Vino mexicano hecho con manos uruguayas

Altotinto, de la enóloga Laura Chiappella, nace en un valle en Baja California

Valle de Santo Tomás (Ensenada), en Baja California (México). Hasta allí, cerquita de Tijuana y del límite con Estados Unidos, llegó la enóloga uruguaya Laura Chiappella para elaborar su vino de autor. Altotinto busca expresar lo que da el terroir en esa parte del mundo, pero con el saber hacer de esta profesional que un día se fue del Sauce (Canelones), donde su padre, Jesús Chiappella, sigue haciendo vino para el mercado local.

Con un clima semi árido donde los viñedos deben ser regados, los campos de donde esta enóloga obtiene su uva para vino producen entre 3,5 y 4 mil kilos por hectárea, lo cual es muy poco y se relaciona con la calidad y la concentración de aromas y sabores. Llevado al otro extremo de la producción de kilos en detrimento de la calidad, basta observar vinos de mesa que se producen a partir de uvas de campos con rendimientos de más de 20 mil kilos por hectárea.

Y de ese trabajo surgen los Altotinto, una línea de vinos premium que a finales de 2016 podrán encontrarse en algunas tiendas en Uruguay.

De los que probé en Montevideo hace unos días en la presentación a cargo de Laura, que ofició como un adelanto al ingreso al mercado local, destaco el Nebbiolo 2012 por varios motivos. En primer lugar porque se trata de una cepa tinta que lamentablemente en Uruguay se encuentra poco. Luego porque el vino tiene una expresión frutal muy particular, con aromas a mermelada de frutos negros y a Guayaba, o mejor dicho a guayabada. A eso se suman los aportes tostados y dulces de su pasaje de 15 meses por barricas de roble francés y americano. En boca presenta una intensidad propia de un vino de alta gama, con taninos dulces y una acidez justa que refresca y permite disfrutar los sabores sin cansancio. Uno lo imagina con una tableta de chocolate frente a una estufa a leña y se le hace agua la boca.

En la misma línea se presenta el Altotinto Syrah, un vino que genera las preferencias y recoge elogios por sobre el resto de las etiquetas de esta bodega, que bien ganados se los tiene. A diferencia del Nebbiolo es un tinto más subido en color y sabores. Presenta una intensidad colorante que lo hacen denso y gordo, con aromas especiados y a chocolate amargo.Es un vino de alta gama y los consumidores que eligen tintos con una extracción casi al límite y con un pasaje algo dulce por boca, quedarán fascinados.

Al igual que el anterior, este Syrah tiene 15 meses de pasaje por barrica y es cosecha 2012.

Estos dos vinos de Altotinto tuvieron una fermentación alcohólica de 25 días con levaduras seleccionadas, y las barricas de su crianza fueron de primer y segundo uso.

La línea de vinos se completa con el Altotinto Selección, que es un corte de Petit Sirah, Syrah, Cabernet Sauvignon y Tempranillo, y con el vino ícono: Altotinto Gran Cabernet Sauvignon, que tiene un pasaje de 18 meses por barrica.

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