Latinoamérica 21 > LATINOAMÉRICA 21

¿Está América Latina preparada para el cambio tecnológico?

A paso lento, un cambio clave para la región

Tiempo de lectura: -'

21 de junio de 2018 a las 05:00

Por Ricardo Aceves *

Recientemente tuvo lugar el último debate entre los candidatos presidenciales de México para las próximas elecciones del primero de julio, y aunque el tema principal fue la economía y el desarrollo, la sección que más me llamó la atención fue: ciencia y tecnología. Si bien en sus plataformas los cuatro candidatos tienen expuestas sus propuestas sobre ciencia y tecnología, fue decepcionante ver que no tienen planes concretos. Esto me lleva a pensar, ¿qué tan listo está México para el cambio tecnológico? Y no solamente México, sino ¿qué tan lista está América Latina?

En el largo plazo, el cambio tecnológico es inevitable por lo que gobiernos, empresas e individuos deben estar preparados para el cambio tecnológico. En este marco, el ranking de la revista británica, The Economist, que incluye 82 países, incorpora tres categorías claves para evaluar la preparación de los países para el cambio tecnológico: el acceso a Internet; la infraestructura de la economía digital (e-commerce), los servicios y soluciones "en-línea" (e-government) y ciberseguridad; y la apertura a la innovación, que incluye la patentes internacionales, gasto en investigación y desarrollo (I+D) e infraestructuras para la investigación.

Evidentemente, en los primeros puestos del ranking se encuentran países desarrollados como Suecia o Finlandia. Mientras que en el fondo del ranking se encuentran países asiáticos y africanos como Libia, Angola, Pakistán o Bangladesh, pero también latinoamericanos como Cuba, Venezuela, Perú y República Dominicana. A corto plazo, se espera que la mayoría de estos países ubicados en el fondo del ranking mostrarán una ligera mejora en sus posiciones, con la única excepción de Venezuela. Sin embargo, ninguno de los país latinoamericano se encuentra dentro de las primeras veinte posiciones.

Desde el punto de vista del acceso a Internet, según el estudio, Latinoamérica tiene una cobertura, que varía de país en país y que va del 20% de la población en países como Bolivia y algunos centroamericanos, hasta casi el 80% en Argentina. Un resquicio de esperanza es que se espera que a partir de 2020 la penetración de Internet en la región será mucho mayor, reduciendo así la brecha para los menos desarrollados.

La infraestructura para permitir el desarrollo de la economía digital, como son las transacciones en línea de forma segura, se está convirtiendo en un aspecto cada vez más importante para los negocios. A medida que las funcionalidades de banda ancha van mejorando, las transacciones en línea se van haciendo más cotidianas. Sin embargo, y como hemos visto en muchos países latinoamericanos donde la conectividad a Internet es pobre o existe regulación inadecuada, los negocios de e-commerce prosperan lentamente o simplemente son inexistentes. Otros de los factores que influyen en el desarrollo del e-commerce son los aspectos culturales —confianza en transacciones online—y por supuesto el acceso a servicios bancarios—la necesidad de tener una tarjeta de crédito.

El e-government —servicios online que ofrecen los gobiernos— tiene un sinnúmero de beneficios, tanto para ciudadanos como para los mismos gobiernos, ya que tiende a incrementar la transparencia y por lo tanto la confianza en las instituciones. ¿Nos suena familiar eso en nuestros países latinoamericanos? No. La verdad es que, aunque muchos gobiernos se esfuerzan por una mayor transparencia, les queda mucho camino por recorrer. Y en cuanto a la ciberseguridad, este es un aspecto mucho más complejo y depende de la infraestructura del país. Asegurar la seguridad en Internet es prácticamente imposible, inclusive para los países más desarrollados. No obstante, conforme nos vamos moviendo hacia un mundo cada vez más interconectado, los gobiernos y corporaciones tienen la responsabilidad de contrarrestar los ataques.

Finalmente, en cuanto a la apertura a la innovación, que incluye el número de patentes registrados, el gasto en investigación y desarrollo como proporción del PIB, y la calidad de instituciones de investigación, el estudio concluye que América Latina avanza lentamente y que existen grandes brechas entre países. Por lo tanto, se puede concluir que América Latina no está del todo lista para el cambio tecnológico. Existen algunas excepciones en algunos campos, pero falta mucho por hacer e invertir para estar preparados para la próxima revolución industrial.

* Ricardo Aceves, economista mexicano especializado en temas macroeconómicos latinoamericanos y actualmente analista en la agencia calificadora italiana CRIF Ratings. Anteriormente trabajó como Economista Senior de América Latina en la consultora FocusEconomics.

www.facebook.com/Latinoamerica21

@Latinoamerica21


Comentarios