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Cunas inteligentes

Cuánto darían padres y madres por dormir de corrido en los primeros meses del bebé?

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27 de diciembre de 2016 a las 06:19

Entre las nuevas tecnologías aplicadas al mundo de la puericultura, dar respuesta al problema del sueño de los bebés es sin duda una prioridad . Muchos padres y madres que han vivido de primera mano noches interminables en las que el llanto del recién nacido parece no responder a ningún tipo de estímulo, ni táctica más o menos ortodoxa para inducir el sueño.

Entre estas tecnlogías, una de las más novedosas, y probablemente más esperadas, son las cunas inteligentes. Snoo es uno de estos modelos: una cuna con conexión wi-fi que monitoriza los patrones de sueño, identifica la intensidad del llanto y movimientos del bebé mediante sensores, y le mece a distintas intensidades acompañadas de sonidos similares al latido materno. El precio total de la cuna, que es de diseño minimalista y aspecto completamente neutro, para niños y niñas, alcanza los 1.200 €.

Algunos expertos han opinado sobre este invento. "De entrada te digo que no me convence mucho", explica el pediatra Jesús Garrido García, autor del blog Mi Pediatra Online, orientado a la crianza respetuosa. "Tiene una aproximación a las necesidades del niño muy pobre. En mi experiencia puede conseguirse lo que la cuna promete sin gastarse ese dinero y conociendo mejor a tu hijo. Te hace más autónomo y mejora la autoestima como padres, en lugar de hacerte depender de un artilugio mecánico para lograr lo mismo".

"No es que no le vea el sentido a la tecnología en crianza y salud, todo lo contrario", puntualiza el doctor Garrido. "Pero creo que debe ir orientada a hacer la vida más fácil a los padres, no a hacerles depender de un arsenal de cacharros que respondan a cada desafío del desarrollo. Imagina lo que debe ser irte de viaje y no poder llevar la cuna, o que se te averíe".

La polémica en torno a las cunas inteligentes llega por dos lados distintos: por un lado, la manera en que el bebé está obligado a dormir para que el dispositivo funcione correctamente. En el caso de Snoo, supone inmovilizar al pequeño en un saco boca arriba. El segundo debate en torno a las cunas robotizadas tiene que ver con el contacto piel con piel, y con la necesidad de la cercanía del bebé en sus primeros meses de vida.

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