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Con la llegada de Carámbula, ASSE reforzó su perfil comunista

El ministro socialista Basso perdió fuerza en el organismo con el alejamiento de gente de su confianza

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12 de marzo de 2018 a las 05:00

La Admnistración de los Servicios del Estado (ASSE) reforzó su perfil comunista tras la asunción de Marcos Carámbula como su presidente. Durante la gestión de Susana Muñiz –también comunista–, las decisiones que se tomaban en ese organismo respondían, en gran medida, a los intereses Partido Comunista.

Cuando el Poder Ejecutivo resolvió remover al directorio, las opciones no eran infinitas: había, por lo menos, que respetar la cuota. Así, Carámbula –excomunista y ahora afín al PCU– asumió formalmente la presidencia del organismo el viernes 9 y dejó en claro cuál será su forma de gestionar: pondrá gente de su confianza.

Fuentes políticas dijeron a El Observador que el nuevo modelo en ASSE preocupa al ministro de Salud Pública, Jorge Basso (Partido Socialista), porque durante la anterior administración, el jerarca tenía proximidad con algunos de los miembros del directorio. El exvicepresidente Mauricio Ardús había sido su compañero de militancia, la representante por los usuarios Natalia Pereyra también tiene afinidad con el PS y el gerente general Richard Millán es el hombre de confianza del presidente Tabaré Vázquez.

Las fuentes señalaron que al ministro le preocupa no tener llegada en ASSE, un organismo descentralizado que está bajo la órbita del Ministerio de Salud Pública (MSP). A su vez, la segunda generación de la reforma de la salud –impulsada por el Frente Amplio– quedó en manos del directorio de ASSE, ya que Carámbula se llevó consigo a la mayoría de quienes estaban trabajando en el tema.

Lea también: Carámbula quiere que la gestión de ASSE tenga auditores externos

El nuevo presidente del organismo anunció que será el exsubsecretario de Salud Pública Miguel Fernández Galeano (independiente) quien se encargará de comandar las reformas. Primero se ocupará de que los cargos de dirección de hospitales sean por concurso y luego resolverán el problema de los conflictos de intereses en las contrataciones.

Antes de la remoción del directorio, estaba previsto que la segunda generación de la reforma de la salud se delineara desde el Frente Amplio.

Caídos

Quién precipitó la caída del anterior directorio fue Ardús, cuando salió a la luz que había contratado a su nuera como secretaria. El sueldo de $ 57 mil de la joven sumado a las denuncias de nepotismo en el Estado llevaron a Vázquez a remover a todo el directorio. Sin embargo, la gestión de Muñiz ya era fuertemente cuestionada por la oposición y la contratación de la nuera del entonces vicepresidente fue una excusa para tomar cartas en el asunto. Esa desvinculación hizo que Basso perdiera a su hombre de mayor confianza en ASSE, su compañero de militancia.

Después llegó la noticia de que Carámbula pretendía desvincular a Millán para que Alarico Rodríguez (Partido Comunista), actual director técnico del Fondo Nacional de Recursos (FNR), ocupara su lugar. Millán es de la Vertiente Artiguista y su vínculo con el presidente Vázquez lo acercaba a Basso. Si bien el gerente permanecerá en ASSE durante la transición, el ministro sabe que a corto plazo perderá a otra persona de su confianza.

La última preocupación de Basso surgió cuando senadores de la oposición anunciaron que no votarán las venias de los directores sociales de ASSE: el representante de los trabajadores Pablo Cabrera, y la representante de los usuarios Natalia Pereyra.

Si bien el Poder Ejecutivo le había pedido en 2015 a los grupos de usuarios del sector público que propusieran nombres para que los representaran en el directorio, quien tuvo la última palabra en la designación fue Basso, quien eligió a Pereyra y se aseguró una aliada dentro del organismo.

Las venias se aprobarán sin el visto bueno del Parlamento dentro de tres meses, y el ministro tendrá que esperar hasta entonces. Mientras tanto, Carámbula seguirá armando su equipo, que será el que llevará a cabo las reformas propuestas en el organismo.

Los aliados que Tabaré Vázquez perdió en el camino

Ardús, su compañero de partido

El exvicepresidente de ASSE, Mauricio Ardús, contrató a su nuera de 18 años como secretaria y la noticia cayó como un baldazo de agua fría en el despacho del presidente Tabaré Vázquez. Los dos habían compartido militancia en el Partido Socialista y en el último tiempo Ardús se había convertido en una pieza fundamental en el directorio de ASSE: era quien votaba a favor de las propuestas del gerente general del organismo, Richard Millán. A diferencia de lo que pasaba con el resto de los directores, el exvicepresidente se oponía de forma constante cuando la expresidenta Susana Muñiz proponía dejar pasar ciertas irregularidades. El caso de Ardús fue la gota que derramó el vaso en ASSE, un organismo que recibía cuestionamientos permanentes de parte de la oposición, y el presidente Vázquez aprovechó la oportunidad para destituirlo a él y al resto del directorio.

Millán, sus ojos atentos dentro de ASSE

El gerente general de ASSE, Richard Millán, conoce desde hace muchísimos años al presidente Tabaré Vázquez. El jerarca es íntimo amigo del hijo del primer mandatario, Álvaro Vázquez, y aceptó el cargo en ASSE luego de que Marlene Sica (que ahora fue nombrada vicepresidenta del organismo) renunciara a la gerencia general. Millán fue quien inició la investigación en el Hospital de Rivera –donde el exdirector comunista Andrés Toriani contrató a 80 funcionarios "de palabra" y con el dinero de otros rubros– y se opuso a la presidenta del organismo, Susana Muñiz, quien pretendía apañarlo.
Vázquez trató de que el gerente general se quedara durante la gestión de Marcos Carámbula en ASSE. Sin embargo, el peso del Partido Comunista en el organismo pudo más y el presidente tuvo que dar el brazo a torcer.

Su consuegro, un seguridad de confianza

El presidente Tabaré Vázquez cesó a su consuegro de la seguridad presidencial luego de que la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep) se lo recomendara. Sin embargo, en la resolución que le envió la Jutep al mandatario no se pronunció sobre si ese nombramiento implicaba una falta ética y eso generó malestar en Presidencia. El fundamento de la Jutep para no expresar si la contratación violentaba la ética fue que no correspondía hacerlo, pero Vázquez consideró que esa no era una excusa válida. Enrique Estévez, el padre de la esposa de Álvaro Vázquez, trabajaba como chofer e integraba el equipo de seguridad presidencial desde el 5 de marzo de 2015, cuatro días después de que Vázquez asumiera su segundo mandato. También había formado parte del equipo del presidente durante su anterior gestión (2005-2010).

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