David Broza actuará en Madrid y en Barcelona.

Cine, series y música > Artista israelí

David Broza: “España está en mis venas y es parte de mi sangre”

El cantautor israelí, que vivió en España en su juventud, vuelve para actuar en Madrid y en Barcelona. Sus expectativas y sus impresiones sobre el conflicto desatado por el terrorismo de Hamas el 7 de octubre pasado.
Tiempo de lectura: -'
20 de febrero de 2024 a las 13:10

El cantautor israelí David Broza realizará dos conciertos intimistas en la sala Galileo Galilei, en Madrid, y en Luz de Gas, en Barcelona, el 28 y 29 de febrero, respectivamente, tras veinte años de ausencia en el país. 

En estos recitales, recorrerá el repertorio de toda su carrera incluirá las versiones en castellano y hebrero de las canciones compuestas por Joan Manuel Serrat, Paco Ibáñez, Cecilia, Federico García Lorca, León Felipe, Manzanita y Luis de Góngora, que forman parte de su último álbum “La mujer que yo quiero”.

- ¿Por qué pasó tanto tiempo sin tocar en España?

- No sé por qué pasaron veinte años. No tenía representante allí. Hasta aquella época yo tenía giras en España y edité álbumes, y trabajaba mucho con cantautores como Javier Ruibal y Jorge Drexler. Compuse mucha música, pero no he vuelto a presentarme en vivo. Me hacía mucha falta volver. El año pasado, mientras estaba en Sevilla en un concierto que hice para israelíes y extranjeros que viajaron especialmente, llamé a las salas Galileo Galilei y Luz de Gas para ver si podíamos marcar unas fechas para presentar la música.

- ¿Qué le espera al público?

- No tengo pensado el repertorio aún, pero van a haber muchos temas de mi carrera en hebreo, algunos de los originales en castellano, otros de los tres álbumes que he grabado en España y de los que he hecho en los Estados Unidos. Va a ser como una antología de mi música en vivo, una manera de restablecer, quizás, un poco la relación con el público y con quien esté ahí que conozca mi carrera entre españoles, extranjeros, israelíes y judíos.

- ¿Qué implica tocar en España donde has pasado tu adolescencia?

- Para mí, España no es un país extranjero. Está en mis venas, es parte de mi sangre. De niño, ya a los catorce años, me iba de autostop con un amigo. Nos fuimos paseando por ahí cinco semanas sin volver a casa. Eso nos dio una experiencia y una relación con el país. Éramos niños que no sabíamos lo que estábamos haciendo; solamente buscando la libertad, sin tener idea lo que eso significa a esa edad. Íbamos con una mochila, una guitarra y unos duros en los bolsillos comprando un poco pan y queso, agua, café o una cervecita. Pasamos días en caminos, en las montañas, en las playas muy lejos de todo. Desde ahí, ya mi relación con España fue algo excepcional y volver es ir a tragar más del mismo pozo. O sea, para mí, España no ha cambiado, sino que he sido yo el que lo ha hecho. Ahora, soy papá y abuelo, un profesional de muchos años. Mi relación continúa a través de mi música, de los acordes, de la guitarra, de las canciones traducidas; de lo que leo, en la relación que tengo con amigos de allí. Volver es venir al hogar, a la inspiración de mi vida. Eso coge mi alma y me genera una ilusión tremenda.

- ¿Qué le pasa cuando ve algunas expresiones anti judías en España, tras la masacre del 7 de octubre en Israel? 

No veo tanto antisemitismo como antiisraelismo. No creo que los españoles tengan algo en contra los judíos de ningún modo. Quizás estoy equivocado. Hay mucha ignorancia en los intelectuales. El conflicto entre Israel y Palestina es super complicado y, por eso hay que estudiarlo, saberlo bien y entender un poco antes de criticar tanto, porque dentro de unas semanas o meses todo esto cambiará. Entonces, ¿qué van a decir de esto los políticos? Hay dos caras de la moneda y cada uno tiene su razón y le estamos echando solamente la culpa a los israelíes. ¿Hamás es una gran organización que adora y protege a su gente y quiere tener un país palestino al lado de Israel? No lo dicen nunca, ni lo han hecho, ni lo harán. La Autoridad Palestina sí lo dice, pero entre los gobiernos de ambos lados hay políticos. Yo no tengo ninguna confianza en los políticos. Confío mucho en la gente. En Israel, ahora están luchando una guerra, pero antes cientos de miles ciudadanos estuvieron un año entero manifestándose en la calle. No creo que en España haya habido en la historia algo así, al igual que en Francia, Inglaterra o ningún país del mundo. Después del ataque cambió todo. Estamos en guerra. Tuvimos que dejar las manifestaciones y veremos qué pasará el día después. Es duro para los israelíes, pero no para los españoles, que les da igual. ¿Qué han hecho los españoles por los palestinos en Gaza? Cero, absolutamente nada. ¿Qué han hecho para ayudar a los israelíes y palestinos salvo una conferencia en la década del noventa? Ahora, no se escucha a ningún político. No quiero enfrentarme a ellos, porque son políticos, se levantan y se acuestan políticos, y les dejo que vivan sus errores. El cariño que le tengo al pueblo español es infinito y no hay nada que me haga dudar que quieren a todos los paisanos y extranjeros.

- ¿Qué siente cuando ve lo que está ocurriendo en Israel siendo un militante por la convivencia entre judíos y palestinos?

- Sigo manteniendo mis relaciones con los palestinos, con mis amigos de Jerusalén oriental que piensan como yo. Estamos esperando que pase este episodio para que volvamos a ocuparnos en mantener y construir puentes entre israelíes y palestinos. Al final, después de que Hamás deje las armas y haya un acuerdo con los palestinos, los pueblos van a tener que convivir y mantener alguna relación y aceptar uno al otro. Los dos lados están sufriendo ahora, es un trauma horroroso. Con los de Gaza, no puedo ni relacionarme porque lo que está pasando ahí es duro. No hay palabras para explicar ni racionalizar lo que ha ocurrido en los kibutzim y los pueblos alrededores de la frontera de Gaza. Vivo con ellos, con los evacuados, los veo por el ascensor, en los cafés, en la playa y son como fantasmas por las calles, gente sin vida, que han perdido familias, su trabajo, sus hogares, sus pueblos. Estamos aquí para quedarnos al igual que los palestinos. Vamos a tener que montar un plan de convivencia, con paciencia. No se puede hablar de eso hoy abiertamente porque la guerra deja fuera de juego las palabras como convivencia, paz y colaboración. Nunca he tenido una experiencia como esa y he pasado cinco o seis guerras, pero esta no es una normal, sino otro juego. Como músico, estoy dando tres o cuatro conciertos casi a diario y estoy casi hecho polvo, pero gracias a la música puedo armar un ambiente diferente en una sala llena de gente, llorando y traumatizados, y convertir el ambiente en algo favorable, más positivo. Cuando llegue a España cambiará el motivo, porque voy a estar frente a un público que no le toca tanto el tema. Estoy seguro de que va a venir gente que conoce sobre lo que ocurre, españoles y judíos. Estoy un poco nervioso por cómo voy a presentarlo porque no es lo que pensaba hacer un año atrás cuando decidí armar estos recitales. Tengo mucha ilusión de aterrizar en Madrid y, después, llegar a Barcelona por tren viendo el país y tragando todo lo que pueda de allí.

Por Hernán Dobry

 

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 345 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 345 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 345 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...