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Diego López, de ser insultado y pedirle que se vaya, a líder del Clausura

El DT dejó atrás los insultos en Belvedere, la humillación de Paranaense, la contratación de Matheu y ser catalogado de “europeo” que no entendía el medio

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03 de septiembre de 2018 a las 12:56

El final de esta historia es desconocido. Pero hay un pasado y un presente. El técnico de Peñarol, Diego López, dejó atrás los cuestionamientos y los insultos que llevaron a algunos hinchas a pedir su renuncia, al guiño de ojo tras el agónico triunfo ante Cerro que le permite al equipo mantenerse en el primer lugar de la tabla del Clausura.

Parece mentira, pero el técnico aurinegro pasó de la noche a la mañana sin transitar la tarde. Algunos hinchas lo querían echar y hoy está como líder del Clausura y a pocos puntos de Nacional en la tabla Anual.

“Andá a putear a otros. Los que tienen nuestra camiseta son nuestros”, escribió el dirigente Evaristo González el 13 de agosto de 2018 cuando el técnico había sido insultado en Belvedere.

A la gente aún le dolía la humillación sufrida contra Atlético Paranaense en la Copa Sudamericana. Las críticas llovieron. Que no entendía el medio, que no conocía a los jugadores, que era un técnico que llevaba 20 años radicado en Europa.

Asimismo, se le pasaba factura por la salida de Ramón Arias y la incorporación del argentino Carlos Matheu que no dio la talla cuando fue llamado a jugar.

La derrota generó hasta movimientos, discusiones, insultos en las tribunas del Campeón del Siglo donde algunos dirigentes no la pasaron bien.

“Dirigentes, no jueguen con la gente, el club es de los socios y los que estamos siempre”, fue el canto que tronó en la cancha.

Bajo ese panorama Peñarol fue a Belvedere. Con el partido empatado 1 a 1 algunos hinchas se la agarraron con López lo que generó la reacción de algunos dirigentes como Evaristo González.

El secretario general de Peñarol salió en su cuenta de twitter a defender al DT: “Lo tiene tatuado en su brazo: 'Los guerreros nunca se rinden', escribió el dirigente, con una foto de López en la que se ve su tatuaje.

Y agregó: “Y después me dicen que no es un técnico para Peñarol. Dejemos trabajar si querés al carbonero. Andá a putear a otros. Los que tienen nuestra camiseta son nuestros”.

López, que sabía que llegaba cuestionado al partido con Liverpool, se limitó a decir luego del triunfo: “Tomamos aire y seguiremos trabajando con la mayor exigencia para ganar”.

Con una serie de cambios el equipo se acomodó, encontró el camino y, pese a que de pronto no luce, los triunfos le permitieron situarse en el primer lugar de la tabla del Clausura además de quedar a tiro de Nacional en la tabla Anual.

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