Agustina Padilla, la reguetonera uruguaya que cantó para 20.000 personas

A sus 16 años se presentó como invitada en el festival Calibash, en Las Vegas
Frente al escenario esperaban 20.000 personas. Desconocidos. Agustina Padilla apareció ante ellos con sus 16 años, sus cuatro canciones propias y se les cantó. Esa fue la primera vez que se puso nerviosa y que lloró antes de salir a escena. Pero también fue su momento más destacado en una carrera que lleva nada más que un año.

En 2013 participó del programa de televisión Pequeños gigantes (canal 12) y desde allí comenzó a publicar en sus redes sociales videos en los que cantaba canciones ajenas y hace un año inició oficialmente su carrera como cantante de reguetón y trap, un género en el que las mujeres y los uruguayos no abundan.
Agustina Padilla

"Hoy por hoy las redes sociales son el camino, como antes era la TV. Es el mejor medio para mostrarte, no solo en tu país, también es más fácil llegar afuera", consideró Padilla en diálogo con El Observador.
Su canción más popular hasta el momento es Ni tu amiga ni tu amante, que acumula 36 millones de reproducciones en YouTube. El más reciente, No me busques, tiene 4 millones.

La cantante llegó a Las Vegas como invitada al festival Calibash, donde horas más tarde se presentaban Maluma, Jennifer López y Ricky Martin, entre otros, convocada por una productora mexicana con la que está cerca de firmar contrato.

Pero no por ello considera que esté avanzando demasiado rápido. "No me quejo por saltarme pasos. Me encanta lo que hago y si puedo ir así de rápido, como fue en un año, siempre que haga las cosas bien y tenga los pies en la tierra la puedo ir llevando", dijo.

En el festival también pudo interactuar con algunos de sus ídolos, como el cantante puertorriqueño Ozuna. Hace un año había publicado un cover de una de sus canciones, y Ozuna la había felicitado con un comentario en la publicación. En Las Vegas compartieron festival, charlaron y se sacaron una foto juntos. Pero el vínculo también se extiende a lo musical, ya que el productor actual de Padilla es el puertorriqueño Super Yei, quien estuvo detrás de los primeros hits de Ozuna.
Embed

Embed

El proceso de composición es casi industrial. La cantante y sus colaboradores escriben y envían una maqueta de la canción al productor, quien agrega los beats y arma la canción. Por ahora lleva cuatro composiciones pero está trabajando en otras, así como en colaboraciones con artistas argentinos. Y tiene la intención de eventualmente publicar un disco, aunque sabe que en la industria musical actual no es necesario. "Te ayuda a mostrar que tenés un trabajo hecho, y hay una cuestión de orgullo también, de tener un disco con tu nombre".

La razón por la que la producción se realiza en el exterior es también por el interés de Padilla de no alejarse de sus géneros predilectos. Cuando buscó productores locales la instaban a pasarse a la cumbia, y no lograron convencerla.

Padilla sabe que el reguetón y el trap hoy por hoy son moda, y que eso también facilita que tenga un alcance mayor a nivel regional. Y sabe también que mañana puede perder popularidad. Pero está convencida en dedicar su vida a la música, tanto como cantante como en roles de producción.
"Me cuesta dejar de lado las cosas que hacen los demás de mi edad. Veo a mis amigas y hacen lo que sea y yo no puedo. No es que me quite el sueño, sé que en unos años lo voy a ver y voy a estar conforme con haber mantenido el profesionalismo y no haber podido hacer esas cosas", consideró Padilla.

Comentarios

Acerca del autor