Wikileaks: para la ONU la detección de Julian Assange fue "ilegal"

El comité legal de Naciones Unidas entendió que el fundador de WikiLeaks fue detenido "arbitrariamente" en Reino Unido

La ONU ha fallado a favor del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, asilado en la embajada ecuatoriana de Londres desde 2012, en la denuncia que planteó contra EEUU y Suecia por detención ilegal, informa hoy la BBC.

El periodista australiano lleva refugiado desde hace tres años en la legación de Ecuador en la capital británica a fin de evitar su extradición a Suecia, que le reclama para interrogarle por presuntos delitos sexuales.

En septiembre de 2014, Assange llevó su caso ante la ONU por presunta "detención arbitraria", puesto que será apresado por la policía británica en cuanto ponga un pie fuera de la embajada ecuatoriana.

En su queja remitida a Naciones Unidas, el periodista emitió una "petición urgente de socorro" ante ese panel de expertos legales y solicitó su "opinión sobre la naturaleza arbitraria" de su detención.

En el documento entregado por Assange a la ONU, el periodista detalla sus circunstancias durante los años que ha vivido en la legación de Ecuador y en los que considera que se le ha "privado de varias libertades fundamentales", e indica que sus circunstancias constituyen una "detención arbitraria".

En un comunicado divulgado esta semana, WikiLeaks señaló que ese panel de la ONU se pronunciaría sobre si "los cinco años y medio de detención sin cargos (a Assange) son ilegales", desde el 7 de diciembre de 2010, cuando el periodista fue apresado por primera vez por la policía londinense con relación a las acusaciones de Suecia.

Según la BBC, Naciones Unidas anunciará mañana esas conclusiones, que determinarán si Assange fue detenido ilegalmente.

El australiano creó Wikileaks en 2006, y desde entonces la organización ha filtrado 500.000 documentos militares confidenciales sobre las guerras en Afganistán e Irak y 250.000 cables diplomáticos, en los que abundaban comentarios insultantes a dirigentes locales, que han irritado a Estados Unidos.

La principal fuente de estos documentos, el soldado estadounidense Chelsea Manning, fue condenado a 35 años de cárcel por violar la ley de espionaje.

Un encierro muy caro para Londres

WikiLeaks afirma que la manera en que Suecia ha manejado el caso es una "mancha negra" en el historial de derechos humanos de este país.

Tras años reclamando que Assange fuera a Suecia a declarar por los delitos sexuales de los que es sospechoso, la fiscalía sueca llegó en 2016 a un acuerdo con Ecuador para ir a interrogarlo a la embajada.

Antes, en agosto de 2015, Suecia anunció que dos de los delitos de los que era sospechoso -acoso sexual y coacciones- habían prescrito, aunque sigue en pie el más grave, el de violación. En este caso, la prescripción se producirá en 2020 si no se lanza hasta entonces un procedimiento penal.

Hace más de tres años y medio, y después de una serie de apelaciones para no ser extraditado a Suecia, entró en la embajada y, durante gran parte de ese tiempo, la policía británica instaló un fuerte dispositivo de seguridad para detenerlo si salía.

Según Wikileaks, el precio de la vigilancia ha sido hasta ahora de casi 14 millones de libras (20,5 millones de dólares, 18,4 de euros), suficiente para pagar "11,5 millones de comidas para los necesitados", según cálculos de los defensores de Assange.

Ello llevó al ministerio de Relaciones de Exteriores británico a convocar al embajador ecuatoriano en octubre para expresarle su "profunda frustración" por el encierro de Assange.

La habitación en la que vive Assange está dividida en una oficina y una sala de estar. Tiene una cinta para hacer ejercicio, una ducha, un microondas y una lámpara de rayos ultravioleta.

Hay unos balcones a los que Assange se ha asomado sólo en unas pocas ocasiones, porque teme por su seguridad.


Fuente: AFP y EFE

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