Cayó el área de trigo orgánico, pero con óptimo rendimiento, calidad y sanidad

La zafra triguera de Granelera Ecológica Cooperativa en el área rural de Montevideo soportó dificultades y en varios indicadores fue un año positivo

La producción de trigo orgánico en el área rural de Montevideo padeció las mismas dificultades que hubo en el área agrícola convencional: el exceso de lluvias a mediados de año redujo a menos de la mitad del área de siembra proyectada. No obstante, considerando las características del manejo orgánico, a diferencia de lo ocurrido en cultivos convencionales los rindes en este caso fueron satisfactorios, con buena calidad en el grano y ausencia de enfermedades.

Eso se pudo comprobar en el marco de la “fiesta de la trilla”, realizada la semana pasada y en la cual los productores vinculados a la  Granelera Ecológica Cooperativa (Graneco) comentaron cómo les fue en la presente zafra de producción de trigo orgánico.

En todo el país 2014 fue un año “extremadamente malo” para sembrar trigo, “lo que se vio reflejado en la actividad de Graneco”, explicó Mauricio Vives, uno de los integrantes de la cooperativa.

Explicó que estaba previsto incrementar el área de siembra a unas 60 hectáreas, alcanzando el doble del área realizada durante la campaña de 2013, pero de esa intención inicial apenas se logró plantar en algo más de 20 hectáreas por parte de 12 productores.

La buena noticia es que lo que se pudo sembrar “realmente está muy bueno, se comportó muy bien, se llenó el grano perfectamente, es un trigo que no tuvo enfermedades”.

Del trigo producido, apenas fue cosechado, se enviaron muestras al laboratorio del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) a los efectos de obtener los parámetros de sanidad y calidad panadera del trigo, mediante un albiograma, aspecto clave para decidir la características de las mezclas de trigo de las diferentes chacras para brindarle al eslabón industrial de la cadena una calidad de grano homogénea.

Destacó una experiencia muy positiva que se activó plantando un nuevo trigo, el 2310, “que es un desarrollo tecnológico del INIA, un trigo que se está evaluando por primera vez a campo, una variedad que INIA desarrolló buscando exclusivamente calidad panadera. Tenemos mucha expectativa de ver cómo se comporta, es un material muy adecuado para nosotros”, comentó Vives.

Trigo en el Cerro de Montevideo

Alfonso Carriquiry comanda un establecimiento lechero ubicado en Rincón del Cerro, en el área rural de Montevideo, que hace un par de años se involucró en la actividad de producción orgánica y cosecha de granos que promueve Graneco.

En el lote que se visitó en su campo durante la fiesta de la trilla se pudo observar, explicó, “la tecnología que había hace 40 o 50 años, un trigo de doble propósito, un trigo con pradera para incorporar el nitrógeno que necesita el trigo”.

Se trata de una experiencia que –remarcó– “ha sido bastante interesante, con rendimientos de trigo que rondarán los 2.000 kilos por hectárea, de muy buena calidad”, resultados óptimos considerando las características del manejo orgánico.

Ese sector del campo –dijo Carriquiry– se ha ido aprovechando desde abril a agosto para el pastoreo del ganado, hubo tres pastoreos allí, en el marco de una siembra asociada de alfalfa, dactylis y trigo, cerrándose el lote en agosto para dejar el área encaminada a la producción de grano. Tras la cosecha, quedó allí una pradera “excepcional”.

En un año complicado para la producción triguera, por cómo se han comportado las lluvias en el país en el período de siembra y también posteriormente, “aquí el trigo está muy sano, está limpio, no hay malezas incluso en un aspecto difícil de lograr en la producción orgánica, porque como se sabe no se utilizan herbicidas ni fertilizantes químicos, no se usan agrotóxicos”, dijo.

Alfonso sembró este año entre cinco y seis hectáreas de trigo y tras completar la cosecha del grano inició el enfardado de la pradera “y luego me queda un cultivo por cuatro o cinco años de alfalfa que se usa para el ganado y también para hacer reservas”.

Muy buena calidad panadera

Eduardo Silva, el encargado de la planta industrial que Graneco posee en las instalaciones del Parque de Actividades Agropecuarias (Pagro) –dependiente de la Intendencia de Montevideo–, destacó que “el trigo que cosechamos este año es de una calidad panadera muy buena”.

Aclaró que “pese a las malas condiciones que hubo en general en el país para la producción de trigo, que no fueron buenas, el nuestro por suerte no presentó las enfermedades más características que se han visto en otras zonas, como fusarium por ejemplo”.

Añadió que “por eso tenemos por un lado una buena calidad para industrializar y, además, la posibilidad de industrializar el 100% de lo cosechado que es fundamental en un año en el que no se pudo sembrar el área prevista inicialmente”.

En esta zafra, como se explicó, dada la reducción en el área cultivada se estima que se obtendrán unas 15 toneladas de grano de trigo para industrializar.

Ese volumen de grano, considerando que se realiza una producción de harina diferencial, integral, permitirá obtener de 12 mil a 13 mil kilos.

Esa harina –comentó Silva– es un producto especial, se puede elaborar la misma variedad de alimentos que con la harina de trigo convencional, no obstante es apropiada para un segmento especial del mercado que opta por temas de salud y/u otros utilizar en su dieta harina orgánica.

Se vende a $ 55 el kilo en el puesto que Graneco posee en la feria del Parque Rodó los domingos y en distintos comercios que expenden productos orgánicos, donde el precio puede variar a partir de un piso de $ 50 el kilo.


Populares de la sección

Acerca del autor

Comentarios