Cae cuestionado plan de centro de cirugía cardíaca en Hospital Militar

Cesaron a la empresa responsable por "pérdida de confianza" y hay una investigación en curso
A dos años de haber sido inaugurado, el Centro de Cirugía Cardíaca del Hospital Militar dejó de funcionar provisoriamente luego de que la Dirección Nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas resolviera desvincularse de la empresa que había ganado la licitación para llevar adelante ese Instituto de Medicina Altamente Especializado (IMAE).

Según explicó a El Observador el director nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas, general José Alcain Bigliante, el Hospital Militar le podía renovar el contrato a la empresa Caibarien SRL por un año más pero se decidió cesar por "no conveniencia en el futuro" y "pérdida de confianza".

La empresa era dirigida por el cirujano Mauricio Cassinelli e integrada, entre otros, por el también cirujano Gabriel Lorier a quienes, según pudo saber El Observador a través de fuentes médicas, se les inició una investigación administrativa por mal relacionamiento entre ambos.

Si bien Alcain no quiso dar detalles por tratarse de una investigación en curso, afirmó que hubo denuncias de uno de los médicos hacia el otro que derivaron en auditorías y una posterior investigación. La contratación de la empresa a la que se cesó era realizada a través de la Fundación Doctor Francisco Fernández Enciso, pero el nuevo llamado a licitación será por contratación directa. Algunas cirugías debieron ser postergadas a raíz de que no se le renovó el contrato a Caibarien.

Centro polémico

El IMAE cardiológico del Militar estuvo rodeado de críticas de gremios médicos y especialistas, que cuestionaron que se instalara un centro de esas características a pocas cuadras de uno igual en el Hospital de Clínicas.

De hecho, en la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y el Fondo Nacional de Recursos (FNR) no estaban de acuerdo con que otro IMAE público se inaugurara en Montevideo, cuando al norte del país no había, ni hay, centros de se tipo (ver recuadro).

El objetivo del Centro de Cirugía Cardíaca del Militar era que atendiera en un principio solamente a militares, y luego comenzara a funcionar bajo la órbita del FNR, algo que nunca llegó a suceder.
Antes de que se instalara, el Hospital Militar debía derivar a sus pacientes que necesitaban ese tipo de intervenciones a centros privados. En noviembre de 2013, cuando la instalación del IMAE en el Militar estaba en plena discusión, Cassinelli dijo en una entrevista con El Observador que uno de los mayores argumentos para realizar el centro era que los servicios que se estaban realizando afuera del hospital –como las cirugías cardíacas– pasaran a realizarse dentro, lo que "fortalecía la red pública".

"Comenzó siendo un programa para Sanidad Militar. Nosotros no pensamos en complementar", afirmó en esa oportunidad.

Alcain afirmó que cuando se le adjudique el IMAE a otra empresa, se volverá a insistir con su incorporación al FNR para que pueda atender a pacientes de otros centros.

Lo político entre lo médico

Si bien se trata de un centro de medicina, la política estuvo presente a lo largo de toda la discusión por su instalación. A fines de 2013, el exministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, acusó a un grupo de médicos que criticaban la decisión de que se abriera otro IMAE de ser una "mafia blanca".
Esas acusaciones generaron el rechazo del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), que amenazó con denunciarlo por difamación. Además, el Sindicato Anestésico Quirúrgico (SAQ) envió un comunicado donde decía: "No es más que una absolutamente irresponsable, temeraria y terriblemente injusta afirmación del Sr. Ministro".

Finalmente, el IMAE del Hospital Militar fue inaugurado en octubre de 2014 en un acto con autoridades del gobierno, entre las que se encontraban la entonces ministra de Salud Pública (MSP), Susana Muñiz, afiliada al Partido Comunista, y el general Guido Manini Ríos, que se desempeñaba como director nacional de Sanidad de las Fuerzas Armadas.

Lorier, sobrino del comunista Eduardo Lorier, y Casinnelli, los cirujanos que llevaban adelante la empresa que manejaba hasta hace algunos días el polémico IMAE, se habían desempeñado como adscriptos del ministro de Defensa, en ese entonces Fernández Huidobro, para brindarle asesoramiento en la instalación del IMAE, publicó Brecha el año pasado.

El artículo del semanario agrega que por ese trabajo, se les pagaba un sueldo nominal de
$ 42.672. El Observador intentó sin éxito comunicarse con Casinnelli para consultarle sobre su desvinculación.

Sin IMAE en el norte del país

La discusión por instalar un Instituto de Medicina Altamente Especializado (IMAE) cardiológico tuvo como protagonista al interior del país, donde no existe un centro que realice intervenciones de las que se hacen en los IMAE a través del Fondo Nacional de Recursos. El Hospital Regional de Tacuarembó tiene sus instalaciones prontas para poder poner un IMAE, pero su habilitación nunca llegó a concretarse, dijeron a El Observador fuentes médicas. Uno de los puntos más fuertes de los gremios médicos para que el Hospital Militar no tuviera su IMAE era, precisamente, que al norte del Río Negro no había centros de ese tipo, mientras que en Montevideo el Hospital de Clínicas tiene uno a nivel público, y también hay en el sector privado.

En setiembre de 2014 la posibilidad de que los departamentos al norte del Río Negro tuvieran un IMAE estuvo más cerca que nunca, cuando ASSE solicitó formalmente al Poder Ejecutivo la instalación de uno cardiológico en el Hospital de Tacuarembó. Sin embargo, el Ministerio de Salud Pública (MSP) no llegó a dar la habilitación. La entonces ministra Susana Muñiz indicó a El Observador en esa oportunidad que la habilitación se estaba tramitando y que se esperaba que el primer IMAE cardiológico al norte del país funcionara en el correr del 2015. Pero eso no sucedió. Quien también estaba interesado en tener un IMAE en el norte era Salto, pero a nivel privado.


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