ANCAP cortó la sangría de firma argentina con pedido de concurso

Ente busca quita a pasivo de unos US$ 34 millones y acuerdo con 200 trabajadores de petroquímica Carboclor
Por Miguel Noguez y Andrés Oyhenard

"Cada peso cuenta", había dicho la presidenta de ANCAP, Marta Jara, cuando en abril pasado le tocó presentar los números de la empresa petrolera que en 2015 mostraban otro año de resultados en rojo. Luego el paso de los meses demostró que esas palabras no eran solo una frase hecha. El cierre de alguna de las empresas subsidiarias -que arrastran resultados deficitarios- dejó de ser solo una posibilidad y empezó a concretarse en los hechos, como un camino que busca poner en orden las finanzas del ente.

Un primer paso en esa dirección se conoció hace dos semanas cuando sus autoridades resolvieron que la Compañía ANCAP de Bebidas y Alcoholes (CABA) dejara la fabricación y comercialización de productos de consumo masivo -como bebidas alcohólicas, de cuidado personal y artículos de ferretería- y se fusionara con ALUR.

Y ayer hubo un segundo paso que atiende a los malos resultados de los negocios en Argentina, y en especial de la petroquímica Carboclor, que lejos de mostrar señales de recuperación empeoró su desempeño en 2016. En una reunión que mantuvo ayer el Directorio de la compañía se resolvió solicitar ante la Justicia argentina el concurso preventivo con el fin de evitar la quiebra y buscar "salvar" a la empresa, confió a El Observador una fuente de ANCAP al tanto del proceso.

De hecho, el informante alertó que los directores de Carboclor se "exponían" a responsabilidades penales, producto de los sucesivos resultados operativos negativos que venía arrastrando esta subsidiaria. Carboclor tenía a setiembre de este año un pasivo total equivalente a unos US$ 34 millones, según su balance.

Además, con esa decisión, ANCAP pretende poner "punto final" a la sangría de millones de dólares que viene aportando en esa subsidiaria sin un rumbo de cambio de tendencia en el corto plazo. Si bien en julio de este año se había anunciado el inicio de un proceso de búsqueda de interesados en adquirir la empresa, ese camino no arrojó ofertas firmes. "Hasta ahora no habíamos recibido ninguna propuesta que fuera convincente", aseguró la fuente.

La medida del concurso responde a las dificultades que atraviesa la compañía para hacer frente a sus obligaciones. También supone la suspensión en la ejecución de los intereses en contra del deudor. Y a su vez permite continuar la operativa bajo la vigilancia de un síndico y un comité de acreedores. El acuerdo con los acreedores puede pasar por la venta de las acciones o el diseño de planes de refinanciación con quitas o nuevos plazos de pago, entre otras alternativas. También puede pasar que no haya acuerdo con la empresa y un tercero (sea acreedor o no) adquiera las acciones y negocie un plan de pago con el conjunto de acreedores.

Según supo El Observador, ANCAP entabló ayer contactos con algunos proveedores y bancos para ver qué margen existía para renegociar el pasivo que arrastra la empresa. También deberá resolver una reestructura de personal que involucra a unos 200 trabajadores.

La fuente explicó que durante la feria judicial que habrá en enero en Argentina se buscará alcanzar un acuerdo con los trabajadores y acreedores de Carboclor para ver si es "viable" que la empresa pueda volver a abrir sus puertas a partir de febrero. Actualmente solo quedó operativa la terminal logística del puerto en Campana, pero no la producción de petroquímicos que es hoy el grueso del negocio de la subsidiaria de ANCAP.

En paralelo, la empresa apuesta a que durante ese lapso pueda aparece el interés de "algún inversor" que esté dispuesto a quedarse con el complejo industrial y logístico, aunque hay "mayor expectativas" en que el potencial interesado pueda venir por el segundo. Está previsto que el próximo 10 de febrero se realice una nueva asamblea de accionistas.

El mejor camino

El Directorio de ANCAP consideró por medio de un comunicado que el concurso preventivo "es el mejor camino a seguir para consensuar de manera adecuada y equitativa, con todas las partes interesadas, alternativas para viabilizar la continuidad operativa de la empresa". También se informó que ANCAP "honrará oportunamente los compromisos relacionados con las Obligaciones Negociables" emitidas por Carboclor por unos US$ 6 millones y de las cuales es garante. La empresa que tiene su base en Campana (provincia de Buenos Aires) es propiedad en un 75% de Ancsol SA (la firma que tiene ANCAP en Argentina) y 25% de las acciones pertenece a privados y cotizan en la bolsa porteña.

Según ANCAP, a pesar de sucesivas capitalizaciones y otros mecanismos de financiación que se instrumentaron, no se ha logrado revertir la mala situación. Cerrado el tercer trimestre del año, los números muestran que sus resultados empeoraron y las pérdidas se ampliaron de US$ 9 millones en el primer semestre a US$ 14 millones en el acumulado a setiembre.

Números de Carboclor

Si se analizan los números desde el comienzo de su operativa, en 2003, la pérdida acumulada de Carboclor hasta setiembre de este año es de US$ 14,6 millones. El histórico también deja ver que, después de cerrar el ejercicio 2008 con un rojo por US$ 1,3 millones, logró completar cuatro años consecutivos con ganancias pero esa racha se cortó en 2013. Desde ese entonces hasta la actualidad, las pérdidas acumuladas son de US$ 30,4 millones.

Hasta ahora, el peor desempeño de la compañía se registró el año pasado, con un resultado negativo de US$ 7,4 millones. Uno de los principales productos que elabora la petroquímica se denomina MTBE (componente de alto octanaje para la elaboración de naftas sin plomo contaminante), pero su comercialización en Argentina fue prohibida a comienzos de este año debido a una nueva regulación. Ese cambio complicó todavía más su horizonte de corto y mediano plazo.

De confirmarse la salida de ANCAP de este negocio, verá reducida su presencia en la vecina orilla a la empresa PetroUruguay. Esta firma opera en la provincia de Neuquén y se dedica a la prospección, perforación y explotación de hidrocarburos. Sus números muestran que luego de perder en 2012 y 2013 US$ 1,6 millones, obtuvo ganancias en los dos años posteriores por US$ 1 millón.

Otra unidad de negocios era la red de estaciones Petrolera del Conosur que ANCAP tenía en sociedad con Pdvsa y que vendió en 2011 luego de atravesar 12 años con pérdidas acumuladas por unos US$ 100 millones.

La costumbre de pedir auxilio

Según relató una fuente del ente petrolero a El Observador, el funcionamiento de las autoridades de Carboclor no era de los más adecuados para gestionar una empresa con números rojos. "Estaba la costumbre de pedir plata (a ANCAP) cada vez que había que tapar algún agujero", dijo una fuente del ente. De hecho, el gerente general de la subsidiaria, Alfredo Baltazar Fernández, se mostró contrario a la decisión que tomó su principal accionista (ANCAP), por lo que ayer presentó renuncia. Fernández había asumido como gerente general de Carboclor en diciembre de 2014, durante la presidencia en ANCAP de José Coya. Entre 2001 y 2009 había desempeñado un cargo similar en Petrolera del Conosur, la red de estaciones que ANCAP vendió a Pdvsa, luego de pérdidas millonarias que rondaron los US$ 100 millones.

Acciones se desploman 28,5%

La presentación a concurso preventivo anunciado por el directorio de Carboclor provocó el derrumbe de las acciones de la empresa que cayeron ayer hasta 32%. Antes del cierre, el papel recortó la pérdida pero terminó la jornada con una caída de 28,4%. También el Merval llegó a interrumpir provisoriamente la cotización de Carboclor.