Londres inició el miércoles con una fiesta en la calle la cuenta atrás para los Juegos Olímpicos que acogerá justo dentro de un año, con el objetivo de que sean “los mejores de la historia”.Miles de personas se concentraron en la céntrica plaza de Trafalgar, a 8 kilómetros de la ciudad olímpica, para ser testigos de un espectáculo con múltiples proyecciones y actuaciones musicales diseñado especialmente para ser visto a través de televisión.
El presidente del Comité Olímpico Internacional, Jacques Rogge, como marca la tradición, invitó a atletas y aficionados de todos los países a que viajen a la capital británica para disfrutar del deporte y todas las actividades culturales paralelas.
Motivo de orgullo para Londres 2012 es el buen ritmo de las obras del Parque Olímpico de 2,5 kilómetros cuadrados situado al este de la capital. El 88% de los edificios y sedes olímpicas ya se han terminado antes de lo previsto, según los organizadores.
La efeméride de ayer fue aprovechada además para revelar el diseño de las 4.700 medallas de oro, plata y bronce por las que los atletas competirán durante 16 días, entre el 27 de julio al 12 de agosto de 2012.
La fiesta fue la culminación de una jornada repleta de actos, como la inauguración del impresionante y futurista parque acuático diseñado por la arquitecta iraquí Zaha Hadid con el objetivo de que se convierta en la “puerta” de los Juegos.
Sebastian Coe, presidente del comité organizador de Londres 2012, dijo que, a un año de los Juegos, ya se han vendido 6 millones de entradas.La organización quiso destacar la enorme demanda, hasta un total de 23 millones de solicitudes de entradas. Además, 250 mil personas se registraron como voluntarios para los Juegos.
A pesar del enorme desinterés de los británicos cuando Londres se convirtió hace seis años en sede olímpica para 2012, una encuesta de la BBC muestra cómo poco a poco los londinenses se han ido entusiasmando.
El 73% dice que apoya los Juegos y el 38% asegura sentirse “más positivo” sobre este evento deportivo que hace un año.
Londres 2012 afronta, no obstante, grandes retos como la seguridad, una gran preocupación para Reino Unido, un país que mantiene un nivel de alerta terrorista “severo”.