California a favor de la restricción de emisiones en vehículos

La actitud constrasta con la estrategia de flexibilización por parte de la administración Trump
Por Blasina y Asociados, especial para El Observador

California está decidida a mantener su política de restricción de emisiones en vehículos a contra corriente de la estrategia de flexibilización por parte de la administración Trump.

Es más, quiere reforzar las acciones medioambientales que la convierten en unos de los estados más "verdes" en Estados Unidos.

El consejo que regula sobre la calidad del aire mantuvo el viernes 24 el cronograma sobre reducción en la emisión de gases de efecto invernadero por los caños de escape que va hasta 2025.

Este plan prevé aumentar a 15% en 2025 el porcentaje de autos vendidos que funcionen a batería o por otras fuentes de energía que no sean gasolinas. Actualmente el porcentaje es de 3%.

Los integrantes del consejo defendieron este plan dentro del programa para llegar a 2030 con un nivel de emisiones de gases de efecto invernadero 40% inferiores a las registradas en 1990.

Es así que ya comenzaron a definir metas más ambiciosas sobre la reducción de las ventas de vehículos que emitan este tipo de gases.

La determinación de California se enmarca en señales inequívocas del nuevo gobierno estadounidense de flexibilizar las normas medioambientales. El presidente Donald Trump dijo en enero durante una reunión con directivos de las principales automotrices- General Motor, Ford y Fiat Chrysler- que la regulación ambiental en Estados Unidos está "fuera de control".

El director de la Agencia de Protección Ambiental ha anunciado que revisará la autoridad legal de estados como California de adoptar sus propios límites sobre polución y emisiones de dióxido de carbono.

La Alianza de Fabricantes de Automóviles remarcó que la participación de las ventas de autos eléctricos casi no ha variado en los últimos años en California. Por eso ya han pedido a los reguladores de California a esperar al menos dos años antes de decidir ir a una política cero de ventas de automóviles que emitan gases para 2030.