ANCAP cortó sangría de pérdidas con ganancia de US$ 15 millones

El ente dejó atrás un quinquenio con números rojos por US$ 800 millones
Luego de un quinquenio donde acumuló pérdidas por US$ 800 millones, en 2016 ANCAP logró revertir la tendencia con un resultado positivo de unos US$ 15 millones, confirmaron a El Observador dos fuentes del ente petrolero. El número definitivo puede sufrir alguna variación menor producto de ajustes que la empresa estaba terminando de pulir con la firma auditora KPMG. Al igual que el año pasado, la petrolera estatal hará una presentación pública detallada de su balance el próximo jueves.

"Es una ganancia razonable para la situación que enfrentaba ANCAP", dijo uno de los informantes.

La mejora sensible de los números de ANCAP –el año pasado había cerrado con un rojo de
US$ 198 millones– contó con varios aliados. El primero y determinante fue la decisión del ente de no trasladar a tarifas al público el descenso del precio del crudo y un dólar por debajo de su paramétrica de costos. El ente utilizó esa dinero para reducir el peso de su abultada deuda en dólares en unos US$ 130 millones. La propia presidenta del ente petrolero, Marta Jara, reconoció públicamente esa estrategia.

"El precio del crudo fue menor al previsto, el tipo de cambio menor al previsto, y eso permitió generar cierta holgura. Nuestros ingresos fueron mayores que los que necesitábamos para cubrir la operativa del día a día (por 2016). Entonces, esa diferencia se ha utilizado para saldar deuda. Se saldó una gran cantidad de deuda", declaró Jara a la prensa en enero.

También incidió la capitalización que dio el Ministerio de Economía y Finanzas por US$ 623,5 millones a principios 2016 por un préstamo que tenía con el ente en unidades indexadas que redujo la carga de intereses. En 2015 ANCAP desembolsó unos US$ 36 millones en intereses, cifra que logró reducir a la mitad –unos US$ 18 millones– en 2016.

Balance ANCAP 2016 bueno

La mejora en los números del ente sirvió el año pasado para que la empresa lograra reducir el costo de su pasivo –de unos US$ 500 millones a corto plazo– con el sistema bancario. En línea con ese plan, en marzo de este año dio su primer paso para reducir su exposición cambiaria renovando una línea de crédito por US$ 30 millones en dólares a pesos nominales (US$ 20 millones) y unidades indexadas (US$ 10 millones) con el banco Santander a dos años .

Tijera en gasto y subsidiarias

Una de las fuentes reveló que el ente logró cumplir con la mayoría de las metas que se había trazado para el ejercicio 2016, como la reducción de costos operativos, inversiones y horas extras, y una mejora en el desempeño de sus subsidiarias, aunque algunas como el cemento mantuvo los números rojos.

El nuevo Directorio y las gerencias de ANCAP hicieron foco en 2016 en la gestión de las subsidiarias con medidas drásticas, como el cierre de la emblemática firma de alcoholes CABA y su fusión con ALUR. Además, en esta última la empresa removió a su gerente general luego de la polémica pública que se generó por la firma de un preacuerdo salarial que excedía los lineamientos que fijó el propio Poder Ejecutivo para la sexta ronda de los Consejos de Salarios.

Por otro lado, luego de que intentará buscar una salida para vender parcial o totalmente el negocio de la petroquímica Carboclor en Argentina, ANCAP terminó finalmente solicitando el concurso preventivo de esa subsidiaria ante la Justicia de la vecina orilla. Carboclor cerró el 2016 con pérdidas por US$ 18 millones, su peor desempeño desde que comenzó a operar en 2003. En tanto, a principios de este año vendió por US$ 18 millones a YPF su participación de PetroUruguay en un yacimiento de Vaca Muerta. Por otra parte, en pos de seguir mejorando su performance, ANCAP acaba de firmar un convenio marco con la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) para mejorar la eficiencia en la ejecución de obras y gastos de funcionamiento.

Dos años para equilibrar cemento

ANCAP está impulsando una "reestructura agresiva" para que el negocio del cemento Portland deje de perder dinero en un plazo máximo de dos años, dijo una de las fuentes a El Observador. El año pasado tuvo un rojo de unos US$ 25 millones. El plan incluye un recorte de unos 200 puestos de trabajo entre públicos y privados, de los 650 que actualmente emplea esa unidad productiva.