Historias mínimas > Historias Mínimas/ L. Pereyra

Alerta: la sangre de Sendic empieza a salpicar para todos lados

Las previsibles consecuencias de pegar en el piso

Tiempo de lectura: -'

04 de julio de 2017 a las 05:00

Lo sabe cualquiera que haya presenciado una pelea callejera o dialéctica, un partido de fútbol, o cualquier evento que enfrente a dos antagonistas. La simpatía por una de las partes en pugna empieza a terminar cuando, aquel que va ganando empieza a humillar al rival, a pizarrear, a pegar en el piso.

En el caso de las acusaciones que involucran al vicepresidente Raúl Sendic la disputa está llegando a ese punto en el que la víctima comienza a despertar, sino simpatía, cierta piedad por parte de un sector de la tribuna.

Resulta tedioso hacer una lista de los problemas que acechan a Sendic, enumerar las veces que ha balbuceado sin llegar a explicar algo que quién sabe si tiene explicación, recordar la teoría conspirativa de una campaña en su contra delineada desde Atlanta, la ciudad de la CNN y la Coca-Cola.

Pero se ha llegado a un punto de ensañamiento tal contra el vicepresidente que la sangre que le mana a Sendic está empezando a salpicar a sus detractores.

Por ejemplo, en mayo pasado el senador blanco Luis Alberto Heber destrató en sala a Sendic acusándolo de no trabajar ya que, según consideró el nacionalista, su par frenteamplista no conoce como es debido el reglamento de la cámara.

Ya en ese momento, algunos correligionarios de Heber habían advertido en corrillos que, seducido por la moda de pegarle al muñeco, al veterano legislador blanco se le había ido la mano.

Hace pocos días, tras comparecer ante el tribunal de conducta del Frente Amplio, Sendic se cobró venganza y recordó que Heber gastó más US$ 200 mil dólares en viajes al extranjero. De paso, hizo alusión, sin nombrarlos, a los diputados Francisco Sanabria y Antonio Zoulamian, uno preso y el otro indagado por la Justicia.

La noticia de Búsqueda acerca de las compras con las tarjetas corporativas de ANCAP tuvo a Sendic como centro, pero también involucró a otros jerarcas de la oposición y del oficialismo que, tarde o temprano, deberán explicar si gastaron lo que es debido.

Por lo pronto, desde el Tribunal de Conducta del Frente Amplio informaron este lunes a El País que Sendic no será el único que deberá dar explicaciones sobre el punto. Otros directores de entes y empresas públicas serán convocados para que den cuenta de las cosas que compraron con su tarjeta estatal.

Como se ve, esta pelea está dejando de ser negocio para la oposición, aporta poquísimo a la credibilidad del sistema político y, como todo lo que se reitera sin solución de continuidad, empieza a hartar. Es como un chiste repetido mil veces que ya no hace gracia pero que, por fuerza de la inercia, hay que seguir festejando.

Algunos de los referentes de la oposición -de esos que miran un poco más allá de la la semana que viene- reconocen en reserva que el caso Sendic ya les provoca hastío y admiten que, al ver al vicepresidente debatiéndose en una casi soledad, empiezan a sentir algo parecido a la lástima. Y si eso es lo que sienten los adversarios directos del dirigente frenteamplista ¿qué cosa despertará en la gente menos politizada la imagen de un Sendic arrastrado por el piso?

Por otra parte, uno tiene la impresión de que los lectores ya cliquean en las noticias vinculadas a Sendic con la misma curiosidad que entran a las notas que nos cuentan sobre el cordero de cuatro cabezas nacido en el Tíbet o acerca de la última pelea en el reality show de turno.

Como no podía ser de otra manera, este post que usted acaba de leer también habla de Sendic. Perdón y mea culpa.

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...