Z Room: un espacio inspirador para fomentar la innovación

En Initium se propusieron "sacarle el jugo" a la experiencia de sus profesores en la Universidad de Stanford y generar la bajada local a métodos de vanguardia que impulsan la creatividad
Entusiasmada y con la motivación al máximo. Así dejó a la directora del Centro de Líderes Emprendedores e Innovadores de la UM (Initium), Josefina Maissonave, los 10 días "mágicos" que profesores de la Universidad de Montevideo pasaron en setiembre en la universidad de Stanford, en el marco de un acuerdo liderado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación que se viene ejecutando desde hace unos años y que incluye a todo el sistema universitario uruguayo.
Una de las experiencias que más impactó a los docentes fue conocer el d.School, la escuela de diseño que potencia la creatividad y se ha convertido en un eje fundamental de la reconocida universidad estadounidense. El d.School destaca por brindar espacios para prototipados e innovadoras aulas de gran tamaño donde todo el mobiliario tiene ruedas para poder adaptarse a diferentes necesidades.

En Stanford los profesores uruguayos vivieron en "carne propia" y vieron en acción las dinámicas de estos espacios de creatividad, y Maissonave volvió convencida de que tenía que hacerse algo a la medida local.

Fue así que, cinco meses después, el jueves pasado, entre sillas de colores, mobiliario móvil con material disponible, paneles que permiten dividir el espacio y relojes marcando las horas de Nueva York, Londres y Tokio, fue utilizado por primera vez el Z Room de la sede central de la Universidad de Montevideo –hay otro ubicado en la Facultad de Ingeniería–.
La inauguración del Z Room – llamado así en reconocimiento al aporte de Zonamerica a Initium– consistió en una capacitación a 50 docentes de la UM para ayudarlos a crear clases con dinámicas diferentes a lo usuales.

"El objetivo es fomentar espacios creativos para que (los alumnos) puedan pensar más tranquilos, distendidos, que los motive más, en donde puedan generar brainstorming, trabajar sobre un proyecto. Se pueden proponer diferentes dinámicas según las diferentes clases", explicó.
Maissonave spera que esta primera actividad siente un precedente, para lograr un ámbito donde los docentes puedan compartir preocupaciones, intercambien experiencias y puedan abordar la temática de cómo captar la atención de las generaciones.

En el Z Room –donde es posible adaptar el mobiliario a lo que requiera el desarrollo de la clase– el profesor pasa a jugar un rol de facilitador. "(La idea es lograr) que el profesor se adapte a lo que es la cabeza de los chicos. Hoy tienen toda la información al alcance, entonces eso no es lo que hace la diferencia, sino el espacio físico y la manera de dictar la clase", explicó Maissonave.
Para la directora de Initium, la experiencia de Stanford fue impresionante y asegura que le van a sacar el máximo provecho. "Es un camino de ida", sentenció.

Generar cultura emprendedora

La implementación de los Z Room en la Universidad de Montevideo se enmarca en el ambicioso objetivo que se ha trazado Initium.
"Nuestro objetivo es generar cultura emprendedora en el país, en la UM y fomentar el
emprendedurismo como un estilo de vida, para ser líder, innovar, que sepan armar un equipo; que todas esas características de ser emprendedor sirvan para ser no solo empresario, sino también en la vida", profundizó Maissonave, quien luego de desempeñarse en Prosperitas
Capital Partner, cofundó el emprendimiento Pura Gestión Hotelera.

La directora de Initium señaló que están enfocados en desarrollar alumnos no sólo "en lo vertical y profundo" que supone generar técnicos y expertos, sino también en lo "horizontal y lo variado", que implica el conocimiento de diversas áreas a la vez. "Ahora se necesita también que sean proactivos y sepan trabajar en equipo, con las redes sociales, y hasta un poco de marketing. La cultura colaborativa se está dando mucho", apuntó.

Allí entra a tallar justamente la "transversalidad" que también se trabaja desde Initium para llegar a alumnos de todas las carreras de la UM, más allá de Ingeniería y Ciencias Económicas, más tradicionalmente interesadas en el emprendedurismo.
Maissonave recordó que los tres pilares fundamentales en los que trabaja Initium son: alumnos, docentes y mentores.

En ese sentido se destacan actividades para que los estudiantes detecten sus fortalezas y debilidades, y hasta talleres de improvisación y de cómo vender sus ideas para desarrollar habilidades y que se vayan "soltando".
Además se brinda apoyo a la formulación de proyectos e ideas para pre-incubación y se asignan mentores.

La filosofía de convertir el fracaso en enseñanza
En una de las pizarras del Z Room podía leerse: "Failure is the new data". Es una frase utilizada en Stanford que a los profesores de la UM les quedó grabada. En particular a Daniel Supervielle, quien es docente de la Facultad de Comunicación yse desempeña como director de la Oficina de Prensa de la UM. "(En Stanford) decidieron aliarse al fracaso, en lugar de condenarlo. Pasa a ser parte de la educación. No existe no fracasar. Por ejemplo, llevan a alguien que fracasó a dar una clase, explican qué pasó y aprenden de ello", apuntó. Por su parte, la directora de Initium Josefina Maissonave, comentó que desde ese centro se aplica esa metodología que implica analizar cómo convertir la experiencia de fracaso en algo que deje enseñanzas. Es más, argumentó, la propia creación de los Z Room es vista desde ese punto de vista, enmarcado en el método de ensayo y error. "Es fantástico, creemos que es el futuro y tenemos toda la apuesta, pero vamos a ver qué pasa al ejecutar y si no funciona veremos por qué. Hasta que no empecemos a funcionar no sabremos", apuntó.



Populares de la sección

Acerca del autor