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El ángel azul, su primer disco de estudio y su último trabajo

El sello Ayuí - Tacuabé editó hace pocas semanas El ángel azul, el nuevo disco de Eduardo Darnauchans, su primer obra original de estudio en más de 15 años

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11 de abril de 2011 a las 19:00

La siguiente es un nota que fue publicada en el suplemento 02 de El Observador el 27 de febrero de 2006 a propósito del lanzamiento del último disco de Darno

POR JAVIER ALFONSO - "Soy de una generación hambrienta, desprovista", canta Eduardo Darnauchans en A mis hermanos, primer tema de El ángel azul. Cantada con tono potente, y solemne, el poema del riverense Eduardo Milán (1952) encaja a la perfección en el contorno de esta obra, conjunto de canciones escrita junto a sus maestros, amigos y compañeros de ruta. Además de Milán, están Washington Benavides, José Carlos Seoane, Mauricio Ubal, Víctor Cunha, Alejandro Ferradás, productor artístico del disco, y el propio Darno, responsable de la música en 13 de las 14 composiciones.

Lo de siempreLa charla comenzó de noche por teléfono, pero él no puede mantenerse parado por más de un rato, entonces siguió al otro día en su casa. "Estas canciones hablan de lo de siempre: del amor, del desamor, de la locura, de la muerte, de la felicidad, de la búsqueda", explica, y en seguida confiesa: "fue muy difícil volver a la exigencia del estudio". El trabajo comandado por Alejandro Ferradás rescata la esencia del canto de Darnauchans. Hay algo en su voz que emociona. Por más que ya no conserve el brillo y la sofisticación de Canción de muchacho, Sansueña y Zurcidor, el hombre mantiene esa capacidad de comunicar estados de ánimo y de movilizar al escucha: Darnauchans es un enorme constructor de melodías, un refinado intérprete y un iluminado letrista, capaz de encontrar siempre la palabra justa ("con años que albañilean y otros de derrumbamiento"). Sin embargo, algunos lo combaten, lo denostan, lo calumnian, lo tratan de "aburrido", o de "depresivo", como si ese fuera un insulto. Otros llegan a decir que luego de escuchar un disco suyo "te tenés que matar". Su presencia divide las aguas.

Un reducido y selecto grupo de instrumentistas, "la barra" según Darno, ofició de albañiles y peones: el propio Ferradás en guitarras acústicas, eléctricas, percusión, sampleos y coros; Guzmán Peralta en guitarras y sampleos; Shyra Panzardo en bajo; y Gustavo Etchenique en batería. Participaron como invitados Darío Iglesias, Walter Bordoni y Fernando Cabrera, quien devuelve la gentileza al Darno, invitado suyo en su último álbum Viveza, cuatro años atrás.

Pena inspiradoraLas canciones de El ángel azul hablan de caballos desbocados, vientos, árboles, aeroplanos, añoranzas de libertad y de armonía. La etapa de la dictadura, en la que su voz fue silenciada, marcó a fuego a Darnauchans. Muchas de estas canciones siguen teniendo al sufrimiento humano y la muerte como ejes de gravedad. Como aquella viuda que dijo "déjenme llorar, no me quiten este sufrimiento que es lo único que me queda de mi marido", Darno parece alimentarse de las frustraciones que arrastra para seguir creando poesía y melodías irresistibles. "Esos años se tragaron mi juventud. Por eso la temática de mis canciones sigue siendo la misma. La libertad es el gran tema. ", reconoce.

"Soy el hombre que sueña", escribió "El bocha" Benavides ("mi maestro", según el Darno), en Buena vida, el tema número nueve de este disco. "¿Que cuales son mis sueños?". Vuelve a demorar en contestar. "Que se mejore de la cadera", apunta Patricia. Darno asiente nuevamente. Pero por sobre todo, Darnauchans sueña ahora con llegar en buenas condiciones a la presentación del disco en la sala Zitarrosa, el 24 de marzo. No está solo. Muchos más rezan por ello.

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