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El regreso de Gabo

El escritor colombiano Gabriel García Márquez reúne sus alocuciones en “Yo no vengo a decir un discurso”

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11 de abril de 2011 a las 19:04

Seis años después de la salida de su novela “Memorias de mis putas tristes”, el próximo 29 de octubre verá la luz en España y Latinoamérica el nuevo libro de Gabriel García Márquez, “Yo no vengo a decir un discurso”, un trabajo que reúne 22 textos escritos a lo largo de su vida para ser leídos en público.

La editorial Mondadori informó que ha agrupado estos textos del Premio Nobel de Literatura, que fueron escritos para ser leídos por él mismo ante una audiencia y que recorren desde el que escribió, a los 17 años, para despedir a sus compañeros que se graduaban en el Liceo de Zipaquirá, en 1944, hasta el que leyó en 2007 ante las Academias de la Lengua y los reyes de España al cumplir 80 años.

“Yo no vengo a decir un discurso”, frase que eligió García Márquez como título de este libro, fue la advertencia que hizo a sus compañeros del Liceo desde las primeras líneas de aquel texto que data de 1944.

En “Cómo comencé a escribir”, pronunciado ya como el exitoso autor de “Cien años de soledad”, en 1970, previene a sus oyentes de su aversión a hablar en público: “Yo comencé a ser escritor en la misma forma que me subí a este estrado: a la fuerza”.

En su tercer intento, al recibir el premio Rómulo Gallegos, en 1972, afirma el escritor que ha aceptado hacer dos de las cosas que se había prometido “no hacer jamás: recibir un premio y decir un discurso”.

Sin embargo, este rechazo cambiará diez años después, al recoger el Nobel de Literatura y tener que escribir el discurso más importante al que puede enfrentarse un autor. El resultado fue “La soledad de América Latina”, considerado una obra maestra, por lo que desde entonces los discursos se vuelven parte de su vida.

Estos textos, en su mayoría inéditos, no solo sintetizan sus obsesiones como escritor, según Mondadori, sino que recogen asuntos que le han preocupado como ciudadano, como los problemas de su Colombia natal, la proliferación nuclear o los desastres ecológicos, incluso el futuro de la juventud y la educación en América Latina, entre otros muchos.

La lectura de estos textos, dispersos u olvidados, ha llevado a García Márquez a comentar: “leyendo estos discursos redescubro cómo he ido cambiando y evolucionando como escritor”.

(EFE)

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