Carteras: compañeras de secretos

Una exposición resalta la evolución y el rol estético, práctico e histórico de la cartera como accesorio y elemento habitual de la mujer
Cuando las inundaciones aislaban a algunas localidades del departamento de Colonia, una de las maestras de la escuela rural local viajaba en una avioneta de fumigación. Y al lado llevaba una cartera. Una fotografía de 1965 muestra a hombres y mujeres protestando contra las medidas prontas de seguridad del entonces presidente Jorge Pacheco Areco, con sus carteras al lado. Lo mismo se ve en una imagen sobre un grupo de mujeres marchando contra la violencia de género, en 2011.

A lo largo de la historia, ese accesorio femenino ha estado vinculado a la estética, a la identidad individual, al trabajo y al diseño. Cada una de esas facetas es explorada en la muestra Contigo toda la vida, que se presenta en el Museo del Gaucho y la Moneda de Montevideo, y que funciona como una excusa para repasar la evolución y el rol que han jugado las carteras, en sus diferentes formatos y usos, a lo largo de los años.

"Pasaron de una función práctica a un objeto personal, de diseño, con modelos diferentes para cada ocasión", consideró Alicia Brasesco, una de las curadoras de la muestra.

Con la colaboración de diversas instituciones locales (entre las que se incluyen la escuela de fotografía Aquelarre, la Biblioteca Nacional, el Museo Histórico Nacional, el Museo Pedagógico José Pedro Varela y museos departamentales) y el apoyo de coleccionistas privados, la exposición muestra lo que para los hombres representa uno de los aspectos más insondables y extraños de la femineidad.

"La cartera es el ejemplo perfecto de la dialéctica de hacer notar que tenemos algo que no vamos a mostrar. Aún si no llevamos nada adentro, esa nada es algo secreto, algo prohibido", dice una frase del escritor Farid Chenoune que funciona como introducción a la recorrida.

Orígenes prácticos


Las primera carteras eran ridículas. Con ese nombre, un juego de palabras con "retículo" (el nombre real de ese estilo de bolso) se referenciaba a la moda de utilizar lo que hasta mediados del siglo XIX se llevaba por dentro de la ropa, y que servía sobre todo para llevar dinero y algunas escasas pertenencias personales.

"Hasta esa época los vestidos eran de falda amplia y con muchos pliegues, entonces los bolsos se llevaban por dentro. El cambio en la moda evolucionó a prendas más ceñidos, con menos pliegues, entonces esos bolsillos recibieron cuerdas más largas y comenzaron a llevarse en las manos", explicó Brasesco a El Observador.

Uruguay siempre ha estado a la par de esas tendencias, por lo que pronto comenzaron a verse esos bolsos, cada vez más decorados y adornados, por estas tierras. De hecho, una de las carteras que se muestra en el museo lleva bordada una "M" que señala la identidad de su dueña: Ana Monterroso de Lavalleja.

La evolución de las carteras ha sido constante desde entonces, sumando la estética a sus fines utilitarios; su variedad es tan amplia que el criterio elegido para el museo fue principalmente cromático o temático antes que cronológico. Así, por una parte se ven carteras fabricadas por presos políticos o usadas por desaparecidas durante la dictadura militar, y en otra carteras utilizadas por maestras o estudiantes de magisterio de distintas épocas.

El rol personal de la cartera también se refleja en la muestra, a través de los contenidos de estos recipientes, que abarcan desde objetos cotidianos hasta otros totalmente curiosos.

El vínculo de cada mujer con sus carteras es resaltado en fotografías tomadas en distintos puntos de Montevideo o a través de la presentación de historias personales (ver recuadro). Sin importar si se trata de una bolsa del 1800, o una Louis Vuitton de la última década, cada cartera es un mundo, y representa a su propietaria, sin importar qué uso le dé.

Una mirada al vínculo entre mujer y accesorio

La exposición del Museo del Gaucho busca reflejar la identidad y la intimidad femenina a través de un análisis histórico, sociológico y antropológico de la cartera, pero también deja lugar para otros puntos de vista, como el del arte.

Uno de los puntos obligatorios de Contigo toda la vida es la instalación artística Habitadas, sobre el objeto y la necesidad de persistir, de la artista Alejandra González Soca, integrada por decenas de carteras colgadas. Cada una de ellas fue recibida por el museo luego de una convocatoria pública, y está identificada por un número que refiere a una tarjeta en la que está escrita la historia de ese bolso puntual. Allí se encuentran una utilizada por su dueña solamente el día de su casamiento civil, en la que solo llevaba pañuelos por si la emoción la desbordaba; otra fue utilizada por tres generaciones de una familia.

A lo largo de la muestra se presenta el rol de las carteras como elementos de diseño, y por lo tanto hay lugar para las diseñadoras locales, que proceden de distintos puntos del país (Artigas, Florida y Rocha), y que apelan a distintos materiales y técnicas como el reciclado de bolsas de nylon, el cuero de pescado y las piedras preciosas que se encuentran en el territorio nacional.

La fotografía muestra tanto a mujeres contemporáneas con sus carteras en ómnibus, calles y lugares de trabajo, a la vez que el Centro de Fotografía de Montevideo y archivos privados proporcionan imágenes históricas de distintos momentos de la vida local.

Además, 17 mujeres de diferentes ámbitos (presentadoras de televisión y radio, ilustradoras, compositoras, directoras de instituciones públicas) hablan sobre sus tipos de carteras preferidos, los objetos imprescindibles en ellas y su vínculo con estos objetos.

Información de la muestra

Horario: de 10 a 16, de lunes a viernes hasta el 28 de abril.
Dirección: Museo del Gaucho y la Moneda, 18 de Julio 988, esquina Julio Herrera y Obes.
Precio: Gratis. La muestra se desarrolla en el contexto del Día de la Mujer, y está presentada en el Espacio Cultural de la Fundación Banco República.

La evolución

Históricas

Carteras historicas

Las carteras más antiguas de la muestra son de comienzos del siglo XIX. El mejor ejemplo es una que perteneció a Ana Monterroso de Lavalleja; en esa época eran simples bolsos de tela con una cuerda, aunque ya los primeros modelos tenían personalización y un sentido de asociación entre el objeto y la propietaria.

Magisterio

Carteras magisterio

En 1882 se creó el Internato Normal de Señoritas de Montevideo, una institución dedicada a la formación de maestras. Cada una de las alumnas recibía una cartera que además funcionaba como almacenamiento de materiales para sus clases de costura, uno de los cursos que allí tenían. Un ejemplar de estas se presenta en la muestra del Museo del Gaucho.

Contenidos antiguos

Carteras contenido

Si bien hay elementos que no han desaparecido de las carteras, como el dinero o los cosméticos, en las primeras épocas de su presencia también era habitual llevar estampas, misales o tarjetas religiosas, elementos de costura y hasta armas.

Carné de baile

Carteras carne de baile

Era un clásico de las primeras décadas del siglo XX. Las damas iban a eventos sociales con libretas temáticas en las que anotaban los nombres de los hombres que pedían cada pieza de la velada. Con cubiertas de nácar, metal y azabache, con el correr del tiempo la calidad de los diseños se incrementó, y cada evento ofrecía el suyo.

Dictadura

Carteras dictadura

Una de las carteras en exhibición fue utilizada por una mujer detenida y desaparecida en la dictadura militar. Con un estilo juvenil, esta cartera que usó mientras era estudiante, fabricada en cuero marrón, contaba con un "berretín", un bolsillo oculto para llevar papeles y documentos secretos.

Modelos históricos

Carteras modelos

Dentro del contexto de la muestra también se presentan historias de modelos clásicos de carteras, como la Birkin creada por la firma Hermés, la 2.55 de Chanel y el trabajo como diseñador de Louis Vuitton. Si bien no todas están presentes en la exposición, se cuentan sus orígenes para resaltar diseños mundialmente famosos.

Curiosidades

Carteras ruleta

Entretenimiento y maquillaje. Entre los objetos que se llevaban en las carteras existe uno
curioso: una polvera que incluye una pequeña ruleta.
Armas cartera

Armas. Los viajes en diligencia y las calles de Montevideo podían ser peligrosos. Por eso, algunas mujeres llevaban dentro de sus carteras diminutas armas de
fuego a modo de defensa.




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