Colegio Electoral vota a Trump y trunca aspiración demócrata

Magnate consiguió los 270 votos necesarios para ocupar la Presidencia; hubo protestas
A priori los dados parecían estar echados: a pesar de la pretensión de más de un demócrata, era casi impensable que el magnate Donald Trump no fuese confirmado ayer como el futuro presidente de Estados Unidos.

Sus posibilidades de éxito eran escasas, pero los demócratas que todavía se resisten a la llegada de Trump a la Casa Blanca se aferraban a la ilusión de que el Colegio electoral se rebelara contra el magnate republicano.

Trump no resultó electo directamente por los 136 millones de estadounidenses que votaron el pasado 8 de noviembre sino por 306 de los 538 grandes electores.

Habitualmente, el voto de estos legisladores o militantes locales, en su gran mayoría desconocidos por la opinión pública, pasa casi desapercibido y no es más que una formalidad.

Sin embargo, y en medio de un clima de singular expectativa e inusitada tensión, Trump superó los 270 votos necesarios en el cónclave del Colegio Electoral para ratificar su victoria en los comicios, lo que le permitirá convertirse, a partir del próximo 20 de enero, en el nuevo inquilino de la Casa Blanca.

En esta oportunidad, la votación del Colegio Electoral estaba signada por las peticiones de algunos electores de rebelarse contra el triunfo del candidato del Partido Republicano.

Trump había ganado la elección por escasas mayorías en algunos estados, pero perdió por casi tres millones de votos el voto popular en el país frente a la demócrata Hillary Clinton, lo que junto a la injerencia rusa en los comicios, probada por las agencias de inteligencia, había generado dudas sobre la verdadera legitimidad de su victoria.

La victoria electoral de Trump quedó confirmada una vez que fueron certificados los votos del estado de Texas.

Ahora solo restan dos trámites para que cumpla su sueño de acceder a la más alta investidura de su país: cuando el Congreso cuente los votos, el 6 de enero, y cuando nuevo mandatario jure su cargo el 20 de ese mismo mes.

Protestas

La votaciones de ayer lunes en los 50 estados del país de los miembros del Colegio Electoral fueron más tensas de lo habitual, debido a las protestas registradas dentro y fuera de los recintos oficiales y a los cambios de opinión de algunos miembros del organismo.

Pero en esta oportunidad, , la personalidad de Trump, el tono extremadamente agresivo de la campaña y el hecho de que Clinton hubiera superado a su rival republicano, daban al pronunciamiento del colegio un relieve particular.

Para lograr su propósito, los partidarios anti Trump debían convencer al menos a 37 grandes electores del Grand Old Party, como se denomina al Partido Republicano.

Antes de la votación, apenas uno de esos electores, el texano Christopher Suprun, anunció públicamente que respondería positivamente al llamado a la rebelión.

En una columna publicada a comienzos de diciembre en el New York Times, Suprun había dicho que no votaría por "alguien que demuestra cada día que carece de las cualidades requeridas para la función presidencial".

Un sondeo de Politico/Morning Consult publicado ayer indicaba que los estadounidenses tenían poco entusiasmo por esta rebelión: 46% de ellos estimaba que los grandes electores estarían obligados a respetar el voto de sus respectivos estados, mientras 34% opinaba lo contrario.

Una vez conocido el resultado de la votación, Trump prometió trabajar para unificar a un dividido Estados Unidos.

"Con este paso histórico podemos mirar hacia el futuro brillante que tenemos por delante. Trabajaré duro para unir a nuestro país y ser el presidente de todos los estadounidenses", dijo Trump en un comunicado tras la publicación de la votación del Colegio Electoral.

"Agradezco al pueblo estadounidense por su abrumadora votación para elegirme como el próximo presidente de Estados Unidos", señaló el magnate.

El peso de los estados más poblados


El sistema electoral estadounidense no garantiza la Presidencia al vencedor con la mayoría de votos a nivel nacional, sino que adjudica hasta un total de 538 compromisarios equivalentes al número de legisladores federales por cada estado, lo que confiere más peso a estados con mayor número de habitantes, con California y Texas a la cabeza.
Tanto la Constitución como la ley federal no obligan a los grandes electores a votar por uno u otro candidato.

Algos estados los obligan a respetar el voto popular, pero otros no. No obstante, un análisis histórico demostró que es extremadamente inusual que un gran elector se rebele contra los resultados en las urnas de su estado.

A lo largo de los años se registraron algunos casos aislados, pero jamás alteraron el resultado final de los comicios.

Michelle Obama y la puerta abierta


La primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama, aseguró ayer que está dispuesta a ayudar en todo lo que necesite a su sucesora, Melania Trump, mientras se adapta a su nuevo papel en la Casa Blanca.

"Mi puerta está abierta", afirmó la esposa del presidente Barack Obama, en una entrevista con la presentadora Oprah Winfrey emitida en la cadena CBS. "Realmente no sabes lo que es que hasta que estás aquí", señaló.



Fuente: El Observador y agencias

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