¿Cómo les fue a las industrias este año?

La industria empezó el año con un leve repunte en su nivel de producción, apoyado en unos pocos sectores que crecieron
Entre constantes reclamos por la pérdida de competitividad y los altos costos que pagan las empresas, la industria comenzó el año con un leve repunte en su producción, que creció 1,43% en el primer trimestre comparando con el mismo período del año anterior.

Es válido preguntarse si ese número que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE) alcanza para evaluar el desempeño de la industria. Sebastián Pérez, director de Estudios Económicos de la Cámara de Industrias, sostiene que no. "Que aumente la producción –afirma– no implica necesariamente que la rentabilidad no baje, o que no sea cada vez más trabajoso y riesgoso producir. Eso se está derramando en casi todos los sectores productivos".

Las realidades de cada rama de la industria, claro está, son bien diferentes. Como dice Pérez, "la realidad global de la industria es muy heterogénea", pero "hay algunas industrias que a largo plazo se muestran más dinámicas".

De los 22 rubros que distingue el INE, solo siete aumentaron su producción en el primer trimestre.

De los 22 rubros que distingue el INE, solo siete aumentaron su producción en el primer trimestre. Esas siete, a su vez, pueden reagruparse en grupos más genéricos, para concluir en cuatro sectores que cargaron sobre sus hombros al resto de la industria, generando el aumento en los niveles de producción. Estos son: la industria químico-farmacéutica, la industria autopartista, la industria metal-mecánica y la industria alimenticia.

Si bien el aumento del Índice de Volumen Físico fue virtualmente nulo, indagar en las particularidades de estos cuatro sectores permite entender cuáles son las principales complicaciones para la industria, por dónde pasan sus reclamos y hacia dónde hay que mirar oportunidades para encontrar una ventana de oportunidades.

Industria metal-mecánica

En este sector, el año empezó a toda máquina. Los números globales de la industria serían bien distintos si no fuera por este rubro, dedicado a la fabricación de metales y máquinas para usos diversos.

La producción de metales tuvo un aumento de 14,79%, mientras que se produjo 27,33% más de maquinaria. La incidencia de cada uno en el global de la industria fue de 0,34 y 0,22 respectivamente.
El sector metal-mecánico es una parte crucial de la industria manufacturera. Sus empresas representan alrededor del 30% del total, aunque su participación en el empleo es menor, dado que hay una mayor proporción de empresas pequeñas o medianas que en el promedio de la industria.
Dentro del rubro, una de las alas que más movió la producción este trimestre fue la fabricación de maquinaria agrícola.

Según Cecilia Casulo, presidenta de la Cámara de Fabricantes de Maquinaria e Implementos Agrícolas del Uruguay (Cufma), el aumento en la producción estuvo asentada en la mejora de la situación del campo, y dos de sus sectores más importantes.

La producción de metales tuvo un aumento de 14,79%, mientras que se produjo 27,33% más de maquinaria.

Por un lado, el sector lechero, que demanda mucha maquinaria y desde hace dos años no realizaba inversiones; por otra parte, el sector cárnico, que se benefició de la suba de los precios y adquirió mayor estabilidad. A eso se sumó un verano con mejores condiciones climáticas. "El productor cuando mejora sus ingresos lo vuelca en inversiones".

La fabricación de maquinaria agrícola tiene un fuerte componente de mercado interno, ya que solo el 4% de la producción se destina a exportaciones. "Es una industria que nuclea a 20 empresas, casi todas pequeñas y medianas", explicó Casulo. En total, emplea a unas 300 personas.

El crecimiento de los metales, por su parte, estuvo amparado en la relativa mejora de la industria automotriz y del buen desempeño del comercio interindustrial, especialmente en las exportaciones.
Según informó Rafael Paganini, economista del Centro de Investigación Económica (Cinve), las industrias de ese rubro crecieron 8,1% en los primeros tres meses del año.

Industria alimenticia

En el caso de la industria alimenticia, el aumento de la producción estuvo más volcado al rubro exportador. Según Carlos Fabregas, presidente de la Cámara Industrial de Alimentos, la explicación está en los precios. Como el precio de las materias primas subió, los exportadores se beneficiaron.
Los dos productos de mejor rendimiento fueron la carne y los cereales, ambos con un aumento importante en las exportaciones. Mientras que la carne se exportó 13% más en el primer trimestre de 2017, la exportación de cereales aumentó 73%. En términos de producción, los cereales aumentaron más de 21%, mientras que la carne lo hizo en el 14%, según datos del INE procesados por El Observador.

También fue un buen trimestre para la fabricación de chocolates, que registró un aumento de 76%. Esa industria había tenido un mal 2015 –cuando su producción bajó más de 20%– pero repuntó el año pasado, con un crecimiento de 3,8%.

De todos modos, Fabregas resaltó las dificultades que siguen enfrentando muchas empresas del sector. "Sobre todo las pequeñas y medianas empresas tuvieron más dificultades, porque el mercado interno se está achicando. A otras empresas, más grandes y poderosas, les ha ido mejor porque pueden actuar en el mercado internacional. Eso hizo que el promedio creciera un poquito", afirmó.

Industria automotriz

A simple vista, los números harían pensar que los empresarios del sector automotor están desde hace rato descorchando champán. Es que, del primer trimestre de 2016 al primer trimestre de este año, la producción de autopartes aumentó 71,49%, mientras que la fabricación de otros tipos de transporte tuvo un alza de 30%.

Sin embargo, en el sector son pocas las sonrisas y aún predominan los rostros de preocupación, porque ese crecimiento no es más que una regresión a la media después de una caída estrepitosa en los últimos dos años. El 2016 cerró con una caída de 76,05%, mientras que en 2015 la caída había sido de 33,40%.

De hecho, los valores del IVF en el promedio de los tres primeros meses de este año todavía están en niveles de 2004. Es decir, sacando el pésimo 2016, hay que remontarse hasta ese año para encontrar un IVF tan bajo.

Según Paganini, el crecimiento se explica por "algunas plantas de ensamblado que han recomenzado su producción".

En el sector son pocas las sonrisas y aún predominan los rostros de preocupación, porque ese crecimiento no es más que una regresión a la media después de una caída estrepitosa en los últimos dos años.

El analista agregó que "es esperable que la producción, una vez reiniciada, continúe creciendo, por lo que se podría esperar en los próximos meses ver registros de crecimiento interesantes en la producción de la rama dadas las profundas caídas registradas en los años previos".

Sin embargo, las últimas noticias que llegan de Brasil amenazan con frenar esta tendencia. El vecino norteño es un mercado clave para el desarrollo de la industria automotriz y, de hecho, la recuperación de la economía brasileña ayuda a explicar el repunte de la producción uruguaya.

Por eso los empresarios temen que la vuelta de un clima de incertidumbre, tras el escándalo político que involucra al presidente Michel Temer, pueda dañar las proyecciones de crecimiento para Brasil, algo que podría empujar a la industria local a los bajos niveles de hace unos años.

Industria químico-farmacéutica

Es el único sector industrial que ha mantenido desde hace seis años un crecimiento sostenido en términos de producción. Mientras el resto de los rubros suben y bajan según para dónde naveguen las aguas de la economía, las industrias químico-farmacéuticas aumentan su producción año a año. En 2016, el IVF del sector registró una suba de 5,70% y desde 2011 ese número ha tenido signo positivo.

Nicolás Cavalleri, gerente de la Asociación de Industrias Químicas de Uruguay (Asiqur), explicó a El Observador que dentro del sector "existe una importante heterogeneidad", con actividades tan variadas como la fabricación de jabones, pintura, cosméticos y medicamentos. En los tres primeros meses de 2017, hubo un fuerte dinamismo en la fabricación de sustancias químicas básicas, farmacéuticos y pinturas, mientras que la producción de artículos de limpieza se contrajo.

Según explicó Cavalleri, la industria química emplea alrededor de 10 mil personas en forma directa, y el 30% del personal cuenta con formación terciaria, algo que en la industria en su conjunto solo engloba al 13% de los trabajadores.

En cuanto a la división entre mercado local y ventas al exterior, el gerente de Asiqur dijo que solo un quinto de lo que se produce se destina a la exportación.

La industria química emplea alrededor de 10 mil personas en forma directa, y el 30% del personal cuenta con formación terciaria

"Es un sector que se encuentra orientado al mercado interno y a la región, y aunque en los últimos años la demanda regional se vio resentida por la crisis que enfrentaron nuestros países vecinos, el mercado interno sostuvo en parte este mal desempeño", afirmó Cavalleri.

El descenso de las exportaciones en el primer trimestre del año superó el 40%, según datos de la Unión de Exportadores, en un contexto en el que las exportaciones globales del país aumentaron.

Esos números son a los que se refiere Alfredo Antía, presidente de la Asociación de Laboratorios Nacionales, cuando describe la situación del sector como "anémica". Antía se confesó sorprendido por los números que indican un aumento en la producción y sostuvo que eso "no se refleja" en las empresas. Según dijo a El Observador, las ventas en pesos apenas crecieron 2,8%, lejos del valor de la inflación, mientras que en unidades bajaron casi 1%. "Los precios evolucionan por debajo del IPC desde hace años. Desde 2007, los salarios del sector subieron 261%, el IPC subió 118% y los precios de los medicamentos subieron 103%", afirmó.

Cavalleri coincidió en que "persisten los problemas de encarecimiento relativo tanto a nivel global como regional, y esto también impacta en el mercado doméstico por la competencia de productos importados".





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