El verano en que el feminismo se apoderó de Intrusos

El debate sobre igualdad de derechos llegó durante varios días consecutivos a Intrusos, el programa ícono de chimentos
Florencia Freijo, politóloga, integrante de la organización Economía Feminista: 35 minutos.

Julia Mengolini, abogada, periodista, fundadora de Futurock FM, militante feminista: 62 minutos.

Malena Pichot, guionista, comediante: 50 minutos.

Luciana Peker, periodista de Página 12, autora del libro La revolución de las mujeres: 26 minutos.

Virginia Godoy, actriz, comediante, conocida como Srta. Bimbo: 28 minutos.

En el programa bandera del chimento argentino, en ese el living donde el star system rioplatense muestra –de forma habitual– su lado más inmundo y berreta, cinco mujeres reconocidas, valoradas, formadas, sólidas se sentaron y hablaron de feminismo. Por primera vez Intrusos –con Jorge Rial a la cabeza– le dedicó un espacio extenso y preciado al feminismo.

Fueron cinco días casi consecutivos, minutos y minutos de discusión sobre la lucha por la igualdad de derechos entre mujeres y hombres; la muerte de una mujer cada 28 horas en Argentina; sobre una largamente reclamada ley de despenalización del aborto; el paro del 8 de marzo; los incesantes acosos y abusos de Roberto Pettinato a sus compañeras de trabajo; el valor y la importancia de Calu Rivero al contar que hace años, cuando trabajaba en la novela Dulce amor, Juan Darthés la acosó; Araceli González y su frase "No soy feminista. Las respeto muchísimo, pero tengo un hijo precioso y un marido, y respeto mucho a los hombres también"; Facundo Arana y sus dichos sobre la maternidad y la realización de la mujer; la empatía y la capacidad de ponerse en el lugar de la otra aunque nunca le haya pasado a una; el fenómeno gigante que forjaron las argentinas con #NiUnaMenos y cómo la televisión le dio la espalda; la dificultad de decir que no, de hablar, de animarse, de querer que a nadie más le suceda; y así.

Porque para que la revolución feminista siga conquistando espacios tiene que llegar a nuevos lugares, tener impacto, generar conversación, fundamentar por qué hay ciertos comentarios, miradas, acercamientos que no se tienen por qué tolerar. No más. Ya no.
Con una inteligencia sublime, Peker, Freijo, Pichot, Godoy y Mengolini se sentaron a la derecha de Rial, con el rostro debajo del gráfico naranja intenso que es una máquina de entrecomillar frases taquilleras, detrás de una pantalla gigante que exhibía imágenes de Araceli, Jimena Barón, Moria, Karina Mazzocco, Pettinato. Explicaron con altura y sin demasiados exabruptos lo que muchas mujeres y tantos hombres no saben, no conocen, ignoran, juzgan.

Porque para que la revolución feminista siga conquistando espacios tiene que llegar a nuevos lugares, tener impacto, generar conversación, fundamentar por qué hay ciertos comentarios, miradas, acercamientos que no se tienen por qué tolerar. No más. Ya no.

malena pichot intrusos

"Nadie nace feminista", dijo Godoy. Y Mengolini: "Ojalá que las chicas que tienen 20 estén mucho más empoderadas, que puedan decir con mucha más facilidad que nosotras: 'No, andate a la mierda'. Ese es el mundo que estamos construyendo". Y desde el otro lado de la pantalla miles y miles de mujeres y de hombres pensaron: "Que así sea".

El rating y después


Las redes sociales, fundamentales a la hora de darle espacio al movimiento feminista y lograr que haya tenido conquistas monumentales en poco tiempo, se hicieron eco inmediato de todo lo que sucedía en el living de Intrusos.

Consultada por la agencia de noticias argentina Télam, la especialista en medios y redes sociales de la Universidad Nacional de La Plata Claudia Laudano lo explicó: "Desde el hashtag #SoyFeminista se registraron múltiples relatos de autodefinición feminista, muchos en clave genealógica, que posicionaron el debate en el primer puesto de los TT por más de siete horas". Según Laudano participaron 21.000 cuentas, con 39.400 tuits y un potencial alcance a millones en Twitter. La participación de las cinco feministas en el programa de Jorge Rial logró, según Laudano, que fuera "primera tendencia durante seis días consecutivos en Twitter, ya no por escándalos de la farándula como es habitual en su programación".

"Ojalá que las chicas que tienen 20 estén mucho más empoderadas, que puedan decir con mucha más facilidad que nosotras: 'No, andate a la mierda'. Ese es el mundo que estamos construyendo", dijo Julia Mengolini.

La novedad –no es habitual que durante casi una semana un programa de casi tres horas le dedique un promedio de media al feminismo– también llegó a las páginas especializadas en el tema (Página 12 y Anfibia le dedicaron varias columnas y textos) y además a diarios, como El País de Madrid.

En una nota de la página web Anfibia, la cronista María Florencia Alcaraz escribe las siguientes líneas: "El conductor de Intrusos, nos guste o no, se vuelve el gran auscultador de la época. Rial le pone el estetoscopio a la calle y funciona: 3.9 de rating el lunes, 5.0 el martes y 4.3 el miércoles. La doña no apaga la tele si le dicen patriarcado. El rating se mantuvo –y hasta subió– comparado con otras mediciones del mes. El encendido es casi el mismo si está Moria apodando "Piononísima" a Carmen o una feminista (Freijo) citando a la teórica italiana Silvia Federici. El feminismo está consolidado como 'estructura de sentimiento' más allá de la academia, de la clase media universitaria, del circuito cultural porteño. Al menos hay una audiencia dispuesta a escuchar hablar de otros tópicos que no son una pelea de camarines por el aire acondicionado. Alrededor de medio millón de personas vieron cada uno de los programas dedicados al tema. El número duplica la cantidad de gente que colmó el Congreso de la Nación en la primera marcha por Ni Una Menos".

julia mengolini intrusos

Y, así como quien no quiere la cosa, estas cinco mujeres y su decisión de dejar de lado los prejuicios y los posibles conflictos posteriores (claro que hubo cataratas de comentarios negativos por haber ido a hablar de feminismo a tal lugar) demostraron que la gente no solo quiere consumir chatarra. Que los televidentes, siempre tan menospreciados, sí están dispuestos a escuchar hablar de temas que no sean tan frívolos, tan morbosos, tan innecesarios.

Se necesita, con urgencia, oír opiniones distintas, razonamientos que nos sacudan, nos desvelen. Y, también, por favor, ver mujeres que se parezcan más a la realidad. Como dijo Godoy: "Que haya una gorda en la televisión es una victoria. Debe haber un montón de gente tuiteando sobre mi peso porque eso es lo que se hace con las mujeres: hablar sobre su cuerpo".

Las frases


"Cuando vos te declarás feminista hay una gran cantidad de varones que te van a decir conchuda, lesbiana, bigotuda, no me gustás más".

Julia Mengolini
Abogada, periodista, creadora de Futurock FM

"Decir que tenés miedo al brazo extremo del feminismo cuando tenemos una muerta por día es una falta de respeto absoluto. (...) Nosotras lo máximo que hacemos es enojarnos en Twitter".

Virginia Godoy
Actriz, comediante, conocida como Srta. Bimbo

"Es un lugar común que se repite muchísimo decir: 'No soy feminista pero banco la lucha de las mujeres por la igualdad de derechos' (...) Saber eso ya es feminista. El feminismo no necesita gente que lo venda, el feminismo no es un partido político que tiene representantes, una religión que tiene líderes".

Malena Pichot
Guionista, comediante

"La televisión le estaba dando la espalda a un fenómeno en el que la Argentina es pionera (...) Las autoridades de productoras, canales o conductores tienen miedo de que más mujeres hablen".

Luciana Peker
periodista, escritora del libro La revolución de las mujeres


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