Combatir el estrés electoral

Las elecciones pueden ser un momento de ansiedad y miedo, aunque hay formas de recuperarse

La elección del martes en Estados Unidos fue sumamente reñida, y las imágenes de ambos candidatos siguiendo los resultados desde sus búnkeres de campaña con la tensión marcada en sus rostros circularon por los medios durante toda la noche. Es que las campañas electorales como la que acaba de atravesar Estados Unidos pueden llegar a ser muy estresantes. Tanto, que en este caso en concreto hasta la psicología se ha encargado de estudiar sus efectos con detenimiento.

Por ejemplo, una encuesta realizada por la Asociación Estadounidense de Psicología estableció que 52% de los norteamericanos creía que la campaña era una fuente "leve o fuerte de estrés", principalmente gracias a los mensajes incendiarios y a las agresiones a través de los medios y las redes sociales, detalló la organización.

Otra investigación remarca que las noticias negativas (como la información sobre los comentarios misóginos realizados en 2005 por Donald Trump) puede influir negativamente en la salud mental del público.

El Huffington Post publicó la semana pasada una lista de diversos elementos que influyen las votaciones y sus resultados desde un punto de vista psicológico. Por ejemplo, cuanto más feliz es la población de un país, más probable es que se reelija a un candidato. A su vez, el impacto de una derrota o victoria electoral solo dura una semana, y es más el impacto negativo para el perdedor que el positivo para el ganador.

Mecanismos de combate

A pesar de su impacto, existen diversas técnicas y actividades que se pueden realizar para olvidar el estrés generado por las campañas electorales, tanto en la previa como luego de las elecciones.

En estos tiempos de redes sociales, medios online e información constante, una de las medidas recomendadas es la de aprovechar un momento del día para desconectarse de las noticias electorales o los posteos alusivos en las redes sociales, preferiblemente antes de dormir.

El psicólogo Jeff Temple mencionó al sitio Today.com que el comportamiento obsesivo producido por las elecciones "es igual que cualquier otro desorden compulsivo", comparándolo por ejemplo con la ansiedad sentida por las personas que están intentando dejar el cigarrillo.

El profesional recomendó dar una vuelta manzana o hacer "algo saludable", antes de satisfacer el impulso de leer algo alusivo a la campaña.

Las técnicas de relajación y respiración controlada también son útiles.

Diversos médicos y científicos recomiendan también tomarse las cosas con calma: evitar discusiones sobre política, aceptar los resultados más allá de que uno no los comparta y evitar la sobrexposición a la temática.

Facebook, por ejemplo, permite configurar en su pestaña de preferencias, los avisos y publicaciones vinculadas a política o sitios de noticias que se ven en el muro personal, pudiendo eliminar su visualización.

Lejos del tema

Otras de las estrategias de "desintoxicación" propuestas incluyen recurrir a internet para visualizar contenidos que nada tengan que ver con campañas electorales y resultados de votaciones: desde videos de animales bailando hasta música.

Volviendo al tema de las discusiones, en algunas situaciones incluso se llega al punto de proponer a una persona ahorrarse el debate y optar por el camino de decir "no hablo de política".

Otra de las recomendaciones habituales que presentan Temple y otros profesionales es la de asegurarse de estar bien informado en cada etapa del proceso electoral. Investigar, leer y conocer bien los datos es clave para no dejarse llevar por teorías conspirativas, falsas informaciones y mensajes partidarios lanzados gratuitamente, que pueden conducir a un incremento en las sensaciones de miedo y ansiedad, e incluso transferirse a otras personas del entorno