llovido más, aunque no obstante la ubicó en un 10%.

Según estimaciones, este año se cosecharán 90 millones de kilos de uva, lo que permitirá vinificar 65 millones de litros, "cantidad adecuada para el mercado".

Eso "es positivo", dijo, "porque las cosechas abundantes no favorecen; lo ideal es un balance entre oferta y demanda, en la zafra de 2012 se llegó a 140 millones de kilos y eso nos complicó", recordó.

En relación al factor precio, "se acordó $ 10,90 por kilo para la variedad Merlot, sin tener en cuenta el grado alcohólico". Eso cubre el costo productivo, aunque en el caso de que haya un margen es pequeño. De todos modos, tras varios años de rentabilidad negativa tener dos con los costos cubiertos y en algunos casos algo de margen es una mejoría, pero no arregla las pérdidas anteriores", explicó.

Este año, el CVU inscribió en sus oficinas a productores con dificultades para vender su uva a fin de articular con la industria y levantarles esa restricción.

Se estima que este año en la vendimia se involucró la producción en 7.000 has de viñedos, con la acción de 600 a 700 productores de uva, muchos de ellos con otras actividades productivas en sus granjas, participando además unas 200 bodegas.

Se continúa achicando la familia vitícola


"El número de productores vitícolas sigue disminuyendo, por las dificultades, porque no se consigue una rentabilidad razonable y eso desestimula, pero además por lo generacional; no hay recambio, es más rentable trabajar afuera del establecimiento y cuando las nuevas generaciones se acostumbran a otro sistema de vida, con vacaciones, con horario fijo... no regresan a algo que es muy sacrificado y sin un retorno seguro", explicó Marcos Guerrero.

Otro aspecto que preocupa a la gremial es el tema de la mecanización en las labores productivas. Los avances son muy importantes y el que accede a la tecnología de vanguardia evoluciona, gana en competitividad y se despega del resto, indicó Guerrero, pero la mayoría de los productores no pueden participar de esa mejora tecnológica y la asociación para adquirir ciertos equipos, una alternativa útil, no es algo sencillo de instrumentar.

Viticultor, fruticultor y horticultor


Marcos Guerrero es productor granjero, en los rubros viticultura, fruticultura –principalmente de manzanas– y horticultura.

Produce en un predio propio, de ocho hectáreas, ubicado en Juanicó, Canelones.
Asumió la presidencia del Centro de Viticultores del Uruguay tras las elecciones realizadas el 31 de enero, donde hubo lista única.

Ya integraba la directiva que encabezaba Adrián Suárez.

Guerrero presidirá a la gremial que nuclea a los productores de uva por un año, dado que el estatuto establece que siempre haya elecciones en enero.

"Tras haber trabajado en el tema precios, pasada la vendimia, vamos a comenzar a hacerlo en los otros temas que preocupan a los socios", comentó.

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