The Sótano > THE SOTANO/ EDUARDO ESPINA

El último de una época

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08 de marzo de 2018 a las 14:38

Años atrás, un editor me propuso la idea de escribir una biografía sobre José Emilio Santamaría, exfutbolista uruguayo radicado en España, país del cual es ciudadano. Habíamos hecho un plan con la idea de convencer al implicado de que aceptara contar su vida sin autocensura, algo que no es fácil en la cultura hispana, en la cual las biografías suelen caracterizarse por el puritanismo y un recato muy pacato, pues hay infinidad de cosas de las cuales está prácticamente prohibido hablar, como la vida sexual, el dinero, y las posibles debilidades y vicios del personaje en cuestión. En la cultura anglosajona, por el contrario, el biografiado se anima a contar incluso lo menos permitido, de ahí que haya tantas biografías y autobiografías notables, llenas de insospechadas revelaciones.

Por razones que fueron importantes en su momento y que ahora resultan totalmente nimias, la idea del libro se fue postergando hasta desaparecer del radar de prioridades de la editorial. Santamaría todavía sigue vivo, tiene 88 años, por lo que el intento aún no clasifica para imposible, aunque resulta mucho más difícil de llevarlo a cabo que hace 25 años cuando la idea surgió signada por el entusiasmo. Según me dijo Juan Alberto Schiaffino durante una conversación en su casa, Santamaría fue uno de los mejores defensas que vio jugar, futbolista capaz de combinar poderío físico y técnica, cualidades que lo convirtieron en ídolo del Real Madrid, club con el cual ganó todo. Jugó en dos mundiales, en el de Suiza, 1954, defendiendo a Uruguay, y en el de Chile, 1982, vistiendo la camiseta de la selección española.

Lo extraño de su caso es que a pesar de su enorme suma de logros como jugador, son muchos los que solo lo recuerdan como entrenador de la selección española que jugando de local en el Mundial de 1982 hizo un papelón, ganando solo un partido de los cinco disputados. No alcanzó siquiera las instancias semifinales, en lo que fue un fracaso estrepitoso. Santamaría debe tener mucho para contar al respecto. En una muy buena idea, Nacional bautizará a una de sus canchas del Complejo Deportivo Los Céspedes en honor al futbolista montevideano, cuya rica y extensa vida sigue esperando ser algún día convertida en libro.

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