Vuelven los clásicos de la utopía perversa

Los libros de Orwell, Atwood y Lewis podrían contener las respuestas que el mundo moderno necesita luego de la ascensión de Trump

Por Alexandra Alter, New York Times News Service

Recientemente, cuando se congregaron cientos de miles de mujeres en Washington para protestar por la toma de posesión de Donald Trump, la novelista Margaret Atwood empezó a recibir una serie de notificaciones en Twitter y Facebook. Le mandaban fotos de las manifestantes con pancartas que hacían referencia a su novela utópica The Handmaid's Tale (en español, El cuento de la criada).

"Que Margaret Atwood vuelva a ser ficción", decía un letrero. "The Handmaid's Tale no es un instructivo", decía otro.

"Había un enorme número de esos letreros", comentó Atwood.

The Handmaid's Tale se desarrolla en un futuro cercano en Nueva Inglaterra, donde un régimen totalitario ha tomado el poder, despojando a las mujeres de sus derechos civiles. El libro fue publicado hace 32 años pero estos últimos meses Atwood ha estado recibiendo comentarios de lectoras ansiosas, que ven un escalofriante paralelismo entre la sociedad opresora de su novela y las políticas del actual gobierno republicano para limitar los derechos reproductivos.

En 2016, las ventas del libro, que va en su 52a edición, aumentaron 30% con respecto del año anterior. La editorial de Atwood reimprimió 100 mil ejemplares para satisfacer el aumento de la demanda después de la elección.

The Handmaid's Tale es una de varias novelas clásicas de utopía perversa que están resonando entre los lectores ahora que se ha exacerbado la ansiedad por la salud de la democracia estadounidense. También han aumentado agudamente las ventas de Rebelión en la granja y de 1984 de George Orwell, que últimamente se colocó en el primer lugar de la lista de libros más vendidos en Amazon.

El clásico de Orwell, 1984, puede conseguirse en librerías desde $ 200

Estrecha relación con la realidad

Otras novelas que los lectores de hoy quizá no hayan retomado desde que estaban en preparatoria pero que están en esa lista esta semana es Un mundo feliz de Aldous Huxley, publicada en 1932, novela futurista ambientada en la Inglaterra de 2540, así como It Can't Happen Here de Sinclair Lewis, de 1935, y que es una sátira contra un belicoso candidato presidencial en Estados Unidos que presenta una plataforma populista y resulta ser un demagogo fascista. Recientemente, la novela de Lewis estaba en el número 9, y la de Huxley en el 15 de los libros más vendidos de Amazon.

El súbito aumento en popularidad de novelas clásicas de utopías perversas parece reflejar una respuesta orgánica de los lectores, desconfiados del tono autoritario de la retórica de Trump. El interés en 1984 repuntó a raíz de una serie de comentarios de Trump, de su secretario de prensa Sean Spicer y de su asesora Kellyanne Conway, en la que refutaron la versión de los medios de comunicación sobre el tamaño de la multitud que asistió a la toma de posesión de Trump, así como su irritada relación con las agencias de servicios secretos. Su insistencia en que los hechos se pueden interpretar culminó en el asombroso intercambio que Conway sostuvo en el programa de la NBC, Meet the Press, cuando dijo que Spicer no había mentido sobre el tamaño de la multitud, sino que estaba ofreciendo "datos alternativos".

Para muchos observadores, el comentario de Conway evocó la visión orwelliana de una sociedad totalitaria en la que el lenguaje se convierte en arma política y la realidad en sí es definida por quienes están en el poder. Los comentarios suscitaron una avalancha de mensajes en Twitter con referencias a Orwell y a 1984. El libro empezó a trepar en la lista de más vendidos de Amazon, lo que a su vez atrajo más lectores, en una especie de ciclo cerrado alimentado por algoritmos. Equivalió a una tempestad publicitaria para esta novela de 68 años.

Leer para entender

Por supuesto, no es la primera vez que lectores e intelectuales invocan esta novela para criticar las acciones y las palabras de un gobierno. Tanto es un lugar común que el nombre de Orwell dio origen a un adjetivo. Y como muchos estadounidenses tienen contacto con la novela en preparatoria y universidad, la mayoría está familiarizada aunque sea de paso con sus temas básicos, sobre los peligros del autoritarismo, y utiliza frases como "hermano mayor" como palabra clave para referirse a una multitud de cosas, desde Google hasta el departamento de Seguridad Interna.

"Es un marco de referencia del que puede echarse mano en respuesta a los engaños y la propaganda del gobierno, al abuso del lenguaje. Y estas son cosas que pasan continuamente", explica Alex Woloch, profesor de inglés de la Universidad de Stanford que ha escrito sobre los orígenes del lenguaje político de Orwell. "Hay ciertas cosas que está haciendo el gobierno y que han hecho sonar la alarma. Y la gente está ávida de marcos de referencia para entender esta nueva realidad".

La repentina prominencia de tales novelas refleja el renovado interés popular por las obras de ficción especulativa de hace décadas como guías para comprender el momento político actual. Los lectores que están tratando de resolver las sacudidas del cambio en la política estadounidense, cuando los hechos fácilmente verificables están sujetos a debate, y las libertades civiles y las normas democráticas parecen frágiles, están recurriendo a las novelas distópicas en busca de guía y conocimiento.

"Muchos de estos libros están adquiriendo importancia para el lector estadounidense promedio que trata de saber qué vendrá a continuación, pues nunca antes lo había vivido", afirma el novelista Gary Shteyngart, autor de Super Sad True Love Story. "Se está utilizando al lenguaje para desestabilizar la percepción que la gente tiene de la realidad, y eso es muy nuevo para este país."

De nuevo el más vendido

Si bien muchas de esas novelas son éxitos perennes y lecturas casi obligatorias en las escuelas, los editores no estaban preparados para el reciente aumento vertiginoso de la demanda.

"El libro ciertamente ha sido conocido y mencionado desde su publicación, pero ahora es cuando realmente cobró fuerza debido a los asombrosos paralelismos con el presente", señala Michael Mayer, profesor emérito de inglés en la Universidad de Connecticut, que escribió la introducción de la novela.

La trayectoria de 1984 ha sido aun más espectacular. Desde la toma de posesión de Trump, las ventas del libro han aumentado 9.500%, según Craig Burke, director de publicidad de Signet Classics.

Quizá haya otra razón para que los lectores estén regresando a 1984 y otras utopías perversas clásicas en estos tiempos tan perturbados. A veces es bueno que nos recuerden que las cosas podrían estar peor. l


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