Apple fabrica en secreto sus propias pantallas para el iPhone

Los de Cupertino están desarrollando estos nuevos paneles MicroLed en un enclave secreto cerca de su cuartel general en California

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19 de marzo de 2018 a las 10:03

Quizás muchos no lo sepan pero por cada iPhone X que vende Apple, su gran rival y competidor por el liderazgo del mercado mundial de smartphones, Samsung, tiene un motivo para sonreír. El fabricante surcoreano es el encargado de fabricar las nuevas pantallas Oled y los chips de memoria del terminal más caro de la historia de la empresa de la manzana. Una dependencia tecnológica que reporta a Samsung miles de millones de dólares al año y que Apple lleva años tratando de atajar sin éxito. Aunque esto podría cambiar.

Y es que según adelanta Bloomberg, Apple comenzó a diseñar y producir en secreto una nueva generación de pantallas MicroLed para móviles en un enclave secreto cercano a su cuartel general en California, donde trabajan unos 300 ingenieros. Se trata de la primera vez que Apple apuesta por asumir el desarrollo de este complejo componente, cuya producción copan Samsung y LG, en un intento por reducir su dependencia de terceros.

En setiembre del año pasado los de Cupertino ya adquirieron a través de un consorcio la división de chips de memoria de Toshiba por 17.700 millones de dólares. Un negocio vital para el futuro de la industria tecnológica una vez que estos componentes son imprescindibles para el desarrollo del Internet de las Cosas o el vehículo autónomo.

MicroLed

Según Bloomberg, el fabricante del iPhone llevó a cabo una "inversión significativa" para el desarrollo de la tecnología MicroLed, que promete mejor calidad de imagen, menor consumo energético y más delgadez que los actuales paneles Oled y LCD. El proceso de fabricación de estas pantallas es más complejo y delicado que el de los paneles de diodos orgánicos, lo que dificulta su producción a gran escala.

Esto explica que de momento Apple esté trabajando sólo con un pequeño número de pantallas y que, aun en el caso de que las pruebas concluyan con éxito, esta tecnología tarde todavía algunos años en llegar al consumidor. Lo más probable, no obstante, es que Apple acabe externalizando su producción para evitar que en caso de que surjan problemas con la producción, estos acaben repercutiendo en sus resultados. Lo que sí se garantizaría la tecnológica serían los derechos de explotación de su patente.
La iniciativa, cuyo nombre clave es T159, es supervisada por la ejecutiva Lynn Youngs, una veterana de Apple que ayudó a desarrollar pantallas táctiles para el iPhone y el iPad originales y ahora supervisa la tecnología de pantalla del iPhone y el Apple Watch.

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