Defensa de los delincuentes de joyería pidió protección para las familias en México

Algunos detenidos declararon que tienen parientes secuestrados y podrían matarlos
La defensa de los 12 delincuentes mexicanos que robaron este martes una de las joyerías del hotel Enjoy de Punta del Este pidió a la Justicia protección para las familias de los indagados. También solicitó ayuda de Interpol ya que, según afirmó, los detenidos fueron amenazados con fotos de sus familiares que les enviaron desde México.

Durante la audiencia de formalización que tuvo lugar este jueves en Maldonado, los delincuentes reconocieron su participación en el asalto y algunos de ellos declararon que sus familias están secuestradas y podrían matarlas. Otros sostuvieron que recibirían $500 mil mexicanos (unos US$ 26.500) por realizar el asalto.

El botín que se llevaron de la joyería fue de US$ 3 millones y la Justicia resolvió 120 días de prisión preventiva para los 12 detenidos por el delito de rapiña especialmente agravada. La fiscal del caso, Sabrina Flores, dijo a la prensa que la pena mínima que podrían recibir es de 5 años y cuatro meses de cárcel. Hay dos personas prófugas.


Sin embargo, ninguno de los detenidos tiene el botín ya que los US$ 3 millones "quedaron tirados en un lugar no determinado", según declararon. La fiscal sostuvo que los indagados no dieron información precisa sobre el lugar en el que entregaron las mochilas con las joyas robadas.

En la audiencia se supo también que el plan era que cada uno de los delincuentes entrara a la joyería y fuera a una vitrina distinta, ya que tenían diferentes marcas asignadas. Robaron caravanas, cadenas, entre otras joyas, y relojes de las marcas Bulgari, Cartier y Rolex. Uno de ellos tenía que conseguir "un collar de colores" en particular.

La fiscal informó que los indagados pertenecen a una banda internacional, pero aclaró que forman parte de "los estractos más bajos" de la organización. Ocho de ellos llegaron a Uruguay el lunes 5 -un día antes de asalto-, pero no aterrizaron en el mismo avión.


Los pasaportes de los indagados fueron expedidos en octubre y el dinero para tramitarlos fue otorgado por la banda. En México habían tenido dos reuniones, pero no todos sabían qué debían hacer. Algunos declararon que pensaron que venían de paseo y otros creyeron que tendrían un trabajo formal.

Los delincuentes se hospedaron en cuatro hoteles: el Colonial, el San Car, Los Pinos e Isla Gorriti. Otra persona -que estaba en una casa- recibía las órdenes desde el exterior y manejaba las finanzas con las que se mantenían los indagados en Uruguay. Los celulares de todos están siendo analizados para recabar más pruebas.

Una de las órdenes que les habían dado era que tuvieran dos mudas de ropa porque debían cambiarse durante el asalto. También los habían obligado a "visualizar el lugar" que iban a robar y el martes 6 les avisaron que debían cometer el asalto. "No dijeron para quién trabajan, refieren que fueron contactados en el Distrito Federal (México), pero no dan un dato identificatorio, un nombre y un apellido de una persona", agregó la fiscal.


Por otra parte, los delincuentes llevaban 10 macetas en la camioneta con la que realizaron el asalto y dos de ellos también tenían armas. El vehículo fue conducido por uno de los asaltantes, que recibió la llave minutos antes del robo. Entraron al hotel por la calle bulevar Artigas, subieron por las escaleras y llegaron a la joyería. Al grito de "Let's go!" (¡Vamos!) tenían que irse con el botín.

Los delincuentes no sabían cómo regresarían a México, ya que quienes les daban las órdenes quedaron en indicarles cómo volverían a sus casas.


Comentarios

Populares de la sección