El fuerte impulso que han experimentado las Viviendas de Interés Social (VIS) en los casi dos años de su instrumentación, ha llevado a que la herramienta que pretende acercar a la casa propia a personas de ingresos medios alcance a cubrir ya un tercio del déficit que experimenta el país en vivienda nueva.

Las autoridades han cifrado en alrededor de 20.000 el déficit de casas nuevas en todo Uruguay, mientras que hay otras 30.000 a 40.000 viviendas que se encuentran abandonadas o vacías, lo que conforma “el paquete más grueso” a atender por parte de las políticas públicas, dijo a El Observador una fuente de la Agencia Nacional de Vivienda (ANV).
Las VIS, que ofrecen beneficios y exenciones impositivas a los inversores, tienen ya 7.165 viviendas aprobadas en 222 proyectos, un guarismo que supera el plan quinquenal del gobierno que era alcanzar las 6.000 viviendas.

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La cantidad de inmuebles aprobados dio un salto esta semana al ingresar a la ANV cuatro proyectos por 518 unidades habitacionales. Se trata de “tres proyectos muy grandes y uno chico” que dieron un movimiento “inusual” a este instrumento, comentó otra fuente de la ANV.

Uno de los proyectos está ubicado en calle Defensa, en el barrio Cordón, donde se construirá un edificio con 231 viviendas, 114 de dos dormitorios, 99 de uno y 18 de tres; el segundo se levantará en calle 20 de Febrero, entre los barrios Maroñas y la Unión, con 113 apartamentos, 93 de dos dormitorios, 20 de uno y 8 de tres. El tercero estará en avenida Luis Alberto de Herrera en la zona de Brazo Oriental, tendrá 142 viviendas, 98 de dos dormitorios, 26 de uno y 18 de tres.

El proyecto de menor porte, un edificio de 24 apartamentos, se construirá en calle Maldonado en el barrio Sur.

Los tres proyectos de gran porte pertenecen al mismo inversor que lleva adelante Altos del Libertador en la ex fábrica de Alpargatas. Por tratarse de iniciativas qeu superan el límite de 100 viviendas debieron superar el proceso de aprobación ante Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y del Ministerio de Vivienda (Mvotma).

Esa excepción –que suele responder a aspectos urbanos y arquitectónicos– resultó posible ante el compromiso del inversor de topear los precios del 25% de las viviendas de cada proyecto de modo que facilite aún más el acceso a la vivienda, indicó a El Observador, Leonardo Falkin, asesor económico del Mvotma. “Estos proyectos se encuentran en zonas de Montevideo que no tienen topes de precios, pero para promoverlo como excepción el inversor se comprometió a comercializar sujeto a tope de precio” que todavía no está definido, agregó Falkin.

Impacto

En una entrevista de mayo pasado con Montevideo Portal, el ministro de Vivienda, Francisco Beltrame, calculó entre 50.000 y 60.000 el déficit general de viviendas. En diálogo con El Observador, evitó realizar una proyección sobre cuánto reducirían las VIS ese déficit en los próximos años, porque además, según dijo, hay que tener en cuenta los planes cooperativos, los programas de refacción, ampliación y realojo, los MEVIR, además de otras iniciativas privadas.

Beltrame reconoció que las VIS tienen una “dinámica diferente”, que suponen un doble impacto tanto en el mercado –espera que contribuyan a bajar 20% los alquileres en un año– y en la composición urbana. “Se construye en zonas que no se hacía y que carecían de rehabilitación urbana”, dijo.

El titular de Vivienda recordó que la proyección del plan quinquenal es llegar a solucionarle la casa a entre 45.000 y 50.000 familias en ese período. Para Beltrame es significativo que desde 2008 a la fecha se hayan abierta más de 22.000 cuentas en el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU). “Tiene que quedar claro que los planes de vivienda llevan un tiempo de maduración, no es de noche a la mañana, son tres años, cuatro años para consolidarse”, concluyó.
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