20 de mayo 2024
28 de noviembre 2023 - 14:28hs

Sin más alternativas ante la persistencia de los paros y las asambleas gremiales lideradas por la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA), la Cooperativa SanCor ha tomado la difícil decisión de cerrar definitivamente una fábrica de quesos en San Guillermo, Santa Fe.

Esta planta, que había sido revitalizada a mediados de 2023 después de un período de inactividad de tres años, se vio forzada a bajar sus persianas debido a los reiterados bloqueos sindicales que perturbaron la producción y privaron a la unidad de negocios de ingresos cruciales para su sostenibilidad.

Este establecimiento, que brindaba empleo a 26 trabajadores, había sido puesto en marcha gracias a un acuerdo con un socio estratégico. Sin embargo, según argumenta la empresa, los bloqueos sindicales continuos llevaron al cierre de la planta, interrumpiendo la producción y afectando los ingresos esenciales para su operatividad.

La planta de San Guillermo, adquirida por SanCor en 1956, cuenta con una rica historia de diversificación productiva, incluyendo la fabricación de manteca, dulce de leche y caramelos de dulce de leche. Entre 1995 y 1998, formó parte de un ambicioso plan de reconversión industrial con una inversión de 200 millones de dólares. La reciente reactivación, realizada en colaboración con Aristeo SA, generó expectativas de crecimiento tanto en volumen como en personal, procesando entre 60.000 y 70.000 litros diarios.

No obstante, el conflicto con ATILRA, iniciado el 14 de octubre pasado, sumió a la cooperativa en una situación crítica. Las asambleas de seis horas organizadas por el gremio en diversas dependencias de SanCor resultaron en la retención de tareas y en debates sobre la situación de la cooperativa. Este conflicto, que se originó como una protesta por la demora en la creación de un fideicomiso de salvataje, se expandió posteriormente a una demanda salarial. A pesar de tres reuniones en el Ministerio de Trabajo de la Nación, no se ha alcanzado ningún acuerdo.

El impacto del conflicto ha sido considerable: el 19 de octubre, SanCor se vio obligada a desechar más de 100.000 litros de leche almacenados que no pudieron procesarse en la planta de San Guillermo. Además, se ha alertado sobre una creciente escasez de productos en el mercado, incluyendo quesos untables, crema, manteca y algunos quesos. Esta situación también podría afectar el suministro de fórmulas infantiles, un segmento en el que SanCor es líder a través de la marca SanCor Bebé, actualmente propiedad de Roemmers.

Las protestas complican a SanCor

 

El malestar dentro de la cooperativa ha ido en aumento, con muchos empleados expresando su deseo de volver al trabajo y preocupados por la seguridad de sus empleos, según afirma la dirección de la empresa. Las "presiones indebidas" y la incertidumbre sobre el futuro laboral han exacerbado la tensión entre los trabajadores y el gremio, argumentan desde la Cooperativa.

"SanCor viene enfrentando una situación muy particular y difícil. Desde hace más de 40 días, una medida gremial está paralizando la actividad productiva y comercial. La excusa esgrimida por el sindicato es la regularización de cuestiones salariales cuando, en realidad, es la no concreción del proyecto del Fideicomiso de Administración que el gremio impulsaba de la mano de empresarios, que no tenía ni la capacidad económica, ni de gestión, para un negocio de esta importancia, y en el cual el gremio aspiraba a participar en su dirección", aseguró un comunicado de la empresa.

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Quesos industriales

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