El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, presentó desde este domingo una "evolución clínica estable" pero sigue con una sonda nasogástrica debido a los mareos y vómitos sufridos en las últimas horas, informó el equipo médico del hospital en el que fue sometido a una cirugía para la retirada de una bolsa de colostomía.
Seis días después del procedimiento, Bolsonaro se encuentra "sin dolor, sin fiebre y sin señales de infección", de acuerdo con el boletín médico divulgado este domingo por el Hospital Albert Einstein de Sao Paulo.
Asimismo, fue sometido a una "tomografía de abdomen, que descartó complicaciones quirúrgicas".
El boletín subrayó también que Bolsonaro realiza ejercicios de "fisioterapia respiratoria y motora en la habitación" y sigue con las medidas de prevención de trombosis venosa.
El sábado, el mandatario, quien asumió la Presidencia de Brasil el 1 de enero, sufrió "episodios" de náuseas y vómitos, por lo que los médicos le colocaron una sonda nasogástrica.
Según explicó el equipo médico en el boletín, Bolsonaro permaneció con la sonda este domingo, por lo que se mantiene en "ayuno oral" y cuenta con "nutrición parenteral exclusiva".
AFP
Por "orden médica", las visitas siguen "restringidas", aunque durante el día el líder de la ultraderecha brasileña estuvo acompañado de su esposa Michelle, y su hijo Carlos, quien ya había manifestado que su padre se había despertado "bien y animado" a través de las redes sociales.
Bolsonaro debe permanecer ingresado en el centro médico unos días más, aunque reasumió sus funciones presidenciales el miércoles pasado y, desde entonces, mantuvo diversos encuentros con su equipo y pasó a despachar desde el hospital.
EFE