Vuelven fricciones entre ganaderos e industria

Ahora interviene Aguerre procurando poner tope al dressing
La relación entre los productores ganaderos y los frigoríficos no pasa por el mejor momento y volvió esta semana al tapete luego de la reunión entre el ministro de Ganadería, Tabaré Aguerre, y la Asociación Rural del Uruguay (ARU), donde se habló sobre la forma de pago de las haciendas gordas.

Una muestra de las desavenencias entre industriales y productores fue la confirmación de que el tradicional Concurso de Novillos, Vaquillonas y Corderos que organiza la ARU no encontró este año una planta interesada y no se realizará.

Fuentes de la industria frigorífica consultadas por El Observador Agropecuario no vieron claridad en la idea que impulsa Aguerre de fijar un tope a los porcentajes de dressing en el proceso de limpieza de la res en la faena industrial y no creen que aporte demasiado en la solución que se procura.

A nivel de los ganaderos, una fuente de la ARU consideró que la propuesta del ministro apunta a mejorar el precio que recibe el productor, pero también recordó que existe un decreto que no se cumple totalmente por falta de controles.

En igual dirección, el informante industrial sostuvo que existe un decreto que está vigente y lo primero que habría que hacer antes de pensar en otra disposición es determinar si el mismo se está cumpliendo por completo. Sería bueno poner ese decreto en el tapete y entre todos preguntarse si el mismo es suficiente.

Si es suficiente y se piensa en decretos complementarios, que seguramente es lo que plantea el ministro, habría que ver en qué se está fallando. Concretamente, el industrial opinó que lo primero es hacer funcionar lo que ya existe.

No hay duda que hay una falta de confianza o se está partiendo de la base de que hay una posición abusiva por parte de la industria frigorífica. Pero todos esos elementos que intervienen en este proceso están a la vista del productor, si se considera que INAC publica la información de dressing planta por planta. El productor es libre de vender a la planta que elija.

Por otra parte, el porcentaje de dressing no se puede estandarizar, si se tiene en cuenta que los animales son distintos y por lo tanto generan resultados diferentes. Por otra parte se plantea una diferencia entre productores que sostienen que el decreto vigente no se cumple totalmente e industriales que opinan que en un negocio de márgenes muy ajustados nadie se va a arriesgar a apropiarse de una ventaja cuando toda la operativa queda registrada en las "cajas negras" y en los porcentajes de dressing que semanalmente publica INAC.

Precisamente este paso concretado hace dos años fue dado para hacer más transparente la información vinculada a la actividad industrial, donde existe una variabilidad de porcentajes enorme entre los animales enviados a faena. Así el productor tiene la suficiente capacidad para tomar una decisión y tomar medidas con la planta que no le genere confianza y venderle a otra.

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