Via Aqua Spa crece en Uruguay y apunta a la región

Heber Lambert emprendió en tiempos de crisis y en un negocio que no conocía. Hoy lidera un spa con casi 3.000 socios en el corazón de Punta Carretas
Heber Lambert se convirtió en emprendedor por necesidad, en mitad de la mayor crisis económica que enfrentó el país y en un rubro en el que no tenía experiencia. Había trabajado 27 años en OCA, y se desempeñaba como gerente comercial, cuando la empresa fue vendida al Bank Boston.

Una obligación contractual que le impedía desempeñarse en cualquier empresa del rubro financiero por tres años, y la propuesta de un antiguo cliente de OCA que lo quería como socio a él y a su mujer (Adriana Recalt) para un proyecto de "spa urbano", finalmente lo llevó a salirse de su zona de confort.

"Dijimos 'aprendamos algo nuevo' y, finalmente en 2002 ese socio no pudo continuar, por lo que nos quedamos solos con mi señora con un negocio que ya estaba instalado, que ya tenía personal seleccionado y contratos firmados, y tuvimos que aprender a los golpes", relató Lembert.

"Ya que estamos en el baile bailemos", pensó en ese momento.

Ese baile comenzó con un local Via Aqua Spa de 1.800 metros cuadrados frente a Montevideo Shopping, que en 2010 cambió por un edificio de seis pisos y 6.000 metros cuadrados al lado del Punta Carretas Shopping (Víctor Soliño 375).

Lambert ahora divide su vida entre el spa y su pasión, el Club Nacional de Fútbol, donde se desempeña como secretario general.

¿Cómo fue iniciar un negocio como un spa en plena crisis de 2002?
En aquella época se trabajaba mucho para convencer sobre el concepto de spa, que se veía más en los hoteles cinco estrellas y en otras partes del mundo. Queríamos un concepto de spa pero más urbano, con un equipamiento más moderno, un concepto de aguas que tuviera una piscina que no fuera de competencia sino más de rélax, hidromasaje, sauna y gimnasio. En lo económico, cuando vino la crisis las reservas que teníamos pensado utilizar para la administración de la empresa nos habían quedado encerradas en un banco. Pero a pesar de eso tuvimos que hacer la inversión de continuar y llevar adelante la empresa porque ya teníamos una cantidad de personal grande y no podíamos fallarle a esa gente.

Finalmente el negocio creció y cuando dejamos el local frente al Montevideo Shopping teníamos 1.100 socios y hoy tenemos 2.900 socios y esperamos superar los 3.000 este año.

¿Se imaginaban un crecimiento de ese tipo?
Sabíamos que estábamos llenando un espacio que en ese momento el mercado pedía. Montevideo se caracterizaba por tener los grandes clubes con una trayectoria muy amplia, como el Biguá o el Carrasco Lawn Tennis, y los gimnasios más de barrio. Nosotros queríamos hacer prevalecer el servicio. Que fuera un lugar específicamente para un público mayor de 16 años, dar un servicio personalizado, donde la gente pudiera venir las veces y los días que quisiera, con una obsesión por la limpieza, el estado de conservación del equipamiento y por sobre todas las cosas, el mejor trato con el socio.

¿Cómo cambió el público en este tiempo?
El mercado cambió mucho. El fitnes y el spa fueron tomando cada vez más participación en la gente. Antes estaba la idea de 'si no hice deporte en mi vida, no voy a hacer ahora'. Ahora la gente siente que tiene la necesidad de hacer algo, de conectarse con un grupo, hay muchas campañas para mejorar la salud cardiovascular; nos preocupamos más por nuestro cuerpo.

Tanto el local anterior como el actual están ubicados cerca de un shopping ¿Por qué ubicarse en las proximidades de un centro comercial?
Los grandes shoppings se caracterizan por tener tiendas anclas, es decir, locales que proveen al shopping de gente en lugar de que el centro comercial los provea a ellos. El spa recibe 700 personas por día, de las cuales 8 de cada 10 va al shopping a comer algo, a comprar en el supermercado o indumentaria en las tiendas. Este año esperamos aportar entre 250 mil y 300 mil personas al shopping.

¿Qué planes tienen previsto para este año?
Este año vamos a ampliar este local, al hacer un segundo nivel de vestuario en un subsuelo, inaugurar un nuevo gimnasio en el sexto piso de 250 metros cuadrados y una cafetería en el mismo nivel –actualmente se utiliza este piso como depósito–, un nuevo solárium, y una nueva sala de sauna y vapor. También esperamos abrir dos nuevos locales, uno en el Prado y otro en la zona metropolitana (no quiso revelar el lugar), y otro local en otro país de la región.

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