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La historia detrás de la novela por Forlán

La vuelta del delantero ilusionó a todos pero terminó de la peor manera posible

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30 de diciembre de 2017 a las 05:00

Luego de haber salido Campeón Uruguayo tras una remontada espectacular y de haber encontrado paz institucional tras la promesa de un trabajo en equipo tras las elecciones, Peñarol estaba tan tranquilo que decidió comprarse un problema: la vuelta de Diego Forlán.

Porque lo que debía ser un trámite para volver a abrirle las puertas a Diego se terminó complicando y ni el contexto de unión dirigencial ni el plantel con varios conocidos fue una carta que pudiera romper la dura realidad económica.

Luego de una conversación con Leonardo Ramos y el pedido formal del entrenador para contar con el delantero, los directivos del club se unieron bajo la necesidad de que el regreso de Forlán no fuera un golpe a la caja del club.

Tras una oferta inicial de U$S 10 mil más premios que el hermano y representante del futbolista descartó de plano, el club duplicó la cantidad de dinero con una advertencia: "no podemos pagar más que esto".

En la postura de negociar con Forlán no hubo oficialistas ni opositores, sino un grupo de directivos que decidieron cerrar la canilla de los dólares en un club que necesita de forma imperiosa equilibrar sus finanzas.

En toda esta cuestión hay algo claro. Forlán fue un brillante jugador de fútbol, es un profesional dedicado al máximo y está en todo su derecho de poder exigir cobrar el salario que considere que vale su propia figura.

El mismo derecho tiene el club de ponerle un techo a la negociación y fijar una cifra máxima para cuidar sus arcas.

"Nos habíamos reunido con mi hermano para manejar una estrategia de marketing para que Peñarol no tenga que poner nada, porque sé lo que está pasando y hace meses que le deben a la mayoría del plantel, al técnico, a todos. Entendía la situación y lo que menos quería era crear un problema más", dijo Forlán en diálogo con radio 1010.

Sin embargo los directivos que participaron en la negociación fueron consultados por Referí y todos coincidieron en algo: nunca hubo un plan de marketing presentado ni una solución alternativa para generar ingresos.

En su primera sesión como presidente, Barrera le preguntó al resto de los directivos si se podía elevar aún más el techo salarial para hacer un esfuerzo supremo, pero se encontró con una negativa contundente desde todos los bloques. El dinero era ese y no habría un peso más para intentar otra cosa.

Primero se pondría la salud del club y luego el deseo de contar con un futbolista por más bueno que sea.
Pablo Forlán fue claro y dijo que su hermano quería retirarse al final de 2018 jugando en Peñarol porque entendían que era el cierre ideal para la "marca Forlán", aunque el jugador tenía ofertas para trabajar en el Mundial de Rusia como comentarista para la TV.

Enojado tras entender que fue víctima de un manoseo, Forlán también apuntó a un problema político para explicar el fracaso en su vuelta: "Cuando se pacta la reunión, Jorge comete un error por querer hacer una política inclusiva diferente a la de Juan Pedro (Damiani) e incluye a los demás dirigentes a formar parte del manejo de los contratos. Fue un problema político para ensuciar al presidente".

Esa versión de Forlán de intentar desestabilizar al presidente pierde fuerza por un motivo clave: la comisión que fue a negociar el contrato con el futbolista la integra Rodolfo Catino, vicepresidente y mano derecha de Barrera en el nuevo gobierno.

Este fin de semana el futbolista mantendrá una reunión privada con el presidente electo en Punta Del Este, donde el nuevo titular del club buscará escribir un nuevo capítulo de una novela que parece cerrada.

Cronología de una llegada que no fue


1) La llamada: 11 de diciembre
Luego de que Peñarol obtuviera el título de Campeón Uruguayo ante Defensor Sporting, el futbolista llamó a Leonardo Ramos para felicitarlo y el DT lo invitó a sumarse al plantel.

2) El pedido formal: 18 de diciembre
En plena negociación para renovar su propio contrato, Ramos le pidió a Barrera que hiciera un esfuerzo para ir por Forlán de cara a la doble competencia.

3) Oferta: 23 de diciembre
Una vez que Forlán comunicó su deseo de volver al club para retirarse y Peñarol le hizo una oferta de U$S 10 mil por mes más premios por objetivos, su hermano y representante la descartó de plano.

4) Contraoferta: 24 de diciembre
Tres dirigentes se reunieron con Pablo Forlán y subieron el techo a U$S 20 mil mensuales más premios. Era lo máximo que el club podía gastar debido a la situación actual.

5) La respuesta: 26 de diciembre
Forlán le comunicó a los dirigentes que no aceptaba la oferta porque era "insuficiente". Tres días después habló en radio donde dijo ser víctima de una situación política.

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