Batalla legal para evitar que niña vuelva con su padre a España

La Justicia uruguaya determinó la restitución; su madre apeló la sentencia
"Mami, tengo que contarte algo que soñé: hablé con un señor y le pregunté dónde estaban mis padres y él me dijo que en el taller. Y el señor me dijo que me salvaría y que me quedaría en casa con mis abuelos. Estoy llorando porque me da miedo lo que estaba soñando". "Mami, tengo que contarte algo malo de papá...". Cualquiera de esas oraciones puede ser la pesadilla de una madre. María las escucha todas las noches. Son los comentarios de su hija, que tiene 4 años.

María se fue a vivir a España hace casi 10 años. Algunos años después conoció a un hombre con el que terminó viviendo y que es el padre de Ana (nombre ficticio). El nacimiento de la niña fue el único momento de paz que María recuerda en la relación con su expareja. Pero al tiempo de haber nacido, gritos y amenazas volvieron a ser la norma, cuenta.

El año pasado, María consiguió un empleo por el que debía trabajar de noche. Salía sobre la hora 17.30 de su casa y no volvía hasta pasada la madrugada. El hombre se quedaba con la niña mientras ella no estaba. Primero, Ana empezó a orinarse en la cama y luego ya no quiso estar cerca de su papá, relata María.

La mujer viajó a Uruguay con su hija en abril de 2016, como hace todos los años, pero la estadía se extendió más de lo previsto. Cuando estaban en el avión, unos dibujos que hizo la niña llamaron su atención y al llegar a Montevideo consultó con una psicóloga. La especialista afirmó que "en sus expresiones verbales y juegos se ven indicadores de abuso sexual por parte del padre", manifestó la defensa de María en el juzgado. Otra psicóloga que además es sexóloga, y que fue consultada, llegó a la misma conclusión, así como otra especialista que intentó examinarla sin éxito y concluyó que la niña tuvo "una reacción típica de abuso sexual", agregó la defensa.

Por su parte, la psicóloga del Instituto Técnico Forense a cargo del caso afirmó que tanto ella como su madre son víctimas de violencia doméstica en todas sus dimensiones, aunque no detalla si existió abuso. Recomendó que ambas vivan en Uruguay para tomar distancia de la situación que atravesaban en España.

Reclamo de restitución

Una vez en Uruguay, como en España se habían separado, la expareja de María le dijo que le parecía que lo mejor era que ella y Ana se quedaran a vivir en este país. Sin embargo, al poco tiempo cambió de parecer.

El caso de María y Ana llegó a un Juzgado de Familia uruguayo en julio de este año, pero no por la violencia de la que madre e hija eran víctimas, según lo que afirma la técnica forense. El padre de la pequeña solicitó la restitución internacional de Ana a España, alegando que "existió una retención ilícita" en Uruguay ya que él la autorizó a viajar por vacaciones pero no para quedarse.

Ante la Justicia, María declaró "que decidió quedarse en Uruguay tras descubrir que en España su hija estaba siendo sometida a abuso sexual por parte de su padre", según consta en la sentencia. Agrega que en Uruguay "la niña recuperó la paz y confianza y pudo expresar lo que sufría con su padre" y que "se ha adaptado a su nuevo círculo, donde vive en paz, con una amplia red de apoyo familiar y afecto que le ha devuelto la fuerza y tranquilidad con la que debe vivir una niña de 4 años", manifiesta la defensa de la madre.

La defensa del padre alegó que las acusaciones de la madre eran falsas y que, al estar él en España, se le quitó "la posibilidad de defensa in situ", es decir de estar presente y hacer sus descargos personalmente.

La Justicia uruguaya no afirmó que la niña fuera efectivamente abusada pero sí que tanto ella como su madre son víctimas de violencia doméstica por parte del hombre que las espera en España.

El fallo indica que "la felicidad" de la niña "no depende de su residencia en un determinado país", por lo que entiende que la pequeña debe volver a España, "en compañía necesariamente de un familiar diverso a su padre".

Además, la jueza que tiene el caso indicó que es en España donde se deberá continuar a nivel judicial. "No puede sostenerse que la requerida (María) no accederá a la protección de la niña" en ese país, indica.

En definitiva, el fallo obliga a María a que su hija regrese a España con otra persona que no sea su padre, donde le espera otro juicio porque el hombre peleará por la tenencia. Los abogados de la madre solicitaron la apelación, por lo que la sentencia está interrumpida en Uruguay hasta que el Tribunal de Apelaciones que tiene competencia en el caso dé su resolución.

María cuenta su historia aguantándose las lágrimas, pero se quiebra cuando habla de sus padres. "Antes mi hija no se acercaba a darle un beso a mi papá, ahora ya lo abraza", dice.

Desde mayo, cuando decidió que se quedaban, Ana comenzó a ir a un jardín y se adaptó al instante. Pero no quiere ir a jugar a lo de sus amigos, porque para ella "todos los padres son malos", según relata su madre.

El día que una de las psicólogas que atiende a Ana le dijo que había sido víctima de abuso, su madre sintió que se le removían todos los órganos de su cuerpo. "Es inexplicable lo que sentís cuando te lo dicen", contó.

De no querer decir nada, su hija pasó a relatarle lo que vivió en España y, cada tanto, le repite: "¡Qué bueno estar aquí, mamá! Así papá no podrá gritarnos tanto", relata su madre.

Certificados

La defensa de la madre presentó como pruebas mensajes de Whatsapp y correos electrónicos que intercambió con el padre y fueron certificados por escribano.

Populares de la sección

Acerca del autor