Personajes > Moda y realeza

El vestido de novia de la duquesa Meghan se convertirá en pieza de museo

El diseño de Givenchy formará parte de una exposición en el castillo de Windsor

Tiempo de lectura: -'

22 de agosto de 2018 a las 11:02

Los números son los siguientes: 29 millones de personas vieron el 19 de mayo el casamiento de Meghan Markle con el príncipe Harry de Inglaterra. Es probable que esos 58 millones de pares de ojos hayan reparado en el vestido de más de US$ 250 mil que llevó la novia. El diseño, como se conoció casi que al segundo que Markle entró a la capilla de St. George en el Castillo de Windsor, estaba firmado por la diseñadora británica Clare Waight Keller para la casa francesa Givenchy. La creación de una elegancia exquisita tenía algunos detalles impactantes como, por ejemplo, una cola de casi cinco metros de largo que estaba bordada con flores y representaban a los 53 países de la Commonwealth.
 
Ahora el vestido que convirtió a Meghan Markle en duquesa de Sussex se convertirá en una pieza de museo que se podrá visitar antes de que termine el año. A pesar de que aún la información no fue confirmada por los voceros de The Royal Collection Trust –responsable de los acontecimientos públicos de las residencias oficiales de la reina Isabel II–, los medios británicos y del mundo ya lo dan por hecho. La exhibición, según fuente reales lo confirmaron a The Daily Mail, se realizará en el castillo de Windsor (ubicado en el condado de Berkshire y uno de los edificios más emblemáticos y reconocidos de la corona) donde la pareja contrajo matrimonio.
 
La fascinación que genera la personalidad y el estilo de Markle se suma al cariño que despierta el hijo menor de Diana, ahora conocido como el duque de Sussex. La noticia, primero, de su compromiso y su posterior casamiento despertaron un furor enorme dentro y fuera de fronteras de la isla. De hecho, según informa The Daily Mail, este verano las visitas al castillo de Windsor aumentaron un 92% en relación a años anteriores.
 
La exposición del vestido no es una novedad en la casa real británica. En 2011 después del casamiento de Kate Middleton y el príncipe William, el diseño de Sarah Burton para la casa Alexander McQueen se expuso en el palacio de Buckingham. En ese entonces también se exhibieron las caravanas, tiara, zapatos y hasta una réplica del ramo de flores y la torta del acontecimiento. Según supo, en aquel momento, el diario The Telegraph, a la reina de Inglaterra Isabel II no le gustó nada la muestra y describió al manequín como "tenebroso".
 
 
 
 
 
 

Comentarios