Cómo entrenar a un perro

Vea el video con las indicaciones de la experta en comportamiento animal
Por más domesticados que estén, los perros pueden ser impredecibles, pero son las conductas puntuales las que permiten moldear su comportamiento para que se comporten de la forma deseada. Un "sentado" antes de saludar a una persona o un "quieto" antes de servirle la comida pueden ser toda la diferencia para evitar conductas impulsivas.

Verónica Ventura, bióloga especializada en comportamiento animal y coordinadora del programa de cachorros de Fundappas –la escuela uruguaya de perros guía y de asistencia– explicó que educar debidamente a los perros permite aumentar su autocontrol y sus buenos hábitos domésticos.

Refuerzo positivo

Enseñarle una habilidad a un perro implica primero comprender cómo entienden ellos para poder potenciar sus puntos fuertes. En Fundappas se utiliza el método de refuerzo positivo de las conductas, mediante el cual se premia al perro por los comportamientos que se desea que se repitan para que estos aumenten en frecuencia.

Los premios consisten en felicitaciones verbales (que se deben dar siempre), con el fin de mejorar el vínculo entre el perro y la persona y que le guste colaborar. Un "¡muy bien!" seguido de unas caricias animadas son suficientes para involucrar al perro.

Por otro lado, en las primeras fases del entrenamiento se acompañan las felicitaciones con algo de comer. "La comida naturalmente es positiva para el perro. No tiene que aprender ninguna asociación para que la comida sea un reforzador", dijo la experta.

Con el premio se busca que el perro entienda que esa conducta que obedeció es beneficiosa para él, tiene consecuencias positivas, y por ello querrá repetirla.

Algo muy importante es marcar el momento exacto en que el perro realiza la conducta deseada para que sepa la razón exacta por la que se lo está premiando y evite hacer asociaciones incorrectas. Se puede marcar de muchas formas, como una palabra ("eso") o un sonido.

Perro paseando


Moldear el cuerpo

Para lograr que el perro llegue a la conducta deseada al principio hay que ayudarlo. Por ejemplo, pueden usarse herramientas como las manos o la correa, aunque la más efectiva es usar la comida de señuelo para llevarlo a la posición buscada (ver Comportamiento canino). La técnica de refuerzo positivo implicará premiarlo siempre luego del logro.

El señuelo debe ir desapareciendo después, hasta que el perro pueda responder a la señal verbal y gestual (un "sentado" acompañado de un movimiento con la mano) sin tener la comida delante. En esta etapa, el premio solo aparece luego de cumplido el comportamiento.

Si bien la felicitación siempre debe estar presente, la comida como premio debe comenzar a ser intermitente, con el fin de que el perro no pueda predecir cuándo va a aparecer el premio. Esto evita que perro haga el comportamiento solo cuando hay comida de por medio.

El cambio entre una etapa y otra está condicionado por la velocidad de aprendizaje del perro. Cuanto antes se pueda sacar la comida como señuelo es mejor, ya que de lo contrario el animal se concentra en llegar a ella y no en lo que está haciendo.

Correcciones verbales

Los castigos para corregir las conductas indeseadas de los perros suelen deteriorar su vínculo con la persona. "Producen estados emocionales adversos, como el miedo o la ansiedad. Se erosiona mucho la confianza. Nosotros queremos que el perro disfrute de cooperar, de estar con la persona y que todo sea un disfrute", remarcó Ventura.

Hay dos formas de corregir verbalmente a un perro. Una de ellas es más "informativa" –en lugar de un rezongo–, que se utiliza cuando un perro está recién aprendiendo. Un "no, no" de forma calma le marca al perro que el camino que está tomando no es el correcto.

Un "no" más imperativo, con tono de enojo, se utiliza cuando el perro sabe lo que tiene que hacer pero no hace o hace algo que no debe hacer, sabiendo que está mal.

"Marcarle al perro lo que no queremos que haga y premiar las conductas que queremos que se repitan: toda la educación se basa en esos dos criterios", concluyó Ventura.

Comportamiento canino

Sentado

Perro sentado

Coloque un poco de comida en la nariz del perro como señuelo. Lentamente mueva la comida hacia arriba y hacia atrás del cuerpo del perro. Cuando apoye la cola en el suelo, diga "sentado" y remárquelo con un "Eso".

Echado

Perro echado

Con la comida como señuelo en la nariz del perro, mueva su mano hacia el piso. El cuerpo del perro seguirá el movimiento de su nariz. Cuando su parte trasera y los codos toquen el piso, diga "Echado" y márquelo con "Eso". Luego premie.

Quieto

Perro quieto

Dé al perro el comando de "sentado" o "echado". Con la mano en señal de "pare", dígale "quieto". Camine un poco hacia un lado y hacia otro, y premie la permanencia del perro. Aléjese cada vez más para lograr más permanencia.


Verónica Ventura se encarga de controlar la educación de los cachorros desde que nacen hasta que ingresan a la escuela para perros guía. Cuando tienen dos meses son entregados a familias voluntarias, que se encargan de enseñarle a los cachorros modales y conductas básicas para asegurar su correcto comportamiento en el hogar.

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