Cinco errores que pueden arruinar el desayuno

El desayuno es la comida más importante del día, sin embargo, el ritmo de vida actual hace que esta sea, precisamente, la comida que más frecuentemente se omite.

Ya sea por ir a trabajar, salir anticipadamente por el tránsito, llevar a los niños a la escuela o ir a entrenar, las personas suelen saltearse el desayuno, o sustituirlo por un alimento ligero. Y este hábito puede ser nocivo para la salud.

El dicho popular "desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo", reafirma de algún modo la importancia que tiene el desayuno dentro de una dieta equilibrada pese a que en muchas ocasiones se considera como una comida de la que se puede prescindir.

Por esta razón, algunos de los errores que deben evitarse en relación al desayuno, de acuerdo con la experta en nutrición Rocío Río de la Loza, son:

1. Saltearse el desayuno: al reducirse el consumo de calorías diarias, muchas personas suelen considerar que al no desayunar perderán peso. Sin embargo, se ha comprobado que la ausencia de desayuno provoca un incremento en el consumo de calorías del resto del día.

2. Dejar fuera los carbohidratos complejos y la fibra: los granos enteros deben formar parte de todo desayuno, representando una cuarta parte del mismo aproximadamente. Los cereales, además, aportan vitamina B y minerales como hierro, favorecen la buena digestión al contener fibra dietética, y reducen el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Y fundamentalmente, brindan la energía necesaria para comenzar el día y rendir bien física e intelectualmente.

3. No incluir proteína: un desayuno completo debe contener también una cuarta parte de proteínas de buena calidad, generalmente proveniente de un lácteo como leche o yogur, que, además, son una excelente fuente de calcio.

4. Hacer un desayuno pequeño e incompleto: la experta aseguró también que el desayuno debe representar un 20 a 25% del total de calorías necesarias. Por ende, debe comerse conscientemente, masticando bien cada bocado. Un desayuno completo deberá contener fruta, proteínas de buena calidad y carbohidratos complejos, pudiendo agregar grasas de buena calidad provenientes por ejemplo de frutos secos como nueces.

5. Incorporar grasas trans, sal y azúcar: ya que su combinación eleva los niveles de glucosa en sangre y se almacena en el tejido adiposo, acumulándose típicamente en la cadera y el abdomen.

Incorporar el desayuno ayuda a equilibrar la alimentación, contribuyendo a la adquisición de buenos y saludables hábitos alimentarios y de vida.

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Fuente: Infobae