Venezuela: un país en llamas

Opositores al chavismo manifestaron ayer; hubo dos muertos, heridos y detenidos
Dos muertos, un joven de 17 años y una mujer de 24, más un número indeterminado de heridos y detenidos en la "madre de todas las marchas", acusaciones cruzadas y crecientes presiones internacionales, en un país en permanente ebullición social y política, en el que tanto el gobierno de Nicolás Maduro como la oposición parecen elevar la apuesta de su enfrentamiento hacia límites insostenibles.

A grandes rasgos, ese era ayer el cuadro de situación en una Venezuela cada vez más polarizada y sumida en una ascendente espiral de violencia como consecuencia de la pulseada interminable que sostienen el gobierno chavista y los partidos de la coalición opositora, nucleados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que incluso convocó a una nueva marcha para hoy jueves.

La mega marcha convocada ayer miércoles hacia Caracas por la oposición, que tuvo réplicas en distintas ciudades del país, fue bloqueada por fuerzas antimotines que, con bombas lacrimógenas intentaron impedir su acceso a la capital, lo que generó distintos focos de violencia.

Pero también hubo una fuerte presencia de miles de partidarios del régimen chavista, que salieron a manifestar a favor del gobierno.

Como consecuencia de las marchas opositores se produjeron dos muertes. El joven estudiante universitario, Carlos Moreno, que debía cumplir 18 años en tres días, recibió un balazo en la cabeza en San Bernardino, al noroeste de Caracas, informó el País de Madrid. El joven, que no formaba parte de la protesta, recibió disparos de hombres que se desplazaban en una moto.

En tanto, Paola Ramírez, otra estudiante, pero de 23 años, también murió al recibir un balazo de supuestos partidarios del gobierno en San Cristóbal, capital del estado de Táchira, informó Reuters. La joven tampoco participaba de las protestas contra el gobierno.

"Es muy reciente aún, tenemos datos preliminares, recibió un disparo en la cabeza", indicó a la AFP un funcionario de la Fiscalía.

En un comunicado enviado poco después, el Ministerio Público indicó que Ramírez se desplazaba por una plaza de San Cristóbal cuando recibió un disparo que le ocasionó la muerte.

En tanto, la ONG de derechos humanos Provea aseguró que el deceso ocurrió en el "contexto de las manifestaciones" y pidió a la fiscal general, Luisa Ortega, "esclarecer rápidamente" las dos muertes durante las protestas para establecer "responsabilidades".

Distintos testigos denunciaron que los responsables de ambas muertes fueron los "colectivos", grupos civiles que según la oposición, fueron armados por el gobierno y que calificaron como fuerzas de choque. "Los colectivos llegaron, como 30 motorizados; vieron a la chica que se estaba protegiendo en la plaza sola y le dispararon", dijo a la AFP un testigo en el lugar.

El opositor Juan Requesens, diputado por el estado de Táchira, escribió en Twitter: "Lamentablemente confirman asesinato por colectivos armados de la joven Paola Ramírez".
Las protestas iniciadas el 1 de abril contra Maduro suman ahora un total de ocho muertos y decenas de heridos.

Enfrentamientos

A medida que los partidarios de la oposición ganaban las calles, los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes que les tiraban piedras y bombas molotov estallaron sobre todo en una estratégica autopista y en varios sectores del oeste de Caracas.

Cuando se acercaba, con las manos en alto, a la barrera con que militares bloqueaban el paso en la autopista Francisco Fajardo, el líder opositor Henrique Capriles recibió una lluvia de gases lacrimógenos.

Varios manifestantes huyeron lanzándose al río Guaire.

"Hay que salir de esta dictadura. Queremos elecciones para que salga Maduro del gobierno porque tiene al país destruido. ¡No tengo miedo!", dijo Ingrid Chacón, de 54 años, que asistió a la marcha con una gran bandera venezola.

Hasta anoche, todavía no había datos precisos sobre la cantidad de detenidos , pero más de 200 personas que participaron de las marchas anteriores continuaban privadas de su libertad.
No obstante, Maduro anunció la captura de 30 personas con supuestos planes para generar hechos de violencia durante una multitudinaria movilización opositora en Caracas.

"Han sido capturados más de 30 encapuchados, violentos, terroristas, identificados plenamente", dijo Maduro, en un discurso frente a sus seguidores en la céntrica Avenida Bolívar, en medio de una ovación. El gobernante socialista vinculó con los arrestados a dirigentes opositores como el diputado Richard Blanco.

En medio de una ola de protestas contra su gobierno, iniciada el pasado 1 de abril, el mandatario renovó acusaciones de promover un golpe de Estado contra Julio Borges, presidente del Parlamento, de amplía mayoría opositora.

Mientras, helicópteros de la Policía seguían sobrevolando anoche la capital donde persistían algunos focos de protestas. En ciudades de los estados de Zulia, Carabobo, Táchira, Mérida y Anzoátegui, también se reportaron disturbios con varios heridos.

En lo que llamaron "la madre de todas las marchas", la sexta en abril, los opositores salieron de unos 20 puntos de concentración pero, como en las manifestaciones anteriores, no lograron llegar al centro histórico de Caracas, bastión chavista. Pero además, cientos de personas también se manifestaron contra el gobierno chavista en los últimos días en varias ciudades de Europa y América.

En tanto, el presidente activó un operativo militar y policial para "derrotar el golpe de Estado", del que acusa a la "derecha apátrida venezolana" y a Estados Unidos, lo que fue considerado por la oposición como una medida intimidatoria y de represión.

En una demostración de fuerza, el gobernante encabezó el lunes un acto militar en el que recibió de las fuerzas armadas, su mayor aliado con un enorme poder político y económico, la promesa de "lealtad", al tiempo que anunció la ampliación de las milicias a 500.000 civiles, cada uno con un fusil.

Maduro, el complot, el plan militar y la derecha

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decidió poner en marcha el "Plan Zamora", un operativo militar, policial y civil para derrotar un supuesto golpe de Estado en su contra.

"Atención: activar la fase verde del Plan Zamora para derrotar el golpe de Estado, la escalada de violencia. Bajo la estructura militar, policial y civil del Estado", ordenó el presidente a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana luego de mantener una reunión con el alto mando político y militar.

Según Maduro, el Departamento de Estado de Estados Unidos coordina, junto con la "derecha venezolana", un plan para derrocarlo.

Plan de defensa

"El Plan Zamora es un plan estratégico y operacional que activa la defensa de la nación en caso de amenazas al orden interno que puedan significar conmoción social y política o ruptura del orden institucional. Pero su aplicación me parece intimidatoria; quieren disuadir las protestas opositoras", dijo el mayor general retirado Cliver Alcalá a la AFP.

La oposición inició el 1 de abril una serie de protestas para exigir respeto a las atribuciones del Parlamento –que controla–, liberación de los "presos políticos", y un cronograma electoral.
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Maduro ordenó ejecutar el de nominado "Plan Zamora" horas antes de una gran marcha convocada por la oposición hasta el centro de Caracas.

Sin embargo, el gobierno no permitió que la oposición llegara hasta el centro de la capital.
Cabecilla

El presidente anunció además que el martes fue detenido uno de los cabecillas del "complot" militar en su contra y a un grupo comando de la oposición que pretendía atacar su propia manifestación.

"Capturamos a uno de los cabecillas del complot militar que venimos desmantelando desde hace tres semanas. Ya se encentra preso y además con los procesos judiciales en la jurisdicción militar que está procesando a todos los complotados civiles y militares, retirados, como es este caso, o activos", indicó.

"Además, capturamos a (...) un grupo de comando de la oposición con armas y con planes para agredir a la movilización convocada por la derecha", añadió el mandatario.

Por su parte, la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) rechazó en un comunicado las "guerras imaginarias y conspiraciones inexistentes de Maduro".

La situación política en Venezuela es seguida con preocupación en la región y Estados Unidos.

Acudir "pronto" a elecciones

Maduro aseguró ayer que desea acudir "pronto" a elecciones para "ganar definitivamente" lo que llamó una batalla contra su gobierno, tras una enorme marcha opositora.

"Tenemos que buscar fórmulas para ganar definitivamente esta batalla en paz. Quiero que nos preparemos para tener una batalla pronta y total", aseguró, en un mítin político en Caracas.

"Yo quiero ir a elecciones pronto y verle la cara (al presidente del Parlamento) Julio Borges y a (el diputado Henry) Ramos Allup y que busquemos un camino pacífico para que la revolución bolivariana ponga en su puesto a los conspiradores y la derecha intervencionista", continuó.

La elección de gobernadores debió realizarse en diciembre, pero el poder electoral las suspendió. La de alcaldes será este año y las presidenciales en 2018.

Embajador fue crítico con la OEA


Julio Chirino

El embajador de Venezuela en Uruguay, Julio Chirino, dijo anoche que la mayoría de los ciudadanos que se manifestaron en las calles ayer de tarde "solo quieren la paz" y que la Organización de los Estados Americanos (OEA) "desconoce" que es la oposición quien "genera violencia".

Frente a la embajada de su país ubicada en Juncal y Ciudadela, Chirino dijo que seis de las personas que murieron en las protestas opositoras "no eran parte de las manifestaciones" y que lamentaba sus muertes.

Según el embajador, "la injerencia, la crisis económica y la política" son las razones que explican la situación actual del país y "no hay institución en Venezuela que haya eliminado un proceso electoral".

Al mismo tiempo, el diplomático destacó la solidaridad del "pueblo uruguayo" y afirmó que "cualquier diferencia" que exista entre "pueblos hermanos", en alusión a Venezuela y Uruguay, se puede resolver "de tú a tú".

Mientras tanto, un grupo de manifestantes se reunió frente a la puerta de la embajada en una muestra de apoyo al gobierno venezolano.

Al mismo tiempo, se produjo una concentración de venezolanos que protestaron contra el gobierno de Nicolás Maduro.


Los reclamos

Las manifestaciones convocadas por la oposición exigen respeto a las atribuciones del Poder Legislativo, la liberación de los "presos políticos" y elecciones generales cuando antes.


Preocupación en la región y EEUU

Once países latinoamericanos pidieron al presidente Nicolás Maduro garantizar el derecho a protestar pacíficamente, una petición secundada por la fiscal fiscal, Luisa Ortega.

Estados Unidos, por su parte, advirtió a los funcionarios públicos venezolanos de desistir de la represión. Incluso, el secretario de Estado, Rex Tillerson, dijo que la Casa Blanca sigue "de cerca" y con "preocupación" la situación en Venezuela.


Fuente: El Observador y agencias

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