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Los diez imprescindibles para trabajar mejor y ganar más

Es necesario hacer algunos "deberes" para generarse oportunidades de desarrollo y bienestar laboral

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11 de septiembre de 2018 a las 12:26

No hay que engañarse.Aunque las organizaciones tienen parte de responsabilidad a la hora de generar un ambiente laboral propicio para sus profesionales, existen algunos deberes que éstos deben trabajar por su cuenta para conseguir oportunidades de desarrollo profesional y bienestar laboral.

1. Gestione su tiempo
 

Destinamos el 35% de la jornada laboral a asuntos que no aportan nada. Un análisis de Nexian confirma que sólo el 50% de la jornada laboral es cien por cien rentable, y un 15% se pierde en reuniones poco eficaces, interrupciones innecesarias o tareas que no aportan valor. Atajar estas situaciones es el secreto para aprovechar el tiempo. No se trata de que no cruce una palabra con su compañero de trabajo durante la jornada -ciertas interrupciones contribuyen a sobrellevar el tiempo de actividad-, sino de que lo aproveche y trate de cerrar tareas a buen ritmo. En el caso de las reuniones -inevitables pese a la interacción virtual-, trate de precisar, aporte soluciones o solicite una opinión concreta para evitar que la conversación vaya por derroteros infructuosos.

 

2. Emprenda

¿Harto de hacer siempre lo mismo o cómodo cumpliendo su tarea de siempre? Si se identifica con la primera opción, tener iniciativa le salvará. Destine parte de su jornada a idear algo diferente, dentro o fuera de su departamento, algo que le ilusione. La política de Google de que sus empleados destinaran el 20% de su tiempo a innovar se ha extendido a organizaciones españolas como Sngular, que desde hace tiempo valora que sus profesionales empleen parte de su tiempo en otros proyectos ajenos a su trabajo. Otras empresas crean programas específicos para potenciar el espíritu emprendedor de sus trabajadores. Por ejemplo, Seat lanzó hace un par de décadas Ideas de Mejora, una iniciativa que fomenta la participación de la plantilla en aumentar la eficiencia de la compañía. Las más de 11.000 propuestas de los empleados de esta firma han permitido un ahorro de 12,6 millones de euros en 2017.
 

3. Trabaje en equipo

Hace algunos años que las organizaciones más avanzadas en políticas de recursos humanos hacen gala de sus network of teams, es decir, pequeños grupos que trabajan en proyectos muy concretos con sus propios retos. Las estructuras descentralizadas son cada vez más habituales y trabajar codo con codo es obligatorio si quiere formar parte del engranaje productivo. El desing thinking -resolución práctica y creativa de problemas- y el agile -desarrollo de proyectos que precisan flexibilidad para adaptarse a las nuevas condiciones- son sólo un par de los métodos a los que recurren las empresas para potenciar un trabajo en equipo necesario para ser más productivos.
 

4. Solicite un ascenso

Marcarse una estrategia sólida en la que venda todo su potencial a través de datos contrastables es el mejor camino para ir escalando posiciones. Demostrar que es un experto en determinada área exponiendo sus éxitos a lo largo del último año, que está pendiente de los éxitos de la competencia para adelantarse a los acontecimientos y contagiar sus emociones positivas, es decir, que está ilusionado con un nuevo puesto puede ser una buena estrategia. Huya de la rumorología y de los chismes. Si está convencido que éste es el año para ascender, comuníqueselo a quien tiene competencia para ello. Otra opción más a largo plazo, es identificar a un mentor dentro de la empresa que le lleve por el camino más adecuado para desarrollar su carrera.
 

5. Practique 'mindfulness'

Atención y conciencia plena. Eso es el mindfulness. Muchos se atreven a definirlo como el antiestrés. Jon Kabat-Zinn es el fundador de esta técnica que trata de sustituir las respuestas automáticas por otras más conscientes. Varios autores defienden su utilidad para liberar la mente de la sobrecarga que dificulta la concentración. Algunas empresas del Ibex35 -apenas un 10%- ofrecen estos cursos a sus empleados con el objetivo de reducir sus niveles de estrés y aumentar su concentración; y la Universidad de Harvard y algunas escuelas de negocios ya incluyen módulos formativos en este área. Los programas utilizan los ejercicios de respiración típicos de la meditación o del yoga, pero sólo como herramienta de entrenamiento para mantener la atención.


6. Llévese bien con el jefe

Emprendedor, egocéntrico, workaholic, relaciones públicas, chismoso, líder... sea del tipo que sea el jefe/a que le ha tocado, llevarse bien con él o con ella debe ser una de sus prioridades. Gonzalo Martínez de Miguel, director de Infova, recomienda mantener informado a quien manda de los asuntos importantes del área en la que trabaje; tener iniciativa, tratar de entender su feedback, "aprender su lenguaje, que no siempre es directo ni evidente, pero tampoco es complicado, y en caso de duda preguntar". Y, sobre todo, no abuse de su confianza: "Sea concreto, entienda y atienda las prioridades y solicitar sólo las reuniones necesarias, las que aportan valor", señala Martínez de Miguel.


7. Conviértase en 'influencer'

Un influencer no es sinónimo de excelencia profesional. Sorprende escuchar y leer cómo determinadas personas, al margen de su ámbito de actividad, añaden a su presentación el número de seguidores que tienen en alguna red social. Ser un 'buen' influencer es la consecuencia de una marca personal trabajada a pico y pala. Convertirse en referencia dentro de su sector le abrirá puertas para acceder a un empleo o ganar puntos para un ascenso. No olvide que crear una marca personal suele llevar años, un prestigio que desaparecerá de un plumazo al primer desliz. Escoger a quién seguir, en qué foros participar y qué tipo de conocimiento quiere compartir es decisivo para conseguir una marca sólida y duradera.


8. Fórmese en habilidades

Se llama learnability y es la capacidad de aprendizaje y de desarrollar habilidades bajo demanda; y es hoy una de las más pedidas en los profesionales. La tecnología está transformando las organizaciones que, más que nunca, demandan en sus candidatos y en sus empleados la soft skills, es decir, aquello que es intrínseco al individuo y que, a menudo, sólo se puede cultivar a través de la experiencia. Comunicación, resolución de problemas, organización, servicio al cliente, liderazgo y gestión son las habilidades más valoradas y difíciles de encontrar, según el informe Skills Revolution 2.0 de Man-powerGroup. Poseer cualquiera de ellas le hará diferente y más atractivo para prosperar en su carrera.


9. Busque un 'coach'

Un coach es un entrenador, un profesional con experiencia que, a través de preguntas abiertas -esta es la técnica- deja al descubierto las deficiencias del coachee -en este caso el profesional- y cómo puede reforzar sus fortalezas. Es una herramienta de desarrollo muy útil que sólo funciona si entre ambos actores existe cierta empatía y complicidad. Algunos definen el coaching como el del elixir del liderazgo, pero no se deje engañar: en estos programas no conseguirá un consejero, el coach le ayudará a manifestar cuáles son sus carencias y cómo potenciar sus habilidades. Esto requiere un esfuerzo y un sacrificio personal importante que no todos los profesionales están dispuestos a asumir para cambiar su carrera. Sin embargo, si cree en ello, el coaching es uno de los canales más eficaces para lograrlo.


10. Solicite un aumento de sueldo

Si cuenta con argumentos sólidos que justifiquen que su desarrollo y cumplimiento de objetivos en el último año lo merece, los siguientes elementos pueden marcar su estrategia para conseguir un incremento retributivo:

    Analice cuál ha sido el recorrido de la compañía en el último año, contrataciones, despidos, resultados de negocio, incremento de clientes, competencia, etcétera

    Identifique a la persona con competencia para mediar en su sueldo. A menudo es un mando intermedio el profesional más adecuado para actuar de correa de transmisión ante el 'súper jefe' que tiene la decisión final.

    Identifique cuáles son sus logros con datos concretos y contrastables y reconozca sus errores y cómo los solucionó. Llevarlo apuntado es la mejor opción para que no quede nada en el tintero.

    Prepare un discurso convincente con comienzo, trama y desenlace. Concrete y no se vaya por las ramas. Una reunión de diez minutos es más que suficiente para exponer sus motivos y solicitar aquellos que cree justo. Trate de terminar la conversación con una respuesta.

(Expansión - RIPE)

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