Banco Mundial llama a invertir para reducir número de "ninis"

Jóvenes que no estudian ni trabajan afectan posibilidad de crecimiento
En América Latina uno de cada cinco jóvenes entre los 15 y los 24 años no estudia ni tampoco trabaja, un porcentaje similar al de Uruguay. Son más de 20 millones en la región y se los conoce como "ninis". De acuerdo al Banco Mundial (BM), se trata de un fenómeno que exige la intervención del Estado con políticas enfocadas a evitar que la pérdida de capital humano reduzca la capacida de crecimiento de la región y las oportunidades de las nuevas generaciones de jóvenes adultos.

Dos tercios delos jóvenes que no estudian ni trabajan en la región son mujeres pero, de acuerdo al informe NiNis en América Latina: 20 millones de jóvenes en busca de oportunidades, divulgado ayer, es entre los varones que este problema se ha agudizado en los últimos años.

De acuerdo a este trabajo, llevado adelante a impulso del BM, la batalla contra este mal se debe dar desde dos frentes: más incentivos para no abandonar los estudios y más ayuda a la hora de encontrar un trabajo.

Durante la presentación del informe ayer en Washington, el economista principal en Educación del BM, Halsey Rogers, hizo mención al caso uruguayo, donde dado que la enorme mayoría de los niños sí termina la escuela, la clave es impedir que abandonen durante los años de educación secundaria.

De la instancia también participó el excanciller uruguayo y actual secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien llamó a actuar "en profundidad" para combatir este problema.

Almagro añadió que se debe enfocar en "mejorar las condiciones en cada casa para que sus niños estudien".

La mayoría en hogares pobres

El promedio latinoamericano de jóvenes que no estudian ni trabajan (19%) se acerca bastante al mundial (22%). En la vereda opuesta, los jóvenes de la región que estudian y al mismo tiempo trabajan es de 12%.

Casi el 60% de los ninis latinoamericanos pertenece a hogares pobres o vulnerables –dentro del 40% más pobre, de acuerdo a cómo están distribuidos los ingresos–.

La cantidad total de ninis aumentó en la región, comenta el informe, pese a la buena racha económica que atravesó la región durante los primeros 10 años de este siglo, que provocó crecimientos en las economías de sus países. Esto no se vio reflejado en un descenso en la cantidad de jóvenes víctimas de esta problemática.

Si se considera el género del joven, si bien el 66% de los ninis latinoamericanos es mujer, el número de hombres que no estudian ni trabajan trepó a 46% entre 1992 y 2010. Es entre esta población que el problema se ha profundizado: todo el aumento de 1,8 millones de ninis desde 1992 se explica por el incremento en la cantidad de ninis hombres.

Las mujeres, por su parte, tienen como principal obstáculo a la hora de no dejar de estudiar o no tomar un empleo el casamiento antes de cumplir 18 años y el embarazo adolescente.

¿Por qué lo que pase con estos jóvenes debe importar a los gobiernos y a las sociedades que estos guían? El trabajo del BM da tres respuestas. En primer lugar, este fenómeno ayuda a que la desigualdad se transmita de generación en generación. Además, es una problemática que en algunas geografías está íntimamente ligada a temas como la delincuencia y la violencia. Por último, si se elige ignorar este tema, podría generar que la región no se beneficie de la "transición demográfica que recién comienza" y que lleva a que el número de activos esté en su mayor nivel respecto a los dependientes.


Qué pasa en Uruguay

La situación en Uruguay –al menos a nivel numérico– es similar a la región. Casi uno de cada cinco jóvenes de 14 a 29 años no estudia ni trabaja, de acuerdo a los datos de la Encuesta Continua de Hogares (ECH) 2014, que el Instituto Nacional de Estadística (INE) dio a conocer en setiembre.

El 61% de los ninis uruguayos pertenece al 20% más pobre de los hogares mientras que, en el otro extremo, solamente el 2% forma parte del 20% más rico.

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