Salud > DIEZ AÑOS DE ESTUDIOS

El Institut Pasteur avanza para curar el cáncer

Este domingo se celebra el Día Mundial contra esta enfermedad

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04 de febrero de 2018 a las 05:00

Con trabajos que lo ubican como referente regional en el estudio del tipo de leucemia más frecuente en adultos; con novedosas investigaciones en el uso de parásitos que pueden servir para el tratamiento del cáncer y desarrollos que ayudaron al Ministerio de Salud en la elección de vacunas contra el HPV; con la creación de tests genéticos que colaboran con la detección precoz y valiosos aportes al conocimiento de la inmunoterapia –uno de los tratamientos oncológicos más prometedores–, el Institut Pasteur de Montevideo (IP Montevideo) colabora con el estudio del cáncer desde su creación hace 10 años.

En el marco del Día Mundial contra esta enfermedad –una fecha que se conmemora desde el año 2000 y que se celebra este domingo–, el instituto refuerza su compromiso por la investigación en el área y la toma de conciencia sobre la prevención y control de una patología, que es la segunda causa de muerte en adultos en el país.

Desde diferentes disciplinas y con trabajos colaborativos con centros nacionales e internacionales, el instituto ha desarrollado estudios sobre cáncer en inmunología, genómica y biología molecular a través del Programa de Investigación en Cáncer, un núcleo que reúne a varios laboratorios de la institución con distintas líneas de investigación.

El Laboratorio de Investigación en Leucemia Linfoide Crónica (LLC) es uno de ellos, y constituye un centro de referencia regional a nivel molecular para el estudio de este tipo de leucemia, el más común en las personas mayores de 50 años. La LLC tiene una incidencia en Uruguay de cinco casos cada 100.000 personas, y se origina en las células del sistema inmune conocidas como linfocitos B. A nivel regional, junto a médicos especialistas del hospital Maciel y del Hospital de Clínicas, este laboratorio ha impulsado la organización del primer grupo latinoamericano de LLC abocado a la evaluación y el uso de nuevas terapias para esta leucemia en la región.

Los avances del grupo, tanto en al área clínica como molecular, han producido publicaciones de impacto internacional en el área que han llevado, entre otras cosas, a que empresas farmacéuticas se acerquen para solicitar asesoramiento y capacitación para su personal.

Entre otras iniciativas, el grupo de LLC en Uruguay coordina un proyecto en conjunto con Argentina y Brasil para iniciar el primer ensayo clínico a nivel regional de una de las drogas recientemente desarrolladas y aprobadas en el tratamiento de esta enfermedad.

Azúcares, parásitos y enzimas

En el instituto también se encuentra el Laboratorio de Glicobiología e Inmunología Tumoral, especializado en el estudio de azúcares de las células malignas que pueden ser útiles para el tratamiento y diagnóstico del cáncer.

En este campo, señaló Eduardo Osinaga, coordinador del laboratorio y profesor grado 5 del Departamento de Inmunobiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República, una de las líneas de investigación del laboratorio es la producción, mediante ingeniería genética, de anticuerpos que son capaces de reconocer algunos azúcares presentes en los tumores.

Sobre esa base, el laboratorio –en el que trabajan siete investigadores– desarrolló inmuno-nano-partículas con esta capacidad, que además pueden transportar fármacos tóxicos hacia el tumor, de modo de afectar solo a las células cancerígenas. Estas, aún en etapa de pruebas de laboratorio, fueron patentadas en EEUU y Europa.

En otra línea de investigación, los científicos identificaron que algunas moléculas presentes en parásitos también se hallan en tumores humanos, y analizan la posibilidad de que si estas moléculas se inoculan en el organismo, pueden servir para que el sistema inmune reaccione y ataque las células cancerígenas. En pruebas de laboratorio, los investigadores lograron matar células tumorales en ratones, y ahora trabajan para identificar cuáles de todas las moléculas identificadas en parásitos pueden ser las responsables de la respuesta inmune antitumoral.

Por otra parte, el laboratorio trabaja con ciertas enzimas vinculadas a un proceso celular (glicosilación) que se ve alterado cuando la célula es cancerígena, y que puede influir en la propagación o la agresividad de la enfermedad. En esa línea, y como parte del trabajo del laboratorio, también se incubó la empresa Digen-BIOTEC, que creó un método de diagnóstico basado en la identificación de esas enzimas y su uso como marcadores y predictores de cáncer. Actualmente, están en la gestación de un proyecto con una mutualista.

Mediante otra investigación, relacionada con la indicación de mejores tratamientos en pacientes con cáncer de pulmón, este grupo de investigadores llevó a cabo el primer estudio de incidencia en la población uruguaya de una mutación de un gen implicado en la multiplicación celular, cuya alteración permite predecir las características clínicas del cáncer y la posible respuesta al tratamiento..
Asimismo, este grupo de investigadores colaboró con el Ministerio de Salud con datos y análisis que aportaron al estudio de la incidencia de genotipos del Virus del Papiloma Humano (HPV) en cáncer de cuello de útero en Uruguay, lo que fue de utilidad para la indicación de la vacuna ofrecida en el país contra este virus.

Sistema inmunológico

El Laboratorio de Inmunoregulación e Inflamación, coordinado por Marcelo Hill –profesor agregado del Departamento de Inmunobiología de la Facultad de Medicina–, se ha especializado en inmunoterapia, un área que tuvo importantes avances en los últimos años para el tratamiento del cáncer.

A diferencia de las terapias que buscan atacar la célula tumoral, esta tiene como objetivo estimular al sistema inmune para que lo haga. Si bien esa es la función normal del sistema, usualmente cuenta con ciertos "frenos" preventivos, que impiden que el mismo organismo ataque a las células sanas ante cualquier eventualidad.

La estrategia contra el cáncer supone, entonces, bloquear algunos de esos frenos y estimular al sistema inmune para que ataque al tumor, lo que también redunda en la especificidad del tratamiento, pues el organismo solo combate las células malignas.

En los últimos años se han identificado varios de esos frenos, y este laboratorio –en el que trabajan seis investigadores– identificó otro de ellos. El objetivo es buscar drogas capaces de inhibir ese freno y revertir tumores, lo que lograron en pruebas de laboratorio. Estos nuevos fármacos han sido objeto de una patente depositada en EEUU sobre la que se han interesado algunas empresas farmacológicas. Como parte de la investigación, también hallaron que combinar varias drogas ya existentes, mejora el resultado de las terapias inmunológicas que se usan actualmente.

Si bien en general estas terapias han probado ser eficaces, menos de la mitad de los pacientes logra beneficiarse de ellas, por motivos que aún se desconocen. En ese sentido, el laboratorio también analizó genéticamente biopsias de tumores y logró identificar qué pacientes podrían beneficiarse de la terapia inmunológica. Ahora trabajan para encontrar una manera de detectar esa predisposición en muestras de sangre, de modo que el estudio sea menos invasivo.

En estas líneas, el laboratorio colabora con otros de la región, y hace un aporte al conocimiento en un área en gran auge. Por todo lo anterior, la Federación de Sociedades de Inmunología Clínica (FOCIS) integró al laboratorio de Hill a su red internacional de "centros de excelencia" en la disciplina.

Avances en pulmón y con genes que producen tumores de mama

El Laboratorio de Genómica Funcional –coordinado por Alfonso Cayota, que también es profesor titular del Departamento Básico de Medicina del Hospital de Clínicas, dependiente de la Facultad de Medicina– trabaja en el desarrollo de tests genéticos que se aplican en la detección y diagnóstico de diferentes tipos de cáncer.

Por ejemplo, el grupo de investigadores desarrolló un test para cáncer de pulmón que detecta anomalías genéticas que pueden evidenciar susceptibilidad o respuesta a un tratamiento con un fármaco desarrollado por el laboratorio Pfizer. El fármaco ha demostrado aumentar la sobrevida y mejorar la calidad de vida de los pacientes que padecen este tipo de cáncer y que presentan esa característica genética.

Además, el grupo –integrado por seis investigadores– trabaja con otro test que analiza 12 genes cuyas mutaciones están vinculadas al desarrollo de cáncer de mama, incluidos el BRCA, uno de los más conocidos. Cayota detalló que Uruguay tiene una alta prevalencia este tipo de cáncer, y que se estima que 1 de cada 8 mujeres del país desarrollará esta enfermedad. Por año, se registran 1.800 nuevos casos, y si bien la incidencia continúa en aumento, la mortalidad logró reducirse gracias a la detección temprana.

Entre 15 y 20% de los cánceres de mama son hereditarios, y aquellas mujeres con esta predisposición genética tienen entre 50 y 80% de probabilidad de desarrollar la enfermedad. Por eso, con la financiación de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), el laboratorio desarrolló un test que identifica estas mutaciones y permite hacer prevención primaria. Su funcionamiento se basa en técnicas conocidas, pero se realiza de forma tal que logra abaratar el costo sin comprometer la efectividad. El laboratorio presta estos servicios en convenio con el Servicio de Oncología del Hospital de Clínicas, que solicita el examen según las necesidades de sus pacientes, tanto del sector público como privado.

Por otra parte, el laboratorio también lleva adelante un proyecto de investigación para validar el uso de ciertas moléculas como biomarcadores de cáncer de pulmón, una patología con alta tasa de mortalidad que no presenta síntomas hasta estadios muy avanzados, lo que dificulta su detección precoz. El trabajo del equipo identificó estas moléculas que se acumulan en el tejido tumoral y son liberadas a la sangre por la célula maligna, y diseñó un test que permite detectarlas precozmente. El grupo ya logró resultados prometedores en animales de laboratorio y en una muestra reducida de pacientes, pero prevé trabajar con el Hospital de Clínicas para validar sus hallazgos en una población más amplia.

Cifras


8.000 pacientes de cáncer sobreviven de los 15.000 que se diagnostican en Uruguay cada año, según datos del Ministerio de Salud Pública

2 personas mueren por semana en Uruguay a causa del cáncer de piel, lo que equivale a un accidente de avión de tamaño medio por año

1.800 casos de cáncer de mama se registran cada año en Uruguay. Se estima que una de cada ocho mujeres uruguayas desarrollará esta enfermedad durante su vida

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