Clinton y Trump, los ganadores del Supermartes

Se consolidan en la carrera como precandidatos a la Presidencia de EEUU
La demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump dieron un gran paso hacia la obtención de la candidatura presidencial de sus respectivos partidos, al dominar ampliamente en las primarias celebradas ayer, el "supermartes".

El polémico Trump sorteó los ataques de sus rivales y se impuso en siete de los 11 estados donde se celebraban los comicios internos, quedando a poca distancia de convertirse en el candidato republicano a la Casa Blanca.

Clinton no dejó dudas de su avance para convertirse en la candidata demócrata a la Casa Blanca, una aspiración destrozada hace ocho años por el senador Barack Obama. Como era esperado, la exsecretaria de Estado logró victorias en los estados sureños, donde el voto de las minorías le son favorables: Georgia, Arkansas, Virginia, Alabama, Tennessee y Texas. En total, siete de 11.

Sanders, único rival de Clinton en la interna demócrata, se impuso en su pequeño estado de Vermont, así como en Colorado, Oklahoma y Minnesota. El senador de 74 años, un favorito entre los jóvenes demócratas, intentó poner buena cara, recordando que la carrera es larga: "Quedan 35 estados por votar", lanzó a sus seguidores.

Al momento, Clinton suma 1.001 delegados y Sanders, 371. En el partido Demócrata un aspirante necesita al menos 2.383 delegados para convertirse en el candidato de su partido para disputar la Presidencia.

Entre los Republicanos, Trump sigue firme con 285 delegados, seguido por Ted Cruz (161) y Marco Rubio (87). En ese partido es menester conseguir al menos 1.237 para conseguir la nominación y competir por la Casa Blanca.

Ayer el senador republicano Ted Cruz, en tanto, salvó la piel con victorias en su estado de Texas, en los vecinos Oklahoma y Colorado, así como en Alaska.

En un mensaje velado a Marco Rubio, Cruz llamó a los demás aspirantes republicanos a abandonar la carrera y unirse a su campaña para derrotar a Trump. Pero Rubio mantuvo su determinación de no claudicar, subrayando las tensiones y la crisis de identidad que atraviesa el partido Republicano.

La carrera no se ha definido porque aún quedan cientos de delegados por repartir y, en los estados donde hay primarias republicanas este mes, se usará un sistema de asignación de representantes que podría hacer cambiar todo. Pero no caben dudas de que los dos ganadores de la jornada de ayer se afirman en sus pasos.

Cambio de enfoque

Los preferidos comienzan ahora a cambiar el enfoque de sus campañas hacia los comicios presidenciales, con mensajes contra sus oponentes de otros partidos.

Así, Clinton atacó la promesa de Trump de "devolver la grandeza a Estados Unidos", un país que, según ella, nunca perdió su grandeza.

"El discurso que escuchamos del otro lado nunca ha sido tan bajo", lanzó Clinton en alusión a las posturas de Trump sobre los mexicanos o los musulmanes, una estrategia que busca "dividir a Estados Unidos".

Por su lado, Trump pintó a Clinton como una experiente de Washington incapaz de abordar el enorme deseo de cambio que impera entre el electorado. "Ha estado allí tanto tiempo. Creo que si no lo consiguió hasta ahora, no lo logrará en los próximos cuatro años", afirmó.

Una reciente encuesta de CNN/ORC reveló que tanto Clinton como Sanders derrotarían cómodamente a Trump si las elecciones presidenciales del 8 de noviembre se celebraran hoy. Pero pocos son propensos a subestimar al magnate tras su desempeño en las primarias.


Fuente: Basado en AFP

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